IE 11 is not supported. For an optimal experience visit our site on another browser.

El diagnóstico de coronavirus de Trump da un vuelco a la campaña y presenta un desafío para Biden

"Esta elección no se trata de que Trump tenga COVID-19, se trata de que Estados Unidos tiene COVID-19", dijo un estratega demócrata, mientras otros instaban al exvicepresidente a seguir adelante a toda velocidad.

Por Alex Seitz-Wald y Mike Memoli - NBC News

WASHINGTON - Joe Biden dijo este viernes que está rezando por el presidente y la primera dama después de que Donald y Melania Trump dieran positivo por COVID-19, una sorpresa que ha puesto patas arriba una campaña ya tumultuosa.

“Jill y yo estamos pensando en el presidente Trump y en la primera dama Melania Trump deseando una pronta recuperación. Continuaremos orando por la salud y seguridad del presidente y su familia”, tuiteó Biden.

Los demócratas saben que deben caminar una línea muy fina, pero dicen que Biden debería seguir adelante con su campaña y con construir un caso robusto de que Trump empeoró la crisis del coronavirus, incluso aunque exprese simpatía personal por el presidente, su familia y su personal.

"Suspender la campaña no le haría ningún favor al país y no hay razón para hacerlo", dijo Ben LaBolt, exasistente del expresidente Barack Obama, bajo quien Biden fue vicepresidente.

"Uno de los juicios que están haciendo los votantes es qué candidato habría manejado mejor la respuesta al coronavirus y quién tiene el liderazgo para sacarnos de esta emergencia nacional", agregó LaBolt. "Si bien deberíamos desearle al presidente una recuperación saludable, su diagnóstico es una demostración visible de un fracaso del liderazgo en todos los niveles de esta Casa Blanca".

[Siga nuestra cobertura de las elecciones presidenciales 2020]

Biden compartió el escenario con Trump en Cleveland hace solo tres días para uno de los debates presidenciales más desagradables de la historia moderna, donde algunos miembros del equipo y de la familia del presidente se negaron a usar mascarillas, ignorando las reglas de los organizadores y las súplicas de último minuto de un experto médico en el lugar.

El presidente Trump llega al hospital militar Walter Reed este viernes 2 de octubre, donde pasará varios días como medida de precaución. REUTERS

Biden, de 77 años, y su esposa, Jill, tomaron un examen para detectar el virus y sus resultados salieron negativos, dijo su médico en un comunicado.

"Espero que esto sirva como recordatorio: use una mascarilla, mantenga la distancia social y lávese las manos", dijo Biden en Twitter.

Con el resultado de la prueba en la mano, Biden procedió con sus planes para hacer campaña en el estado de Michigan, campo de batalla, el viernes. Su compañera de fórmula Kamala Harris, que no estuvo en el debate, también dio negativo y viajó a Las Vegas para una parada de campaña ya programada.

Trump se ha burlado repetidamente de Biden por seguir las pautas de salud y tomar precauciones estrictas, ridiculizando a Biden por usar un tapabocas y llevar a cabo una campaña en gran parte virtual desde su sótano hasta hace poco.

"No uso mascarillas como él", dijo Trump en el debate del martes. "Cada vez que lo ves, tiene un tapabocas. Podría estar hablando a 200 pies de mí, y aparece con la mascarilla más grande que he visto".

Algunos conservadores han sugerido que Biden deje de hacer campaña o detenga los anuncios televisivos negativos mientras Trump está enfermo. Así anunció que lo haría la campaña de Biden este viernes: un funcionario de la campaña de Biden le confirmó a NBC News que sacarán de rotación toda su publicidad negativa (de "contraste”, como prefieren llamarle ellos).

[La lista de errores que muestran cómo Trump y su Gobierno han minimizado la pandemia]

El representante Tim Ryan, demócrata por Ohio, que estaba en la sala de debates y está esperando los resultados de una prueba de coronavirus, dijo que es hipócrita de parte de los republicanos exijan que Biden deje de hacer campaña ahora después de haberse burlado de su campaña llevada a cabo con la sana distancia social.

"Tentó a los dioses. Se burló de Biden", dijo Ryan sobre Trump. "No creo que nadie se esté regodeando. Estamos orando por él y su esposa, pero él tiene que asumir la responsabilidad. Se puso a sí mismo en un montón de circunstancias que eran riesgosas. Fue imprudente".

Y Biden ha hecho del manejo del coronavirus por parte de Trump el pilar central de su campaña y ha argumentado repetidamente que la actitud arrogante del presidente hacia el virus, y la negación total de su peligro en ocasiones, ha empeorado la situación mucho más allá de lo necesario y su fallido liderazgo llevó que ocurrieran muertes innecesarias.

Biden suspendió en gran medida los eventos en persona y los sondeo puerta a puerta durante el verano, mientras que Trump continuó realizando grandes mítines donde escaseaban las máscaras y las pautas de distanciamiento social se ignoraban descaradamente.

Pero los demócratas saben que deben actuar con cuidado para no parecer insensibles o regodearse, incluso si muchos piensan en privado que Trump se lo provocó.

En un correo electrónico al personal de Biden obtenido por NBC News, la gerente de campaña del exvicepresidente, Jen O'Malley Dillon, instó a los empleados a "abstenerse de escribir sobre la situación en las redes sociales a menos que su supervisor indique lo contrario".

"Esta elección no se trata de que Trump tenga COVID-19, se trata de que Estados Unidos tenga COVID-19 y el contagio de Trump es la última prueba de que es un riesgo para todos", dijo el estratega demócrata Jesse Ferguson. "La pandemia es la amenaza más grave que hemos enfrentado en una generación y los votantes quieren a alguien que le crea y que escuche a los expertos, tenga un plan y combata el virus".

[Trump se burló de Biden por usar mascarilla dos días antes de dar positivo por COVID-19]

Los republicanos seguramente aprovecharán políticamente cualquier comentario sobre lo que podría ser una condición médica potencialmente grave para el presidente.

Sin citar ningún ejemplo de personas que lo hicieran así, el senador por Carolina del Sur Lindsey Graham, un aliado acérrimo de Trump, dijo en Twitter que estaba "asqueado de aquellos que le desean el mal al presidente y la primera dama".

"Es realmente vergonzoso", agregó Graham. "El presidente Woodrow Wilson contrajo la gripe española en 1919. Dudo que la gente de su tiempo le deseara el mal".

La necesidad de aislarse podría mantener a Trump fuera de la campaña durante los días o semanas críticos en el último mes antes de las elecciones del 3 de noviembre.

El diagnóstico de Trump y su repentina salida de la campaña electoral no tienen precedentes históricos recientes.

"Todos los eventos de campaña previamente anunciados que involucran la participación del presidente están en proceso de ser convertidos en eventos virtuales o están siendo pospuestos temporalmente", dijo el gerente de campaña de Trump, Bill Stepien, en un comunicado. "Todos los demás eventos de la campaña se considerarán caso por caso y haremos cualquier anuncio relevante en los próximos días".

El vicepresidente Mike Pence, que dio negativo a la prueba, reanudará sus actos de campaña y está programado para debatir con Harris la próxima semana.

Karen Finney, una veterana estratega demócrata, dijo que la única opción de Trump puede ser hacer campaña virtualmente, a pesar de que ha pasado meses burlándose de Biden por hacer precisamente eso.

"Quizás, de manera semi-irónica, podría emplear una estrategia similar a la que el vicepresidente ha usado y aparecer usando la tecnología", dijo.

[¿Qué sabemos de la salud de Trump y el COVID-19? Estos son sus factores de riesgo]

"Este es un momento aterrador porque es un recordatorio de que cualquiera puede contraer COVID-19", agregó Finney. "Tenemos que ser conscientes del riesgo y tomarlo muy en serio. Y espero que eso reequilibre la conversación de aquellos que estaban sugiriendo que todavía no hemos llegado ni a la mitad del camino con esto".

Nse Ufot, directora ejecutiva del New Georgia Project, un grupo progresista que trabaja para activar a los votantes jóvenes y a las minorías, dijo que Biden debería mandarle buenos pensamientos y oraciones a la primera pareja y a cualquier otra persona expuesta: "Y luego debería volver a hacer el trabajo del día a día" en la campaña.

"Quedan 32 días para el 3 de noviembre y los estadounidenses en más de una docena de estados ya han comenzado a votar", dijo Ufot.

La noticia llega justo cuando la campaña de Biden ha comenzado a acelerar los eventos.

El exvicepresidente ha estado apareciendo en los estados swing, o péndulo, que aún están indecisos, con más frecuencia, aunque con menos multitudes y menos prensa para cumplir con el distanciamiento social. Su campaña anunció el jueves que volverá a tocar puerta a puerta después de que los demócratas hicieran sonar las alarmas de que los republicanos les estaban llevando una delantera abismal en ese sentido, quienes dicen que han tocado 1 millón de puertas a la semana.

Jonathan Tasini, un funcionario progresista y aliado del senador y exaspirante presidencial Bernie Sanders, dijo que no espera que Trump obtenga el tipo de simpatía de los votantes que podría disfrutar un presidente diferente en esta situación.

[¿Con quién y dónde estuvo Trump los días previos a su contagio de coronavirus?]

"En tiempos normales, podría haber un impulso de ‘reunirse alrededor de la bandera'. Eso podría haber sido cierto, digamos, en abril. Pero, en este punto, demasiada gente ya no confía en él y él simplemente está con el agua hasta el cuello (en este tema)”, dijo Tasini.

"De hecho, congelará un poco el estado actual de las cosas, y tal vez incluso hará que se cancele el próximo debate, y los republicanos no pueden permitirse que se congele la dinámica atual", dijo, y señaló que Biden está en la delantera en la mayoría de las encuestas.