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La inflación se frena en abril y cae el precio de la comida, pero la gasolina y la vivienda siguen encareciéndose

El IPC aumentó tres décimas en abril hasta el 3.4%, por debajo de las previsiones de expertos.

Por Jeff Cox y Rob Wile - CNBC / NBC

La inflación se frenó en abril y subió sólo tres décimas, sumando así un incremento del 3.4% respecto al mismo mes del año anterior, por debajo de las previsiones de analistas y mercados, que proyectaban un aumento de cuatro décimas, el mismo que en marzo. La vivienda y la gasolina sumaron más del 70% de esa subida; el precio de los alimentos cayó dos décimas, pero subió en tres en los restaurantes.

El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, confió ayer en Amsterdam (Países Bajos) en la inflación se relajará a lo largo de este año, aunque lentamente, y adelantó que no tenían sobre la mesa una posible subida adicional de las tasas de interés. En cualquier caso, la estadística publicada este miércoles por la Oficina de Estadísticas Laborales está muy lejos aún del objetivo del 2% de la Reserva Federal, y podría retrasar el inicio de una bajada de tasas.

El aumento de los precios se ha frenado en categorías clave para las familias como los alimentos (2y la energía, que rondan ese objetivo del 2% de la Reserva Federal, pero la renta sigue presionando el índice de precios al alza. La confianza de los ciudadanos en todo caso sigue debilitándose, y está en su mínimo en seis meses, según la encuesta más reciente de la Universidad de Michigan, por la preocupación por el desempleo que pueda generar el enfriamiento de la economía derivado de un periodo prolongado de tasas altas.

A pesar de las tendencias positivas, los avances en la reducción del índice de precios al consumo (IPC) se han estancado. En gran parte, los economistas coinciden en que se debe principalmente a que el costo de los alquileres se ha mantenido elevado, y sigue habiendo opiniones encontradas sobre cuándo empezará a frenarse.

El precio de la gasolina se mantiene estable en parte gracias al aumento de la producción estadounidense, según Neil Dutta, jefe de investigación económica del grupo Renaissance Macro Research.

[Una buena noticia para los consumidores: se estabilizan los precios de los alimentos y bajan los de muchos otros productos]

“¿Piensan los consumidores que los precios de la gasolina son buenos? No”, puntualizó, “pero tampoco están empeorando”.

Los precios de los autos han comenzado a bajar, con un promedio de 47,000 dólares para los nuevos, un 1% menos que en 2023 y un 5.4% menos que el máximo tras la pandemia en diciembre de 2022. Según Kelley Blue Book, el costo de los autos usados es de $26,000, un 4% menos que hace un año y un 7% inferior al máximo de 2022.

Los costos de la categoría de servicios (cortes de pelo, reparaciones de automóviles o visitas al médico, pasando por productos como los seguros) han seguido aumentando.

Los ingresos ajustados a la inflación han seguido aumentando en conjunto, aunque el crecimiento se ha ralentizado este año. “Se trata de un ciclo impulsado por los ingresos, y los ciclos impulsados por los ingresos pueden durar mucho tiempo”, opina Eric Wallerstein, estratega jefe de mercados del grupo Yardeni Research.

Pero muchos economistas coinciden en que los consumidores siguen adaptándose al entorno de precios posterior a la pandemia. Tracy Bell, director de inversiones de First Horizon Advisors, indicó que, en la mayoría de los casos, los precios no volverán a los niveles anteriores a la pandemia debido a los efectos persistentes de las interrupciones en la cadena de suministro y de otros cambios más estructurales de los últimos años.

“Si nos fijamos en los alimentos, los fertilizantes, el transporte y la mano de obra han subido”, explicó, “si pensamos en la cadena de acontecimientos que se necesitan para llevar los alimentos del campo a las estanterías de los supermercados, todos esos costos han aumentado, y todo ello repercute en el precio final”.