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Las ayudas federales para el pago del alquiler serán redirigidas a los lugares con mayor necesidad

El objetivo es reasignar el dinero de programas que no lo necesitan o que se han demorado en retirar los fondos a aquellos lugares donde urge más la ayuda.

Por Michael Casey - The Associated Press

Este lunes, el Departamento del Tesoro anunció sus planes para reasignar miles de millones de dólares en ayudas federales destinadas para el pago del alquiler, en un intento por hacer llegar más dinero a los inquilinos que se enfrentan al desalojo.

La iniciativa, exigida por el Congreso cuando asignó los fondos, surge tras la lenta distribución de las ayudas para la renta en muchas partes del país. Poco más del 16.5% de las decenas de miles de millones de dólares de asistencia federal llegó a los inquilinos en agosto, en comparación con el 11% del mes anterior.

Los legisladores han aprobado un gasto de 46,500 millones de dólares en asistencia al alquiler y el Tesoro tiene como objetivo el primer paquete de dinero conocido como ERA1, que asciende a 25,000 millones de dólares.

Los estados y las ciudades están distribuyendo en su mayoría el dinero del ERA1, que debe gastarse antes del 30 de septiembre de 2022. La asignación del segundo desembolso, de 21,500 millones de dólares, puede realizarse hasta el 30 de septiembre de 2025.

El objetivo, según los funcionarios del Tesoro, es redistribuir el dinero de aquellos programas que no lo necesitan o no planean establecer un plan.

Aquellas entidades que no hayan gastado el 65% de sus fondos del ERA1 o que tengan un porcentaje de ejecución inferior al 30% para el 30 de septiembre, según la fórmula del Tesoro, se enfrentarán a la reasignación del dinero.

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Los beneficiarios pueden evitar perder los desembolsos si, antes del 15 de noviembre, presentan un plan que muestre cómo van a mejorar la distribución o si consiguen que sus cifras superen el umbral del 65% o el 30%.

También existirá la opción de que las entidades devuelvan voluntariamente el dinero, con el objetivo de que pueda ser redistribuido al mismo estado, territorio o área tribal.

Oficiales del Tesoro no identificaron ningún lugar que pudiera perder dinero, pero los datos de agosto sugieren que hay muchos que han tardado en retirar los fondos. También se esperaba que parte del dinero se reubique, en función de la demanda, una vez que el programa estuviera en marcha.

Ohio, que empezó con fuerza, disminuyó ligeramente su distribución. Kentucky experimentó un ligero descenso del gasto, pasando de 13.1 millones de dólares en julio a 11.9 millones en agosto. Iowa solo distribuyó 7 millones de dólares en ese mismo mes. El estado de Georgia, por su parte, solamente sacó 13 millones de dólares en agosto y 9 millones en julio.

Pero dijeron que varias ciudades grandes, como Houston y Philadelphia, ya habían agotado su dinero del ERA1 y estaban preocupadas por gastar el segundo desembolso en los próximos meses. Virginia también necesita fondos adicionales.

Defensores de los derechos de los inquilinos se manifiestan frente al Tribunal Edward W. Brooke en Boston, el 13 de enero de 2021.Michael Dwyer / AP

Los defensores del derecho a la vivienda culparon de la lentitud del desembolso al Departamento del Tesoro bajo la presidencia de Donald Trump, alegando que su Administración tardó en explicar cómo se podía gastar el dinero. Dicen que las orientaciones son más claras con el Gobierno de Joe Biden, pero el proceso todavía parece más centrado en la prevención del fraude que en la ayuda a los inquilinos.

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El Tesoro atribuyó el aumento del gasto en agosto a cambios que permitieron a los inquilinos evaluar sus ingresos y el riesgo de quedarse sin hogar, entre otros criterios.

Muchos estados y gobiernos locales, por temor al fraude, implementaron medidas por las que puede tomar semanas para que alguien que solicita la ayuda sea evaluado para saber si califica.