IE 11 is not supported. For an optimal experience visit our site on another browser.

Una buena noticia para los consumidores: se estabilizan los precios de los alimentos y bajan los de muchos otros productos

Sin embargo, los precios siguen muy por encima de los niveles anteriores a la pandemia, y el estado de ánimo general de los consumidores aún es sombrío, ya que el costo de los alquileres ha subido.

Por Rob Wile - NBC News

El aumento de los precios en muchas categorías de consumo clave se ha ralentizado considerablemente o se ha detenido por completo, pero esto no ha reducido las preocupaciones de los consumidores, porque los costos de la vivienda y otros servicios han seguido subiendo.

Entre las categorías más amplias registradas por el Indice de Precios de Consumo (IPC, en inglés), dos de las que más afectan a los consumidores –los precios de los alimentos y de la energía– aumentaron en marzo un 2.2% y 2.1% respecto de los precios del año anterior.

Esta cifra coincide básicamente con el objetivo inflacionario del 2% fijado por la Reserva Federal.

A customer shops for eggs at a  grocery store in Austin, Texas
Un cliente compra huevos en una tienda de comestibles en Austin, Texas, el 8 de febrero de 2023.Brandon Bell / Getty Images

Dentro de estas categorías, la comida en casa –esencialmente, los productos adquiridos en mercados– subió sólo 1.2%, mientras que los precios de la gasolina subieron 1.3%.

“La alimentación es un indicador importante”, declaró Neil Dutta, jefe de investigación económica de Renaissance Macro Research.

A pesar de las tendencias positivas, los avances en la reducción del IPC se han estancado. En general, los economistas coinciden en que el hecho se debe principalmente a que el costo de los alquileres se ha mantenido elevado, pero sigue existiendo desacuerdo sobre cuándo empezará a reflejarse en el IPC la ralentización del crecimiento de los alquileres.

[Estos son los productos afectados por la nueva ronda de aranceles que EE.UU. le impone a China]

Aunque la Reserva Federal y otros economistas han pedido paciencia, el resultado ha sido un IPC que ha permanecido estancado entre el 3% y el 4%, por encima del objetivo del 2% de la Reserva Federal, durante más de un año.

El miércoles, la Oficina de Estadísticas Laborales publicará los datos del IPC de abril y se espera que la lectura para 12 meses prácticamente esté sin cambios desde el 3.5% de marzo. Una vez más, se espera que el crecimiento de los alquileres mantenga elevado el IPC.

Sin embargo, la evolución de los precios en una serie de categorías del IPC está aliviando los bolsillos.

Por ejemplo, el aumento del precio de la gasolina se mantiene a raya en parte gracias al auge de la producción estadounidense, según Dutta.

[La creación de puestos de trabajo se frena en abril en Estados Unidos y la tasa de desempleo sube una décima hasta el 3.9%]

“¿Los consumidores piensan que los precios de la gasolina son buenos? No”, dijo. “Pero tampoco están empeorando”.

Mientras tanto, los precios de los autos han empezado a bajar, con una media de unos 47,000 dólares para los vehículos nuevos, 1% menos que el año pasado y 5.4% menos que el precio máximo de diciembre de 2022, después de la pandemia. Según Kelley Blue Book, el precio medio de los autos usados ronda los 26,000 dólares, 4% menos que hace un año y 7% menos que el máximo alcanzado en 2022.

 Junto a estos descensos, en general la posibilidad de adquirir automóviles ha mejorado significativamente. El número de semanas de ingresos necesarios para permitirse un vehículo nuevo ligero alcanzó un máximo histórico en el invierno de 2022, según las mediciones de Cox Automotive/Moody’s Analytics.

 Los descensos en los precios de los autos son emblemáticos de la caída más amplia de lo que se conoce como bienes duraderos, afirmó Eric Wallerstein, estratega jefe de mercados de Yardeni Research.

 “Todo el mundo compró bienes duraderos durante la pandemia, pero hay un número limitado de electrodomésticos que se pueden adquirir”, señaló.

Los precios se han mantenido estables o han bajado en otras categorías y artículos importantes durante el año pasado:

  • Ropa: 0.4%.
  • Queso: -3%.
  • Leche: -1.6%.
  • Pescado y marisco: -2.6%.
  • Mobiliario y suministros para el hogar: -2.7%.
  • Teléfonos inteligentes: -9%.

A pesar de estas mejoras, los costos de la denominada categoría de servicios –desde cortes de pelo a reparaciones de automóviles o visitas al médico, pasando por productos como los seguros– han seguido creciendo a la par que los alquileres.

Estas otras tendencias han frenado el estado de ánimo general de los consumidores. La encuesta más reciente de la Universidad de Michigan sobre la confianza de los consumidores cayó a su nivel más bajo en seis meses, con la preocupación de que el desempleo, la inflación los intereses se muevan en una dirección desfavorable en el próximo año.

Otra medida de la confianza del consumidor, publicada por el grupo empresarial Conference Board, también cayó recientemente a su nivel más bajo desde julio de 2022.

[Por qué la agenda económica de Trump para un segundo mandato puede disparar la inflación aun más]

De hecho, los ingresos ajustados a la inflación, en conjunto, han seguido creciendo, aunque el crecimiento se ha ralentizado este año.

“Realmente es un ciclo impulsado por los ingresos, y los ciclos impulsados por los ingresos pueden durar mucho tiempo”, explicó Wallerstein.

Pero muchos economistas coinciden en que los consumidores siguen adaptándose a la realidad de los precios posteriores a la pandemia. Tracy Bell, director de inversiones de First Horizon Advisors, afirmó que, en la mayoría de los casos, los precios no volverán a los niveles anteriores a la pandemia como consecuencia de los efectos persistentes de las interrupciones en la cadena de suministro y otros cambios más estructurales de los últimos años.

“Si nos fijamos en los alimentos, los precios de fertilizantes, equipos, transporte y mano de obra han subido”, subrayó. “Si pensamos en la cadena de acontecimientos que permite trasladar los alimentos desde los campos hasta los supermercados, todos esos costos han aumentado, y todo ello repercute en los precios”.