IE 11 is not supported. For an optimal experience visit our site on another browser.

EEUU: Hay vivienda, pero no para todos

EEUU: Hay vivienda, pero no para todos

Por EFREN RODRIGO HERRERA

Hay casas para la venta, hay compradores dispuestos a adquirirlas, las tasas de interés para las hipotecas pasan por su mejor momento histórico, pero las entidades financieras que tienen dinero a manos llenas aparentemente se dedican a atesorarlo.

Según datos de la Reserva Federal consolidados al 31 de marzo de 2013, el saldo de los créditos hipotecarios permanece en niveles promedio de 13,6 billones de dólares, con variaciones trimestrales negativas en promedios de -1,6%.

En 2009, el saldo de la deuda hipotecaria era de 14,68 billones de dólares y cerró 2012 con 13,14 billones de dólares, esto es una caída de 10,49%.

Si se tiene en cuenta que los saldos siguen en los mismos niveles, y que desde 2009 el gobierno federal ha refinanciado cerca de 5,7 billones de dólares en hipotecas a través de su Programa de Refinanciación Barata del Hogar (Home Affordable Refinance Program HARP), se podría decir que el crédito de vivienda, especialmente la usada, no despega aún en Estados Unidos.

Y no es asunto de disponibilidad. La Fed ha inundado el mercado financiero con más de 400.000 millones de dólares durante los últimos cinco meses, en su afán por reactivar la economía.

Tampoco se trata de falta de oferta. Los permisos de construcción de vivienda crecieron 14,3% en abril de 2013, comparados con marzo del mismo año y el aumento fue del 35,8% si se compara con abril de 2012, según el informe del Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano de la Oficina del Censo de los Estados Unidos revelado este mes.

La demanda no se queda atrás. "El mercado hispano, que es el segmento principal donde yo trabajo, está demandando vivienda", comentó vía telefónica a la AP el corredor de bienes raíces Luis Galíndez, de la firma Weichert Realtors, desde Weston, Florida.

Y no es para menos. En una ciudad como Boca Ratón, Florida, hoy se pueden conseguir tasas fijas de entre 3.41% y 4.23% para hipotecas a 30 años. Ese rango de interés supone una calificación de crédito no inferior a 740 puntos para el que pide el préstamo.

"¿Quién no va a querer comprar una vivienda en un condominio, con esas bajas tasas de interés y con precios promedio de 100.000 dólares para dos y tres alcobas, sala, dos baños, comedor y garaje y con pago mensual promedio de 600 dólares?", se preguntó Galíndez.

El especialista explicó que casi todas las solicitudes de crédito son rechazadas "debido a los altos estándares de control de riesgo a los que ahora están obligados los bancos". Especialmente los condominios, que son la principal oferta en estados como Florida y California, son fuente de rechazo a la hora de pedir un crédito hipotecario.

"La razón es que debido a los juicios hipotecarios, los condominios quedaron con millonarias deudas por concepto de derechos de asociación y no tienen respaldo de capital para cubrir esos saldos", explicó Galíndez.

Es tal la falta de oportunidades financieras para convertirse en propietario, que el porcentaje de propiedad de la vivienda se mantiene en niveles inferiores al 66% y con tendencia a la baja, según el informe del USCB. Es decir que de cada 100 viviendas construidas y habitables, 34 están en manos de arrendatarios.

Constantino Trimarti es un asesor en finca raíz que tiene su principal mercado en Orlando, Tampa y Miami. A su juicio, "hoy la demanda está rebasando la oferta, de manera que hay grandes oportunidades para el vendedor".

Según Trimarti, esa tendencia está avalada por el ritmo de crecimiento de los precios. Entre 2010 y la fecha el aumento promedia el 10%. "Yo vendo más propiedades nuevas que usadas y este nicho está muy demandado", agregó.

"La razón de esa preferencia es precisamente la tendencia de los bancos a no prestar sobre viviendas que están en condominios y que fueron objeto de foreclosure" (ejecución de hipoteca), reiteró Galíndez.

Por supuesto que hay ganadores, además de los bancos que estarían encaminando los recursos que no prestan para vivienda hacia el mercado de la especulación.

Inversionistas o ahorradores con capital suficiente para cubrir sin hipoteca los 100.000 dólares, "o incluso hasta 60.000 dólares en casas muy buenas", según Galindez, son los que tienen la oportunidad de hacer buenos negocios.

Si está pensando en comprar vivienda, "lo mejor es que se asesore de un realtor que le puede indicar en dónde están las oportunidades y cuáles son los sitios de mayor desarrollo económico, para que su inversión no se pierda a la vuelta de la esquina", anotó Trimarti.

Si el gobierno federal no busca mecanismos para impulsar la compra de vivienda y si las autoridades monetarias no revisan las normas de control de riesgo, bien para crear un sistema de garantías más democrático o para relajarlas un poco, los bancos seguirán acumulando dinero a la espera de que las tasas suban y pocos quieran ya comprar.