Cecilia Muñoz, la hispana a quien activistas no quieren en el equipo de Biden

Grupos defensores de los inmigrantes aúnan esfuerzos para pedirle a Biden que retire a Muñoz de su equipo de transición por el programa de deportaciones del Gobierno de Obama.
/ Source: Telemundo

Por Andrea López-Cruzado

Una campaña para persuadir al presidente electo, Joe Biden, para que retire a la asesora hispana Cecilia Muñoz de su equipo de transición está recabando miles de firmas de personas y grupos que defienden a los inmigrantes.

Con la etiqueta #CeciliaMuñozDeporta, la organización Familia: TQLM creó una petición en internet que en menos de una semana ha logrado más de 4,300 firmas y ha obtenido el respaldo de más de 10 grupos proinmigrantes, incluyendo la Coalición Justicia para Inmigrantes, RAICESGrassroots LeadershipThe Trans Latin@ Coalition y Presente.org.

Presente.org también está recolectando firmas en su sitio web, identificando a Muñoz como “arquitecta de deportaciones masivas”. 

“En esta nueva era política, no aceptamos el statu quo de políticas de inmigración pasadas de los Gobiernos de Trump y Obama, que causaron un daño tremendo y violaciones masivas a los derechos humanos”, dijo Presente.org. “Necesitamos compromisos basados en los derechos humanos de la entrante administración Biden/Harris”, añadió.

El compromiso que debe mostrar el próximo Gobierno, según los grupos pro inmigrantes, pasa por retirar a Muñoz de su equipo.

“El que Cecilia Muñoz se una al equipo de transición de Biden es una señal peligrosa de que el presidente electo ya no cree que la deportación de tres millones de inmigrantes fue ‘un gran error”, dice la petición.

“En lugar de rendir cuentas por su papel en estas deportaciones, [Muñoz] está siendo recompensada”, agrega. 

Intentamos obtener la reacción a estos reclamos tanto de Muñoz como del equipo de transición de Biden, pero no contestaron nuestros pedidos de comentarios. 

Quien sí nos respondió fue UNIDOSUS, donde Muñoz trabajó por 20 años antes de unirse al Gobierno de Obama. La organización alabó el trabajo de Muñoz y la calificó como una defensora de los inmigrantes. 

“Desde la histórica Ley de Inmigración de 1990 hasta la lucha por la ley DREAM y una reforma inmigratoria integral, Cecilia defendió incansable, compasiva y efectivamente a los inmigrantes”, afirmó Janet Murguía, presidente y CEO de UNIDOSUS, en un correo electrónico.

“No hubo una defensora más respetada y escuchada en ambos lados del Congreso y durante cuatro administraciones en ambos partidos que ella. Sus contribuciones al entonces Consejo Nacional de La Raza, en todos los aspectos de nuestro trabajo, continúan impactando nuestra institución hoy”, agregó. 

Le cobran su posición sobre las deportaciones

La petición hace referencia al número de deportaciones durante los ocho años de Gobierno de Barack Obama, cuando Biden era vicepresidente, y del que Muñoz fue parte.

Cecilia Muñoz se unió al equipo de transición de Biden en septiembre, pero no fue hasta pasadas las elecciones y de la declaración de Biden como presidente electo el 7 de noviembre, que las organizaciones decidieron actuar.  

Hija de inmigrantes bolivianos, Muñoz es una figura conocida entre los grupos que llevan años trabajando con la población latina e inmigrante en Estados Unidos. En 2009, Obama la convocó para que formase parte de su equipo en la Casa Blanca, dándole el puesto de directora de Asuntos Intergubernamentales.

Muñoz llevaba varios años como subdirectora de la Oficina de Investigación, Defensa y Legislación del Consejo Nacional de La Raza, hoy llamada UNIDOSUS.

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En 2000, a sus 38 años de edad, había recibido la beca de la Fundación MacArthur, que destacó que Muñoz había “construido y liderado exitosamente coaliciones influyentes en torno a temas como la legalización de inmigrantes indocumentados, los derechos de inmigración con base en la familia, los derechos de los trabajadores, y el acceso a beneficios sociales y de educación”. 

A partir de 2012, Muñoz ocupó lo que sería su segundo cargo durante la presidencia de Obama: directora del Consejo de Política Interna, coordinando el proceso de elaboración de políticas internas de la Casa Blanca y haciendo muchas veces de vocera de la política migratoria de la administración. 

Emilio Vicente, director de defensa y comunicaciones de Familia: TQLM, cuenta que, en una conferencia en 2011 en la Universidad de Harvard en la que participó Muñoz, aprovechó para preguntarle por qué el presidente no emitía una orden ejecutiva para proteger contra la deportación a los dreamers, los jóvenes que llegaron al país de niños traídos por sus padres indocumentados.

“Ella me dijo que el presidente no tenía ningún poder, que no podía hacer nada, y sabíamos que eso no era cierto. Y esa conversación siempre se ha quedado conmigo”, recordó Vicente. 

En junio del año siguiente, Obama anunció la tan esperada protección para los Dreamers: DACA.  

Uno de los primeros beneficiados de DACA fue Javier Hernandez, quien emigró de México con sus padres en 1989, cuando él tenía solo seis meses. Veinte años después, tras una vida limitada por un estatus migratorio que truncaba sus objetivos, Hernandez se inició como activista.

Participó en protestas contra los controvertidos programas contra la inmigración ilegal  287g y Comunidades Seguras, y en 2012, hizo una huelga de hambre en la oficina de campaña de Obama en Denver para reclamarle una acción que detuviera la deportación de jóvenes como él.

Hoy, Hernandez es director de la Coalición Justicia para Inmigrantes, que apoya la salida de Muñoz del equipo de Biden.    

Las pabrabras grabadas

Hernandez asegura que Muñoz siempre desalentó los pedidos de los jóvenes inmigrantes para que Obama los defendiera de la deportación, y tiene grabada una entrevista que la periodista Maria Hinojosa le hizo a Muñoz en noviembre de 2011 para el documental Lost in Detention, de Frontline.

En la entrevista, Hinojosa le pregunta a Muñoz si la Administración Obama seguirá deportando a 400,000 personas al año“Mientras el Congreso nos dé dinero para deportar 400,000 personas al año, eso es lo que la administración hará. Es nuestra obligación bajo la ley”, fue la respuesta de Muñoz.   

Más adelante, en la misma entrevista, Muñoz vuelve a defender las deportaciones como una consecuencia de un sistema de inmigración que no funciona: “Incluso si la ley es aplicada a la perfección, habrán padres separados de sus niños”, dice, agregando que la única solución era una reforma legislativa.  

En 2016, al final del segundo Gobierno de Obama, Muñoz fue entrevistada por el Center for Migration Studies sobre el legado de la Administración. 

En aquella oportunidad, reconoció que “la decepción más grande y obvia” del Gobierno de Obama fue que no lograron el apoyo del Congreso a una ley inmigratoria.

Sobre las deportaciones, repitió el argumento que le dio a Hinojosa cinco años antes: “Las razones por las que los números [de deportados] fueron más altos en la administración Obama que en la de Bush, fue porque el Congreso había destinado mucho más dinero para esta función”.  

El entonces presidente Barack Obama acompañado de Cecilia Muñoz (rojo) durante una reunión con dirigentes escolares en la Casa Blanca, en marzo del 2015.Jacquelyn Martin/AP

“Me preocupa porque los cambios de inmigración que necesitamos ahora, como proteger DACA, proteger el TPS, terminar con Remain in Mexico, eso tendrá que ser por orden ejecutiva del presidente”, dijo Hernandez a Noticias Telemundo. “Estoy preocupado que Cecilia Muñoz le diga (a Biden) que no use su poder”, agregó.

El temor de Hernandez se acentúa cuando considera que el control del Senado sigue en el aire a la espera de las elecciones en Georgia, el 5 de enero de 2021.

El resultado de esa votación podría dejar a los republicanos al mando de la Cámara y si fuese así, dice el activista, “el Congreso no va pasar ninguna ley pro inmigrante”.

Los grupos pro inmigrantes aseguran que están listos para dar la batalla.    

“Nuestro mensaje a Biden es que estamos mirando bien de cerca a quién está poniendo en su administración y no estamos contentos con la selección de Cecilia Muñoz”, dice Vicente, de Familia: TQLM. “Si él quiere sanar al país y sanar a nuestra comunidad, eso incluye también no traer gente que fue parte de estrategias que crearon deportaciones de más de tres millones de personas. Esta vez estamos bien listos para pelear”, concluyó.