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EE.UU. sumó 199,000 puestos de trabajo en noviembre y la tasa de desempleo cayó al 3.7% en signo de resiliencia económica

Las nuevas cifras del Departamento del Trabajo dan cuenta de un mercado laboral sólido, que ofrece esperanzas a la Reserva Federal en su intento de bajar la inflación hasta su meta del 2%.

Por Jeff Cox - NBC News

La creación de empleos dio buenas señales en noviembre, ya que las nóminas crecieron incluso más rápido de lo esperado y la tasa de desempleo cayó a pesar de los signos de debilitamiento de la economía.

El Departamento de Trabajo informó este viernes que las nóminas de empleos no agrícolas aumentaron en 199,000 durante el mes pasado, ligeramente por encima de la estimación de 190,000 del Dow Jones y superior al aumento de 150,000 registrado en octubre.

La tasa de desempleo cayó al 3.7%, frente a la previsión del 3.9%.

Las nuevas cifras dan cuenta de un mercado laboral sólido, que ofrece esperanzas a la Reserva Federal en su intento de bajar la inflación hasta su meta del 2%.

Los ingresos medios por hora, un indicador clave de la inflación, aumentaron un 0.4% en noviembre y un 4% respecto al mismo mes en 2022. El aumento fue ligeramente superior a la estimación del 0.3%.

Los mercados reaccionaron de forma mixta al informe: los futuros en el mercado de valores estuvieron ligeramente en negativo, mientras que los rendimientos del Tesoro subieron.

El sector que más creció

El sector sanitario fue el que más creció, con 77,000 empleos. También lo hicieron el Gobierno (49,000), la industria manufacturera (28,000), así como el ocio y la hostelería (40,000).

En vísperas de las fiestas navideñas, el comercio minorista perdió 38,000 empleos, la mitad de ellos en grandes almacenes. El transporte y el almacenamiento también registraron un descenso de 5,000 puestos de trabajo.

La duración del desempleo descendió bruscamente, situándose en una media de 19.4 semanas, el nivel más bajo desde febrero.

El nuevo informe del Departamento del Trabajo llega en un momento crítico para la economía estadounidense.

Aunque el crecimiento reportado desafía los temores generalizados de una recesión, la mayoría de los economistas prevé una fuerte desaceleración en el cuarto trimestre y tibias ganancias en 2024.

La Reserva Federal vigila de cerca

Los funcionarios de la Reserva Federal están muy atentos a las cifras de empleo, ya que siguen tratando de reducir la inflación, en máximos no vistos en cuatro décadas, pero que últimamente ha mostrado signos de moderación.

Los valores de los mercados de futuros apuntan firmemente a que la Reserva Federal detendrá su ronda de subidas de los tipos de interés y empezará a recortarlos el año que viene, aunque los responsables del banco central se han mostrado más prudentes sobre el futuro.

Las cifras apuntaban a que el primer recorte se produciría en marzo, pero tras el informe sobre el empleo, la probabilidad de que se produjera una bajada en mayo ha cambiado.

La Fed celebrará su reunión de política monetaria de dos días la semana que viene y los inversores estarán atentos a pistas sobre la visión que tienen los funcionarios acerca de la economía.

Los responsables de la política monetaria buscan que la economía aterrice suavemente, con un crecimiento moderado, un ritmo sostenible de subidas salariales y una inflación que, como mínimo, vuelva al objetivo del 2% fijado por la Reserva Federal.

Los consumidores son la clave de la economía estadounidense y, según la mayoría de los indicadores, han resistido bastante bien.

Las ventas al por menor cayeron un 0.1% en octubre, pero aun así aumentaron un 2.5% respecto al año anterior. Las cifras no están ajustadas a la inflación, por lo que indican que los consumidores al menos casi han seguido el ritmo de subida de los precios. Un indicador utilizado por la Fed mostró una tasa de inflación anual del 3.5% en octubre, excluyendo los precios de los alimentos y la energía.

Sin embargo, existe cierta preocupación debido a la posibilidad de que los pagos de estímulo por la pandemia y la continua presión de tipos de interés más altos puedan mermar el gasto.

La riqueza neta de los hogares se redujo en cerca de 1.3 billones de dólares en el tercer trimestre, hasta situarse en torno a los 151 billones, debido en gran medida a la caída del mercado bursátil, según datos de la Reserva Federal publicados esta semana.

La deuda de los hogares aumentó un 2.5%, cerca del ritmo en el que se ha mantenido en los últimos trimestres.

Los funcionarios de la Fed han seguido de cerca los datos salariales. El aumento de los precios tiende a alimentar los sueldos, creando potencialmente una espiral que puede ser difícil de controlar.