IE 11 is not supported. For an optimal experience visit our site on another browser.

El crecimiento del apoyo a Trump entre los votantes hispanos no debería ser una sorpresa. Explicamos por qué

Los republicanos han logrado más del 40% del apoyo de la comunidad latina en contiendas anteriores y los mensajes de Trump resonaron más entre los votantes latinos. Éstas son las razones.
Mirna García llevaba una bandera de Puerto Rico, mientras esperaba los resultados de las elecciones junto a otros partidarios del presidente Donald Trump frente al restaurante Versailles, en Miami, durante la noche de las elecciones.
Mirna García llevaba una bandera de Puerto Rico, mientras esperaba los resultados de las elecciones junto a otros partidarios del presidente Donald Trump frente al restaurante Versailles, en Miami, durante la noche de las elecciones. Sam Navarro / NBC News

Por Suzanne Gamboa y Carmen Sesin – NBC News

SAN ANTONIO — Robert González expresaba este martes su simpatía por Donald Trump y sus aspiraciones para ser reelegido presidente ondeando una gran bandera frente a un centro de votación. Esta ciudad predominantemente latina respaldó al demócrata Joe Biden, pero Trump ganó en el estado.

“No es un político de carrera”, dijo González sobre Trump. Le entristecía que los negocios en el centro de Riverwalk, una zona muy turística, hubieran sido tapiados por la pandemia. Trump traerá recuperación económica, dijo.

[Minuto a minuto: el conteo de las elecciones presidenciales sigue muy ajustado]

Cuando los estadounidenses se despertaron el miércoles y vieron que la carrera presidencial aún no se decidía, algunos se sorprendieron por los logros de Trump entre los votantes latinos de estados como Texas y Florida, donde ganó.

Biden ganó el voto latino en esos estados. Pero en Texas, entre el 41% y el 47% de los votantes hispanos respaldaron a Trump en varios condados fronterizos predominantemente latinos en la región del Valle del Río Grande, un bastión demócrata. En Florida, el actual mandatario ganó el 45% de los votos, una mejora de 11 puntos con respecto a su desempeño en 2016.

Pero el electorado latino, que se caracteriza por su diversidad, tiene un historial de respaldar a los republicanos en algunas zonas del país, y algunos segmentos se identifican con los mensajes republicanos sobre la economía y los problemas sociales y políticos.

[Resultados de las elecciones al Senado de Estados Unidos 2020]

En 2008, el 42% de los latinos respaldaron al candidato presidencial republicano, John McCain. En Texas, los republicanos han podido ganar entre un tercio y un 45% de los votos de los latinos; George W. Bush obtuvo más del 40% del voto hispano como gobernador. Y en las elecciones de 2018 en Florida, el apoyo latino impulsó al gobernador republicano, Rick Scott, al Senado.

“Si el punto de partida es que ni un solo latino debe votar por Trump, entonces, por supuesto que se necesitará una explicación más compleja para entender por qué Trump ganaría entre el 25% y el 35% de los votos (latinos)”, a nivel nacional, dijo Bernard Fraga, profesor asociado de Ciencias Políticas en la Universidad de Emory.

Los republicanos dicen que en Texas, los mensajes de Trump sobre una economía más fuerte y los récords en la disminución de las cifras de desempleo, antes de la pandemia, resonaron en los votantes.

“Creo que los latinos entienden que, a veces, Trump puede ser tosco y grosero, pero luego miran sus políticas —a favor del crecimiento y los emprendimientos— y son iniciativas que pueden adoptar”, dijo Daniel Garza, presidente de The LIBRE Initiative, una organización hispana de centroderecha.

El desempeño de Trump en Texas fue digno de mención porque su alcance en el Valle del Río Grande fue “muy orgánico”, dijo Garza.

“Fue una comunicación de persona a persona en la que decían ‘mira lo que se hizo en la economía, mira los resultados”, dijo Garza, quien vive en la región. Las caravanas de autos para apoyar a Trump se convirtieron en eventos comunes, con mucha concurrencia, y “se extendieron hasta Laredo”, añadió.

Más allá de la economía, los votantes mexicano-estadounidenses en el Valle del Río Grande tienden a ser más conservadores en los temas, dijo Fraga, autor de The Turnout Gap: Race, Ethnicity, and Political Inequality in a diversifying America.

“Este año, la retórica de la ley y el orden usada durante la campaña realmente resonó en una población predispuesta a cuestionar cosas como Black Lives Matter” y las protestas juveniles, y eso fue efectivo para Trump, dijo Fraga.

Los demócratas de Texas comenzaron este ciclo electoral desde el punto máximo alcanzado en 2018 cuando se registró un aumento en el voto latino y Beto O'Rourke quedó a dos puntos de derrotar a Ted Cruz, senador republicano por Texas.

La agresiva campaña del partido para tomar el control de la Cámara de Representantes estatal y cambiar los escaños del Congreso incluyó una estrategia para captar a los latinos en el sur de Texas.

El día de las elecciones unos partidarios de Biden interactuaban con un grupo de simpatizantes de Trump, incluido uno que ondea la bandera mexicana, al otro lado de la calle de un colegio electoral ubicado en Houston.Annie Mulligan / NBC News

Los demócratas ganaron sus elecciones en el Valle del Río Grande, incluso en el condado predominantemente latino de Zapata, donde Trump ganó, aunque algunos tuvieron contiendas más cerradas. Los votantes latinos en los condados de las principales ciudades del estado también votaron a los demócratas, lo que ayudó a Biden con el voto latino de Texas.

Pero la pandemia sí afectó el alcance de los demócratas, y el partido suspendió las campañas, los eventos y las manifestaciones puerta a puerta que habían sido cruciales para movilizar a los votantes. Los republicanos optaron por continuar trabajando en el terreno.

“La campaña de Trump realizaba eventos presenciales, mientras que la gente de Biden nunca los hizo”, dijo Fraga, citando las manifestaciones masivas de Trump en lugares como Florida, donde se trabajó con organizaciones y oficinas del condado republicano.

O'Rourke y el excandidato presidencial demócrata Julián Castro habían pedido más inversión nacional para expandir la influencia del partido en Texas, ya que las encuestas mostraban que la contienda presidencial comenzaba a cerrarse.

El gran alcance de Trump en Florida

Desde los inicios de su presidencia, Trump y los miembros de su Gobierno se enfocaron en diferentes grupos del electorado latino en el sur de Florida, realizando mítines en el estado para promocionar las medidas específicas de la administración hacia diferentes países, incluidos Cuba y Venezuela.

Al mismo tiempo, el hecho de que Trump y sus partidarios calificaran como “socialistas” a los demócratas, y luego a Biden como candidato, ha sido eficaz, y el Partido Republicano ha vinculado las políticas de salud o tributarias de los demócratas como una aproximación hacia el socialismo.

Durante años, los demócratas del estado han advertido sobre la necesidad de contrarrestar ese mensaje criticando a Trump como un caudillo por sus ataques contra los medios de comunicación y las instituciones gubernamentales. Al mismo tiempo, las encuestas habían mostrado un aumento en el respaldo latino a Trump en el estado, así como un incremento en el apoyo de base.

Trump también cultivó el apoyo de los hispanos conservadores, visitó la congregación evangélica latina más grande del país en una megaiglesia de Florida y habló de manera extensa sobre el aborto, alegando que los candidatos demócratas trataban de “silenciar nuestras iglesias”.

Este verano y otoño, los demócratas estatales advirtieron que el partido no se estaba acercando lo suficiente a los diferentes grupos latinos en el estado, incluida la creciente población puertorriqueña.

Los últimos meses también se detectó un aumento de la desinformación en español, centrada en los demócratas, en las redes sociales.

Aunque se prestó mucha atención al creciente apoyo de los cubanoestadounidenses a Trump, las encuestas a boca de urna de NBC News y Noticias Telemundo indicaron que Trump ganó el 55% de los votos cubano-estadounidenses en Florida, una leve mejora con respecto a 2016.

Pero lo notable es que el 48% de los latinos que votaron por Trump en Florida no son ni cubano-estadounidenses ni puertorriqueños, según las encuestas a boca de urna de NBC News.

Eduardo Gamarra, profesor de Ciencias Políticas en la Universidad Internacional de Florida, dijo que gran parte del aumento en el apoyo de registró entre colombianos y nicaragüenses, más que venezolanos, debido a su participación en el electorado.

El mes pasado, Trump felicitó a Álvaro Uribe, el expresidente conservador de Colombia, una figura divisiva apoyada por muchos en el sur de Florida, por su liberación del arresto domiciliario, y lo describió como un “héroe”.

En el sur de Florida, la votante colombiana-estadounidense Olga Berrio, de 78 años, dijo que votó por Trump porque los demócratas están demasiado a la izquierda.

“Después de Obama y de Clinton, sentí que este país se inclinaba hacia la izquierda, en lugar de hacia la derecha”, dijo.

Biden puede presumir de haber logrado una sólida mayoría de votantes hispanos en estados clave como Nevada y Arizona, según las encuestas a boca de urna. Pero los logros de Trump en Texas y Florida significan que los demócratas tendrán que trabajar más duro para ganar grandes márgenes de apoyo latino en el futuro.

En Miami, Manuel Montes de Oca, de 45 años, dueño de una cadena de pizzerías cubanas, fue uno de los votantes latinos que votó por Trump. “Me gusta quedarme con la mayor parte del dinero que gano”, dijo, “y no regalarlo en impuestos”.