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Las encuestas apuntan un ganador en las elecciones. Pero estos 5 escenarios lo podrían cambiar todo

Queda menos de una semana para el 3 de noviembre y Biden encabeza los sondeos. Pero todo podría cambiar si se produce una sorpresa, se equivocan las encuestas, o hay votantes ‘tímidos’.

Por W. Joseph Campbell - The Conversation

La trama de la campaña electoral parece estar solidificándose, pues las encuestas muestran que el demócrata Joe Biden mantiene una ventaja considerable sobre el presidente, el republicano Donald Trump.

Pero esta ventaja puede no ser infranqueable, y la elección aún no ha terminado.

La historia de las encuestas en las elecciones modernas de Estados Unidos sugiere que el resultado final podría verse alterado si suceden una serie de escenarios disruptivos.

Ninguno de los siguientes escenarios en los que la narrativa se altera puede considerarse una certeza. Pero solo uno es bastante inverosímil. Todos ellos están relatados en mi último libro, Lost in a Gallup: Polling Failure in U.S. Presidential Elections.

A continuación detallamos cinco posibles escenarios para estas elecciones, en orden de probabilidad. En honor a la imparcialidad, cada uno de ellos está acompañado de las razones realistas por las que no sucederían.

1. Que una poderosa sorpresa a finales de octubre altere la campaña

En las campañas electorales presidenciales se han producido acontecimientos sorprendentes e inesperados con la suficiente frecuencia como para que sean casi de esperarse. ¿Recuerda el anuncio de James Comey 11 días antes de las elecciones de 2016 de que el FBI había reabierto su investigación sobre los correos electrónicos de Hillary Clinton?

El anuncio sobre los emails de la demócrata Hillary Clinton la perjudicó en la recta final de la carrera presidencial.AP

Es posible que este anuncio cambiara suficientes votos a favor de Trump en los estados más disputados.

Para que el curso de las cosas se altere en 2020, la sorpresa de octubre probablemente tendría que ser algo como una metedura de pata pública por parte de Joe Biden, un momento como en el cual llamó a una mujer "soldado pony mentirosa con cara de perro", lo cual indicaría que no está a la altura del puesto de presidente.

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Si bien las meteduras de pata, las exageraciones y los comentarios incoherentes de Biden han tenido lugar con frecuencia durante la campaña de 2020, no han sido lo suficientemente concentrados o dramáticos como para dañar contra su ventaja en las encuestas previas a las elecciones.

¿Por qué no sucederá? Las elecciones presidenciales pueden volverse inmunes a las sorpresas de finales de octubre, dada la popularidad de la votación anticipada y la amplia votación por correo. De esta manera, millones de estadounidenses habrán votado por su candidato mucho antes del día de las elecciones, lo que atenuará el impacto de cualquier sorpresa que pueda ocurrir a finales de este mes.

2. Que haya grandes errores en las encuestas en estados clave

En estados como Wisconsin y Michigan, que fueron cruciales para el resultado de 2016, las encuestas previas a las elecciones le daban una clara ventaja a la demócrata Hillary Clinton, una ventaja que se evaporó cuando los votos se contaron.

La ventaja de Clinton en las encuestas en Wisconsin, por ejemplo, era de 6.5 puntos porcentuales al final de la campaña, y Trump se llevó ese estado por menos de un punto. Tales errores no están del todo descartados en 2020.

¿Por qué no sucederá? Este escenario es esencialmente una repetición de lo sucedido en 2016. Si la historia de las encuestas nos ha enseñado algo es a no esperar que las elecciones (o los fracasos de los sondeos) se repitan.

Y no solo eso, sino que las encuestas en los estados que son campo de batalla están bajo mucho más escrutinio en 2020 que hace cuatro años. Esos elementos pueden hacer que un escenario como este sea poco probable.

3. Que suceda lo mismo que en 1996 con Bill Clinton

Este es un escenario con matices que recuerda la reelección del demócrata Bill Clinton en 1996, cuando derrotó al republicano Bob Dole por 8.5 puntos porcentuales, un margen cómodo, aunque no tan contundente como muchas encuestas habían anticipado.

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A fines de octubre de 1996, el veterano encuestador de California Mervin Field declaró que Clinton se encaminaba hacia una victoria tan grande como el aplastante triunfo de 18 puntos de Ronald Reagan en 1984, cuando ganó en 49 estados.

Las encuestas de 1996 no fallaron en que Clinton ganaría, pero algunas sí se alejaron mucho de lo que terminó siendo la votación. Por ejemplo, la encuesta de CBS News al final de la campaña estimó la ventaja de Clinton en 18 puntos, cometiendo un error de 10 puntos.

La familia Clinton saluda a los simpatizantes luego de la victoria electoral de Bill Clinton en 1996. Sygma via Getty Images

¿Por qué no sucederá? El fracaso de las encuestas en las elecciones presidenciales rara vez se repite. Una repetición del escenario de 1996 depende de que Biden mantenga una ventaja de dos dígitos en las encuestas en las etapas finales de la campaña, un momento en el que las carreras presidenciales tienden a endurecerse.

El liderazgo de Biden en las encuestas nacionales, según una compilación hecha por el sitio web RealClearPolitics, se situó en 8.6 puntos porcentuales dos semanas antes del día de las elecciones. 

4. Que surjan en masa los votantes tímidos en favor de Trump en los estados en disputa

Esta teoría sostiene que algunos partidarios de Trump ocultan sus preferencias a los encuestadores debido a que quieren evitar ser criticados. Son reacios a reconocer el apoyo a un candidato tan divisivo.

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Debido a que son cautelosos sobre sus intenciones de voto, estos partidarios encubiertos distorsionan los datos de las encuestas porque supuestamente son muy difíciles de encontrar o no responden con franqueza cuando se les entrevista.

Al presentarse en grandes números, apunta esta teoría, los votantes tímidos en favor de Trump podrían inclinar el voto electoral hacia el presidente.

¿Por qué no sucederá? Estos votantes probablemente no existan en cantidades lo suficientemente grandes como para alterar una elección nacional. Las evaluaciones de los encuestadores y las organizaciones electorales así lo han sugerido. Además, los mítines al aire libre de Trump indican que sus partidarios no son exactamente reservados a la hora de expresar sus preferencias políticas.

5. Que se produzca un colapso épico de las encuestas como en 1948

Las famosas elecciones Dewey derrota a Truman marcaron un impactante y nunca después repetido fracaso de las encuestas electorales nacionales. George Gallup y otros encuestadores predijeron con confianza la derrota del presidente Harry Truman ante el republicano Thomas E. Dewey, y sus encuestas ayudaron a la prensa y los expertos del país a tener expectativas sobre lo que sucedería.

A medida que han pasado los años, las encuestas se han vuelto más confiables, pues cuentan con más particiantes y métodos más sofisticados. Getty Images

Pero Truman ganó por 4.5 puntos porcentuales en la mayor vergüenza para las encuestas en la historia presidencial de Estados Unidos.

¿Por qué no sucederá? Las encuestas desde 1948 se han vuelto más sofisticadas en sus técnicas y más numerosas en participantes. Es casi inconcebible que los encuestadores electorales contemporáneos se equivoquen profunda y uniformemente en 2020. Si bien lo sucedido en 1948 ofrece un intrigante precedente, se trata de un escenario muy improbable.

W. Joseph Campbell es profesor de Estudios de la Comunicación en la American University School of Communication. Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original en inglés aquí.