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La economía de EE.UU. creció un 3.1% en 2023: la cifra alivia los temores de una recesión y ofrece un panorama optimista

Las nuevas cifras sobre el PIB publicadas este jueves apuntan a un crecimiento económico continuo pese a todo pronóstico, en un año electoral donde la economía es un tema clave para los votantes.

Por Paul Wiseman - The Associated Press

La economía de Estados Unidos creció a un inesperado ritmo anual del 3.3% entre octubre y diciembre de 2023, gracias a que los consumidores siguieron mostrándose dispuestos a gastar con confianza, a pesar de los altos tipos de interés y el dramático aumento de precios que mantiene en jaque a muchos hogares.

El crecimiento de PIB para 2023 en su totalidad fue de un arrollador 3.1%, según el informe publicado este jueves por el Departamento de Comercio.

Las cifras muestran que el PIB —la producción total de bienes y servicios de la economía— se desaceleró respecto a la vertiginosa tasa de crecimiento del 4.9% del trimestre anterior. Sin embargo, reflejan la sorprendente resiliencia de la mayor economía del mundo, ya que se trata del sexto trimestre consecutivo en que el PIB crece a un ritmo anual del 2% o más.

Un grupo de clientes mira computadoras en una tienda de un centro comercial Brickell City Centre de Miami, el 14 de junio de 2023
Un grupo de clientes mira computadoras en una tienda de un centro comercial Brickell City Centre de Miami, el 14 de junio de 2023Bloomberg via Getty Images

Los consumidores fueron quienes impulsaron gran parte del crecimiento en el último trimestre. Las cifras de este jueves significan un alivio en un año electoral donde la economía es un tema clave para los votantes.

Cifras que pueden afectar los resultados de las elecciones presidencales

Estas noticias económicas tendrán un peso importante en la mente de los ciudadanos antes de las elecciones de noviembre. Tras un largo periodo de pesimismo, los estadounidenses empiezan a sentirse mejor respecto a la inflación y la economía, una tendencia que podría sostener el gasto de los consumidores, impulsar más el crecimiento económico y potencialmente afectar las decisiones en las urnas.

También ha crecido el optimismo de que la Reserva Federal esté en vías de lograr un “aterrizaje suave”, es decir, subir los tipos de interés lo suficiente como para enfriar el crecimiento, la contratación y la inflación, pero no tanto como para que la economía caiga en picada.

La inflación alcanzó su nivel más alto en cuatro décadas en 2022, pero desde entonces no ha dejado de bajar, sin necesidad de los grandes despido en masa que la mayoría de los economistas creían necesarios para frenar la aceleración de los precios.

Las perspectivas económicas eran mucho más sombrías hace un año. En abril de 2023, un modelo económico hecho por el grupo empresarial Conference Board situaba en cerca del 99% la probabilidad de una recesión en Estados Unidos en los próximos 12 meses.

Aunque la inflación en Estados Unidos se ha ralentizado significativamente, los precios globales siguen casi un 17% por encima de donde estaban antes de que estallara la pandemia de COVID-19 hace tres años, lo que ha desesperado a muchos estadounidenses.

Es probable que este hecho plantee una cuestión fundamental a los votantes del país, muchos de los cuales siguen sintiendo los persistentes efectos financieros y psicológicos del peor ciclo de inflación en cuatro décadas.

¿Qué tendrá más peso en las elecciones presidenciales? ¿La fuerte caída de la inflación o el hecho de que la mayoría de los precios estén muy por encima de donde estaban hace tres años? Eso queda por verse.

El fuerte mercado laboral ayudó al crecimiento económico

La Fed empezó a subir sus tipos de referencia en marzo de 2022 en respuesta al aumento de la inflación que acompañó a la recuperación de la economía tras lo peor de la pandemia. Cuando finalizaron los incrementos en julio del año pasado, el banco central había elevado su tipo desde casi cero hasta aproximadamente el 5.4%, el nivel más alto desde 2001.

A medida que las subidas de los tipos por parte de la Reserva Federal tenían un impacto en la economía, la inflación interanual se ralentizaba desde el 9.1% de junio de 2022, la tasa más rápida en cuatro décadas, hasta el 3.4% el mes pasado. Se trata de una mejora notable, pero la inflación sigue por encima del objetivo del 2% fijado por la Fed.

Hasta ahora, los avances han tenido un coste económico sorprendentemente bajo. Los empresarios han creado 225,000 puestos de trabajo al mes durante el último año. Y el desempleo se ha mantenido por debajo del 4% durante 23 meses consecutivos, la racha más larga desde los años sesenta.

El mercado de trabajo se ha enfriado un poco, lo que ha aliviado la presión sobre las empresas para que suban los salarios a fin de mantener o atraer a empleados. Las empresas suelen publicar menos ofertas de empleo en lugar de despedir trabajadores. Esto se debe en parte a que muchas compañías son reacias a arriesgarse a perder empleados, luego de que la economía se recuperara de la breve pero brutal recesión pandémica de 2020.

Otra razón que explica la solidez de la economía es que los consumidores salieron de la pandemia en una situación financiera sorprendentemente buena, en parte porque decenas de millones de hogares habían recibido cheques de estímulo del Gobierno. Como resultado, muchos consumidores han conseguido seguir gastando incluso ante la subida de los precios y los altos tipos de interés.

Algunos economistas han sugerido que la economía se debilitará en los próximos meses a medida que los ahorros pandémicos se agotan, el uso de las tarjetas de crédito se acerca a sus límites y los tipos de interés más altos frenan el gasto. Aun así, el Gobierno informó la semana pasada que los consumidores aumentaron su gasto en comercios minoristas en diciembre, un final optimista a la temporada de compras navideñas.