El fútbol americano se revuelve contra las críticas de Trump

Más de un centenar de jugadores se arrodillan durante el himno tras el insulto del presidente, que el comisario de la NFL ha lamentado
Jugadores de los Ravens de Baltimore se arrodillan durante la interpretación del himno nacional previo al partido contra los Jaguars de Jacksonville este domingo en Londres.
Jugadores de los Ravens de Baltimore se arrodillan durante la interpretación del himno nacional previo al partido contra los Jaguars de Jacksonville este domingo en Londres.AP / AP

Al menos un centenar de jugadores de la Liga de Fútbol Americano (NFL) ha hincado la rodilla en el suelo durante el himno estadounidense en los partidos de este domingo en protesta y desafío contra el presidente, Donald Trump, tras sus críticas del sábado contra deportistas profesionales, que han provocado además una llamada colectiva a la unidad del comisionado del torneo, Roger Goodell.

Un discurso el viernes y una serie de mensajes de Trump el sábado en su cuenta de la red social Twitter han provocado una reacción prácticamente sin precedentes recientes en un mundo tan ajeno a este tipo de posicionamientos políticos como es el deporte profesional estadounidense.

“Si un jugador desea el privilegio de ganar millones de dólares en la NFL, o en otras ligas, no debería estarle permitido faltar al respeto a la gran bandera estadounidense (o al país), y debería permanecer de pie durante el himno nacional. Si no, ¡ESTÁS DESPEDIDO, búscate otra cosa que hacer!”, escribió Trump el sábado. El presidente criticó además a Goodell por emitir un comunicado “tratando de justificar la total falta de respeto de algunos jugadores”, en lugar de “¡decirles que se pongan de pie!”.

Trump cargó además contra el jugador de baloncesto Stephen Curry por “dudar” a la hora de aceptar su invitación a celebrar en la Casa Blanca el campeonato de la Liga Nacional de Baloncesto (NBA) obtenido por su equipo, Golden State Warriors. La visita “está considerada un gran honor”, escribió Trump, “por tanto, ¡se retira la invitación!”.

En la mañana del domingo, el presidente continuó con un nuevo mensaje: “Si los aficionados a la NFL rechazan ir a los partidos hasta que los jugadores paren de faltarle el respeto a nuestra bandera y país, veréis como ocurren cambios rápido. ¡Despido o suspensión! La asistencia [a los campos] y la audiencia [televisiva] están CAYENDO MUCHO. Partidos aburridos, sí pero muchos se están alejando porque aman nuestro país. La Liga debería respaldar Estados Unidos”.

A falta de saber si las audiencias o la asistencia caen en efecto a consecuencia de este altercado verbal, la reacción de al menos un centenar de jugadores ha sido sumarse al desafío, arrodillándose o sentándose durante el himno nacional; al menos un equipo (Pittsburgh Steelers) se quedó en el vestuario. La mayoría de jugadores se cogió de los brazos en una cadena de solidaridad, y al menos tres propietarios de equipos se sumaron a la protesta.

Goodell anunció en Twitter que la NFL distribuiría este domingo un anuncio en televisión que ya apareció durante la pasada Super Bowl, en febrero, y que muestra a los jugadores abrazándose en el campo: “Dentro de estas líneas, no tenemos que venir del mismo lugar para ayudarnos los unos a los otros a llegar al mismo lugar”, dice el narrador. En opinión de Goodell, las palabras del presidente han mostrado “una desafortunada falta de respeto por la NFL”.

El origen de este incidente es la decisión de Colin Kaepernick de arrodillarse durante el himno nacional la pasada temporada como forma de protesta por “la opresión a los afroamericanos”, dentro del contexto del movimiento Black Lives Matter (las vidas negras importan) tras tiroteos de policías contra ciudadanos de color. Kaepernick no fue renovado como quarterback de los San Francisco 49ers, lo que atribuyó a su protesta y la controversia pública que generó.

La semana pasada, sin embargo, sólo cuatro jugadores se arrodillaron o sentaron durante el himno. Este domingo, en los primeros nueve partidos, fueron más de un centenar. Lo que sucedió entre medias, además de los mensajes en Twitter, fue un discurso de Trump en Huntsville, Alabama, en el que textualmente dijo: “¿No os encantaría ver a uno de esos propietarios de la NFL, cuando alguien le falta al respeto a nuestra bandera, poder decir, ‘Saca a ese hijo de puta del campo ahora mismo, ¡fuera! Está despedido”.