IE 11 is not supported. For an optimal experience visit our site on another browser.

El encuentro del 'hombre araña' con el papa Franscisco en el Vaticano

Matteo Villardita, de 28 años, llegó disfrazado del héroe de historietas al Vaticano para alegrar a niños enfermos en el hospital pediátrico de la ciudad estado. Sudoroso bajo su disfraz en medio de una ola de calor, le pidió al Pontífice que rezara por los niños y sus familias.

Por The Associated Press

Aunque el papa Francisco generalmente es la estrella en las reuniones en el Vaticano, esta vez el 'hombre araña', o un hombre que se disfraza del personaje, acaparó la atención de los que asistieron a la audiencia general de los miércoles.

Matteo Villardita, de 28 años, se disfraza del héroe de historietas y películas para alegrar a niños enfermos en los hospitales, como el hospital pediátrico del Vaticano, que pensaba visitar después.

Sudoroso bajo su disfraz en medio de una ola de calor, Villardita contó que le pidió al papa que rezara por los niños y sus familias.

[El papa Francisco aboga por leyes de unión civil para reconocer a las parejas gay]

El hombre dijo a The Associated Press TV que le dio a Francisco una máscara “como señal" para decirle que a través de sus ojos ve "diariamente el dolor de los niños enfermos en los hospitales”.

El 'hombre araña' regala su máscara al papa Francisco al final de la audiencia general semanal en el patio de San Dámaso, Vaticano, miércoles 23 de junio de 2021. El hombre disfrazado ayuda a niños enfermos en los hospitales. AP

Villardita saludó al pontífice rozándole el brazo.

“Fue muy emocionante porque el papa Francisco comprendió inmediatamente mi misión”, dijo.

Villardita tomó fotos con algunos chicos que asistieron a la audiencia en un patio del Vaticano.

[El papa Francisco rechaza posibilidad de que hombres casados puedan ser sacerdotes]

El Vaticano calificó a Villardita de “superhéroe realmente bueno” y repitió su declaración de que durante los largos meses de pandemia de COVID-19 realizó más de 1,400 videollamadas porque no podía ir en persona, para provocar sonrisas a los niños enfermos.