El informe del FBI está listo para que el Senado decida sobre el juez Kavanaugh. Y la presión no deja de aumentar

Los republicanos quieren votar ya, pero tres senadores clave siguen indecisos, y las palabras de Trump lo han empeorado todo. A ello se suman otros tres hechos de ultimísima hora
Kavanaugh, durante su declaración este jueves ante el Senado.
Kavanaugh, durante su declaración este jueves ante el Senado. REUTERS / REUTERS

El informe del FBI sobre las acusaciones presentadas por al menos tres mujeres por abuso sexual y conductas inapropiadas contra el candidato a la Corte Suprema Brett Kavanaugh ya está concluido, y los senadores podrán consultarlo, bajo condiciones de seguridad apenas sin precedentes, a partir de mañana. Horas después, en una fecha aún sin determinar, el Partido Republicano podría forzar la votación para confirmar la candidatura. No está claro sin embargo que vaya a lograr su aprobación, y el comportamiento en las últimas horas del presidente, Donald Trump, lo ha complicado aún más.

Trump aceptó llevar a cabo una investigación de última hora sobre las acusaciones después de que el Comité Judicial del Senado, controlado por los republicanos, se lo pidiera el pasado viernes. El testimonio de la profesora universitaria Christine Blasey Ford ante los senadores, relatando el presunto abuso sexual al que le sometió el juez hace tres décadas, cuando ambos eran estudiantes de secundaria, no fue suficiente para detener la candidatura, pero sí despertó dudas como para que tres republicanos impulsaran una nueva investigación.

Tanto el líder republicano en el Senado, Mitch McConnell, como el propio Trump, aceptaron; no tenían mucho margen de maniobra, puesto que, sin el voto de esos tres senadores, no podrían aprobar la candidatura. El Partido Republicano tiene una mayoría exigua (51-49) en el Senado: basta que dos de los suyos voten en contra para que la candidatura sea rechazada.

La investigación se aprobó el viernes  por la tarde y se ha concluido el miércoles por la tarde. El informe final (que no incluye conclusiones o recomendaciones, sólo declaraciones) podrá ser consultado por los senadores entre medidas de seguridad inusuales, presuntamente para evitar que se filtre a la prensa.

Los tres senadores clave son  Susan Collins (de Maine), Lisa Murkowski (de Alaska) y Jeff Flake (de Arizona). Éste último fue el que encabezó la exigencia de una nueva investigación del FBI, tras escuchar la declaración de Ford ante el Comité Judicial (del que forma parte, y en el que dio su aprobación a la candidatura de Kavanaugh).

Los tres criticaron con dureza las declaraciones de Trump en un mitin electoral el martes en Mississippi, durante el que se burló del testimonio de Ford ante el Senado. Esas declaraciones han complicado el proceso para los republicanos, igual que los posicionamientos de última hora en contra del juez del Consejo Nacional de Iglesias (la mayor organización de iglesias cristianas, con 40 millones de fieles), y de 650 profesores de la universidad de Yale (en la que se formó Kavanaugh).

Está en cuestión además que el juez mintiera además bajo juramento ante el Senado, tanto sobre sus hábitos alcohólicos como sobre el significado de términos incluidos en su libro escolar (que podrían ser sexuales), como denuncian, entre otros, su excompañero de habitación en la universidad.

Este jueves los senadores conocerán el informe del FBI, y quizá los indecisos comuniquen su posición. Si los republicanos creen tener mayoría, podrían forzar la votación tan pronto como el viernes.