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Así celebraron la victoria de Biden en Philadelphia, en el estado que le dio la presidencia y que lo vio nacer

Que este estado fuera el que le dio la victoria a Biden no es poca cosa: el presidente electo nació en Scranton, una ciudad pequeña de corte industrial, y para Trump, arrebatarle el estado a los demócratas fue crucial para su triunfo en 2016. Así se vivió la histórica semana desde allí.
Un grupo de activistas que defienden la integridad del conteo de votos en la elección presidencial, en Philadelphia, Pennsylvania.
Un grupo de activistas que defienden la integridad del conteo de votos en la elección presidencial, en Philadelphia, Pennsylvania. Milli Legrain
/ Source: Telemundo

Por Milli Legrain

PHILADELPHIA.-- “¡Me siento beautiful porque ganamos!”, dice Raul Santiago, boricua que llegó en 1967 a Estados Unidos, a los 17 años. Santiago trabaja para la municipalidad y se encarga de cuidar los parques de Philadelphia, la ciudad más grande de Pennsylvania, el estado que vio nacer al presidente electo, Joe Biden, y que con sus decisivos 20 votos electorales lo propulsó a la victoria este sábado. 

Philadelphia, al igual que muchas urbes del país que tienden a votar demócrata, estaba vestida de fiesta este sábado. Miles cantaban y bailaban en la calle música de todas las épocas y a todo volumen: personas blancas, negras y latinas, con pancartas y figuras que celebraban el fin de la era Trump y el comienzo de algo incierto, pero esperanzador y nuevo. 

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Jay Blanco, venezolano dueño de una pequeña empresa, dijo que votó por Biden. Agrega que en los últimos años, muchos pequeños negocios han cerrado en su barrio y que su propio negocio sufrió “porque Trump no supo manejar el virus”.

Que Pennsylvania le hubiera dado la victoria a Biden no fue poca cosa. Ambos candidatos habían buscado con fervor el voto aquí. Biden nació en Scranton, una ciudad pequeña de corte industrial, y para Trump el estado fue crucial para su triunfo en 2016. El estado había escogido demócratas por décadas, hasta que Trump logró quedarse con el mayoritario voto del obrero blanco.

En esta elección, la movilización de latinos como Blanco fue crucial. Estuvo reñido hasta el último momento, y no todos votaron por Biden, por supuesto. Ese fue el caso de un hombre dominicano de unos 60 años, que prefirió que no se usara su identidad. Le dijo a Noticias Telemundo que animó a sus hijos a votar por Trump pues le preocupa que Biden deje entrar a las caravanas de personas indocumentadas. “Trump ha sido bueno para la economía”, agrega.

En el barrio hispano de Philadelphia, en el Bloque de Oro en Fairhill, también hay mucha indiferencia hacia la política. Muchos ven con sospecha a quienes les han prometido por años una mejora a sus condiciones de vida y se quedan en eso, promesas. 

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Algunos grupos hispanos que movilizan a la comunidad tomaron el asunto en sus propias manos este año. Entre ellos están los Philly Boricuas –los boricuas de Philadelphia– un grupo que registró a 500 puertorriqueños para que votaran en estas elecciones. 

Adrian Mercado y Puchi de Jesús, fundadores de este grupo, afirman que la campaña de Biden fue lenta en movilizar a la comunidad hispana. 

“Llegan al último minuto para decirles que voten sin decirles cómo hacerlo. Así que nosotros salimos a registrar a la gente”, dijo de Jesús. “Biden ganó porque nosotros pusimos el trabajo para que el ganara no porque lo hizo él”. 

Adrian Mercado y Puchi de Jesús, fundadores de Philly Boricuas, el sábado 7 de noviembre de 2020, en Philadelphia.Milli Legrain

Entendemos que Biden “no nos va a salvar, y no nos va a arreglar todos los problemas que tenemos, porque los problemas que tenemos no son solo de Trump, vienen desde antes de Trump”, dijo, como los problemas de inmigración y la economía. “Entendemos que tenemos que trabajar con la comunidad, crear más poder comunitario, y hacer que los funcionarios electos trabajen para nosotros”. 

Una semana de elección intensa: el estado donde todos los ojos estaban puestos 

Philadelphia se había vestido de fiesta desde el viernes, la noche anterior a que fuera oficial el triunfo de Biden. Se habían reunido miles de personas en el centro de la ciudad del ‘amor fraternal’ (lo que significa su nombre en latín) para pedir un conteo transparente de los votos. 

“¡Cada voto cuenta!”, cantaban al unísono una multitud de jóvenes reunidos frente al centro de convenciones, donde seguía el conteo desde el día de la elección, el pasado martes 3 de noviembre.

La reunión pacífica duró tres días y había adoptado tonos cada vez más festivos, a medida que una victoria de Biden en ese estado, y por ende, en el país, era cada vez más probable. 

De vez en cuando, un joven se paseaba con una pancarta hecha a mano, actualizada con el número de votos que separan al demócrata Biden del republicano Trump. El viernes en la tarde, Biden llevaba la delantera por apenas 14,000 votos y el nutrido grupo de personas lo aclamaron con gritos de júbilo. Mientras, seguían bailando al ritmo de canciones como ‘Ain’t no stopping us now’, o ‘Ya nada nos puede parar’.

Para Cierra Williams, 25, una mujer negra nacida en Philadelphia que llevaba varias horas divirtiéndose con la multitud, este era un tema tan personal como profesional.

Ella es consultora de comunicaciones para The Voter Project, una organización apartidista que busca facilitar el voto seguro. Organizaciones así habían tenido bastante trabajo estas elecciones, pues ya antes en la contienda, en múltiples ocasiones, Trump había insinuado sin fundamento que habría fraude en las urnas.

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“Llevamos mucho tiempo preparándonos para esto. Sabíamos que Trump iba a intentar dividirnos. Sabíamos que esto iba a pasar,” dijo Williams. “Por ello nuestro mensaje siempre ha sido que unidos somos más fuertes”.

Justicia racial

Mientras hablaba Williams, un activista con altavoz tomó la palabra: “¡Esta fiesta es para proteger la democracia!”. Pero en una ciudad como Philadelphia, con una mayoría de personas negras y latinas, el tema de la inequidad racial está siempre presente. Este año, las elecciones coincidieron con la muerte de un hombre negro a manos de la policía, Walter Wallace.

El activista no tardó en referirse al joven baleado el pasado 26 de octubre. “¡Alcen la voz si creen en que haya justicia para Walter Wallace!”, gritó. 

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Williams y sus amigas no saben con certeza si la situación mejore bajo una Administración Biden, pero saben que la retórica racista de Trump aviva las divisiones.

“Nuestras heridas están aún abiertas. Pero tenemos que tener esperanza. Y sacar a Trump es un primer paso”, dijeron Reda Nicholson y Brianna Williamson, que también acudieron al evento.

Fiesta y creatividad

A lo lejos, un unicornio gigante hecho en papel maché se movía al ritmo de la música. Mientras, en otra calle, se desplegaba una réplica masiva de la Constitución de Estados Unidos, cuya versión original fue firmada en esta misma ciudad en 1787.

Entre la multitud, caminaban tres personas disfrazadas de buzones de correo. Son profesionales del mundo del teatro, patrocinados por el Centro por el Activismo Artístico, que por semanas recorrieron Pennsylvania para luchar contra la desinformación y animar al voto.

“Nos preocuparon las tácticas de supresión del voto usadas en estas elecciones, los intentos de desacreditar el voto por correo y hasta el llamado a milicias de ultraderecha para intimidar,” le dijo a Noticias Telemundo Larry Bogad, director artístico del grupo.

“Por ello, hemos ido repartiendo información sobre cómo votar de manera segura'', agregó.

Ya pasadas las elecciones, ahora estos artistas también exigen un conteo de todas las boletas electorales. Mientras, buscaron disipar tensiones con una coreografía divertida y una rendición alternativa de la canción “Please Mr. Postman” o “Por favor Señor Cartero” del grupo The Marvelettes e interpretada por Los Beatles. 

Los que no celebran, los seguidores de Trump 

Del otro lado de la calle, un grupo de unas 20 personas de edad más avanzada también quiere ser escuchada. Son los votantes de Trump. Llevan carteles de Católicos por Trump, Mujeres por Trump, alguna gorra roja, y muchos carteles con el nombre del presidente. 

Algunos bailan alzando banderas, al ritmo de canciones como Born in the USA (Nací en Estados Unidos) de Bruce Springsteen o la canción de disco ‘YMCA’. 

Entre ellos, Nicole Del Giorno parece angustiada. “Es muy frustrante,” dijo esta peluquera, que desde la pandemia se ha tenido que quedar en casa, en el sur de la ciudad, para cuidar a su hijo.

“Muchos de los seguidores de Trump sienten que hay fraude electoral”, agregó. “Trump estaba ganando en Pennsylvania. Hay que contar los votos legales”, dijo haciéndose eco de las denuncias de fraude que continúa haciendo el mismo presidente Trump, sin presentar prueba alguna. 

Lo que no menciona el presidente es que la decisión de extender el plazo para contar los 3 millones de boletas que solicitaron con antelación los votantes que querían evitar votar en persona debido a la pandemia, fue tomada por la Corte Suprema de Pennsylvania en octubre. Según dijo este miércoles Kathy Boockvar, la secretaria de Estado de Pennsylvania, desde las elecciones presidenciales de 2016 la votación por correo se ha multiplicado por 10. 

Seguridad y confianza en la elección

Ambos bandos, los que quieren que todos los votos se cuenten y los que acusan de fraude, estaban divididos no solo por sus valores, sino también por una valla metálica y una línea de policías armados montados en bicicleta. El ambiente, sin embargo, era pacífico y tranquilo.

Eso no le sorprende demasiado a Del Giorno. “Hay mucha policía” dice. “Pero me alegra que esto sea cordial”. 

Williams dice que su familia le manda mensajes de texto diciéndole que se cuide. “Pero me siento más segura aquí que en casa'', dijo a Noticias Telemundo. “Aquí veo que la democracia funciona. En casa estoy aislada y lo único que hago es esperar los resultados”.

Eso sí, a lo lejos se oye a uno de los activistas con altavoz dirigirse a la multitud para darles un par de consejos. “No se vayan de aquí solos. Vayan acompañados”. Y aunque casi todos usaban mascarilla, dijo: “Por favor, háganse una prueba de COVID esta semana”.

El coronavirus es el fantasma que perdura en el fondo en medio de la felicidad por el triunfo de Biden. 

El sábado, cuando se enteró de que el demócrata había ganado, y que había sido Pennsylvania quien le había dado la victoria, Pablo Fernández, boricua nacido y criado en el Bloque de Oro de Philadelphia, se mostró feliz, pero no sin una dosis de escepticismo.

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“Estamos contentos”, dijo, “esperamos que curen esta enfermedad, porque se está muriendo mucha gente. Esperamos que nos cumpla con lo prometido. Esperamos que esto traiga un cambio bien grande”. 

Fernández dijo que “Nos han prometido muchas cosas, muchacho, cosas de vivienda, la cura de la enfermedad, el seguro médico, el salario mínimo. Esperamos que se cumplan. Por eso votamos por él”.  

La periodista Juliana Jiménez Jaramillo contribuyó a este reportaje.