El papa canoniza al arzobispo salvadoreño Romero y a Pablo VI

Óscar Arnulfo Romero fue asesinado en 1980 por un comando de la ultraderecha en plena misa, un día después de pedir en una homilía a los militares el cese a la represión contra el pueblo
El Papa Francisco saluda a los fieles en la misa de canonización del papa Pablo VI, el arzobispo salvadoreño Óscar Romero y otros cinco en el Vaticano
El Papa Francisco saluda a los fieles en la misa de canonización del papa Pablo VI, el arzobispo salvadoreño Óscar Romero y otros cinco en el VaticanoEfe / Efe

El papa Francisco ha proclamado este domingo siete nuevos santos, entre ellos el arzobispo de El Salvador Óscar Arnulfo Romero y al papa Pablo VI, en una ceremonia en la que elogió su atención a los pobres ante cerca 70.000 personas en la Plaza de San Pedro del Vaticano. Se trata de dos de las figuras más importantes y polémicas de la Iglesia católica del siglo XX que para el Papa representan el epítome de la iglesia abierta que ha defendido, que esté cerca de los pobres y lucha contra la injusticia.  

Óscar Arnulfo Romero fue asesinado el 24 de marzo 1980 por un comando de la ultraderecha en plena misa, un día después de que en su homilía dominical pidiera a los militares el cese a la represión contra el pueblo. El ejército se había opuesto con vehemencia a sus predicamentos contra la represión militar al inicio de la guerra civil (1980-1992). Casi inmediatamente después de su fallecimiento, Romero se convirtió en un icono de la izquierda sudamericana.   

En su homilía, Francisco ha elogiado que abandonó "la seguridad del mundo, incluso su propia incolumidad, para entregar su vida según el Evangelio, cercano a los pobres y a su gente, con el corazón magnetizado por Jesús y sus hermanos". Es el primer santo de El Salvador.  

Unos 7.000 salvadoreños han llegado a Roma para asistir a la canonización, a los que se les unieron también muchos inmigrantes que viven en el país, que llenaron la plaza de San Pedro con los colores azul y blanco de su bandera. 

Mientras Pablo VI, cuyo pontificado se extendió entre 1963 y 1978, presidido las últimas sesiones del Concilio Vaticano II (1962-1965), que modernizó la Iglesia católica y la abrió al mundo, permitiendo que la liturgia se celebre en lenguas vernáculas en lugar de en latín, dando mayores roles a los laicos y mejorando la relación con otras religiones. Durante sus 15 años en el Vaticano, Pablo VI introdujo otros cambios como los viajes pastorales. El Papa ha resaltado que fue "profeta de una Iglesia extrovertida que mira a los lejanos y cuida de los pobres".  

También han sido nombrada la monja Nazaria Ignacia March, considerada la primera santa boliviana, aunque nacida en España; los italianos Francesco Spinelli, Vincenzo Romano y Nunzio Sulpriziola y a la religiosa alemana María Katharina Kasper.  

Al final de la ceremonia, el pontífice Francisco saludó a las delegaciones y citó a la reina Sofia en representación de España y también al presidente El Salvador, Salvador Sánchez Cerén; el de Chile, Sebastián Piñera y el de Panamá, Juan Carlos Varela Rodríguez. También saludó al exarzobispo de Canterbury Rowan Williams, líder de la iglesia anglicana y presente en la canonización: una estatua de Romero se encuentra colocada ya entre los santos en la abadía de Westminster.