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"La gente ya está viviendo en sus autos". Miles de familias se encuentran al límite ante el fin de las ayudas del Gobierno

Unos 13 millones de estadounidenses perderán sus beneficios por desempleo cuando expiren las protecciones federales de emergencia por la pandemia a finales de año y claman porque se apruebe un nuevo plan de estímulo este mismo mes.

Por Ben Popken - NBC News

La pandemia ha empujado a millones de estadounidenses al borde del precipicio. Y sin más medidas de estímulo económico aprobadas por el Congreso en los últimos meses del año, muchos ciudadanos ya se ven arrojados al vacío.

Trece millones de estadounidenses perderán sus beneficios por desempleo cuando expiren las protecciones federales de emergencia por la pandemia de coronavirus, algunas tan pronto como el día después de Navidad. Y muchos más se enfrentan a un posible desalojo de sus viviendas o verán cómo llega la fecha límite en la que deben pagar sus préstamos estudiantiles.

Nueve meses después desde el inicio de la pandemia en EE.UU., los últimos datos de empleo revelaron que en noviembre la economía sumó 245,000 puestos de trabajo de los 10 millones que aún no se han recuperado, lo que subraya la necesidad de una solución rápida.

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"Estos datos confirman que permanecemos en medio de una de las peores crisis económicas y de empleo en la historia moderna", apuntó el presidente electo, Joe Biden, en un comunicado emitido el viernes. El mandatario añadió que la "sombría" instantánea de la economía se produce "antes del aumento de casos y muertes por COVID-19 de diciembre mientras el país se adentra en un invierno oscuro".

Cuando se firmó la Ley de Ayuda, Alivio y Seguridad Económica por Coronavirus (CARES, por su sigla en inglés), fluía suficiente dinero para que los trabajadores pudieran quedarse en casa sin dejar de pagar sus facturas. Era un espectáculo inusual: en medio de los despidos masivos, la gente seguía pagando el alquiler y las facturas de las tarjetas de crédito y estaba protegida de perder su hogar. Eso es exactamente lo que calcularon los que firmaron la factura. Sabían cuánto dinero se necesitaría para mantener la economía con un mínimo de soporte vital.

Pero con el coronavirus campando durante más tiempo de lo que nadie había imaginado, las ganas de más medidas de protección se dispararon de manera inconsistente en todo Estados Unidos, a pesar de que el apoyo bipartidista para ampliar el gasto se redujo.

Los legisladores llegaron a un punto muerto a principios de este año cuando los demócratas presionaron por 2.2 billones de dólares en ayudas, mientras que el líder de la mayoría en el Senado, Mitch McConnell, republicano de por Kentucky, pidió un paquete más pequeño de 550,000 millones.

"Es un nuevo abismo fiscal para las familias", lamentó Diane Swonk, economista jefe de Grant Thornton, a NBC News, cadena hermana de Telemundo. "Significa que estamos permitiendo que las heridas provocadas por el COVID-19 se infecten y se conviertan en cicatrices", afirmó.

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Según un análisis del Instituto de Política Económica, de tendencia de izquierdas, si se restablecieran los beneficios del seguro de desempleo por la pandemia y se controlara el virus, se podrían crear o salvar más de cinco millones de puestos de trabajo.

La mitad de Estados Unidos trabaja desde casa y está aislada frente a las largas filas que se forman en los bancos de alimentos y los campamentos de tiendas de campaña para personas sin hogar en algunas partes del país, como Austin, Chicago y Charlotte.

“Mientras llega la vacuna, [la situación] empeorará antes de mejorar. Cualquiera que esté esperando a que la economía remonte puede morir de hambre en ese período", recordó Swonk.

Migreldi Lara, una madre soltera de tres hijos que está sin trabajo como estilista debido a la pandemia, junto a sus hijas Julmeiris Lara, de 7 años, y Aleandra Lara, de 5, el 1 de septienbre de 2020 en Reading, Pennsylvania.Ben Hasty/MediaNews Group/Reading Eagle via Getty Images

Ha habido algunas señales de apoyo a un nuevo paquete de estímulo de 908,000 millones de dólares. La presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, demócrata por California, explicó el viernes que hay un "impulso" en el Capitolio para llegar a un acuerdo sobre un nuevo plan de alivio y un mayor optimismo sobre qué pudiera aprobarse antes de fin de año.

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"Me complace que el tono de nuestra conversación sea indicativo de la decisión de hacer el trabajo", declaró Pelosi a los periodistas el viernes.

El acuerdo proporcionaría pagos adicionales por desempleo hasta marzo, pero no incluiría otra ronda de cheques de 1,200 dólares. Sin embargo, no llegará lo suficientemente pronto para millones de familias.

Rachel Álvarez, de 44 años, madre soltera de tres hijos en Naples, Florida, ganaba 6,000 dólares al mes como mesera. Fue despedida en marzo y sus beneficios de desempleo, que vencen el 26 de diciembre, apenas cubren su alquiler. Álvarez hace fila a diario para obetener comida de los bancos de alimentos.

“Necesitamos ese [beneficio de desempleo suplementario] federal”, señaló Álvarez a NBC News, cadena hermana de Telemundo. “Estamos en medio de la pandemia, con los números y las tasas de mortalidad más altas, y ¿sin un alivio económico antes de las vacaciones? Es una locura y no está bien", opinó.

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El mes que viene, si las cosas no mejoran, Álvarez señaló que tendrá que buscar trabajo en un restaurante nuevamente, a pesar de que no se ha recuperado por completo de un reciente ataque de neumonía y uno de sus hijos tiene una afección pulmonar.

"Me preocupa que el coronavirus me mate. Pero prefiero trabajar y mantener a mi familia y ponerme en riesgo antes que no proveer", afirmó.

Familias desesperadas siguen cuesta abajo, sin saber qué vendrá después, una vez que todo tipo de ayudas y recursos comiencen a disiparse.

Kelly Ann Hotchkin de Hamilton, Nueva Jersey, estuvo desempleada durante siete meses y volvió a trabajar durante un mes y medio, solo para que la volvieran a despedir. Su marido tampoco tiene empleo. Tienen cuatro hijos de 2 a 13 años. Ella recibe 231 dólares a la semana del subsidio de desempleo.

“Hemos gastado cada centavo de nuestros ahorros, mi esposo está pasando por el proceso de apelaciones por desempleo ahora”, contó Hotchkin a NBC News a través de un correo electrónico. "No tengo la capacidad de hacerle ni un regalo de Navidad a nuestros hijos este año y aparentemente el obsequio del Gobierno para nosotros es arruinarnos por completo el día después de Navidad", lamentó.

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La moratoria nacional de desahucios implementada por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por su sigla en inglés) vence el 31 de diciembre. Sin embargo, ya ha habido un aumento de personas que viven en sus automóviles y tiendas, afirmó Vanessa Brito, de 37 años, consultora política de Miami que ha ayudado voluntariamente a miles de personas a través del sistema de presentación de solicitudes de desempleo de Florida.

El congelamiento de los desalojos por falta del pago de renta aún requiere que los inquilinos realicen pagos mínimos dentro de sus posibilidades, usando los beneficios del Gobierno que obtengan. “Imagínense lo que viene el 26 de diciembre. La gente ya está viviendo en sus autos. Van a estar en la calle", avisó Brito.

La desesperación se ha apoderado de muchas familias: “Aceptaremos 100 dólares extra. Cogeremos cualquier cosa. Así que, por favor, firmen algo", añadió.