¿Cuánto pesa un kilogramo? Está a punto de cambiar. Pero no corra a la balanza del baño

Hasta ahora, su peso en la balanza del baño se medía en relación con un pedazo de metal guardado bajo llave en París. Pero eso está a punto de cambiar para siempre.

El kilogramo va a cambiar, aunque no debe preocuparse, su peso en la báscula del baño o el de la fruta que compre en el mercado seguirá siendo el mismo.

¿Qué cambiará entonces?

Pregúntese primero, ¿cuánto pesa un kilogramo? Hasta ahora, un kilogramo (de fruta o de ser humano, de oro o de polvo de estrellas) era el equivalente a lo que pesa un cilindro de metal que se guarda bajo tres llaves en un edificio de París desde hace más de un siglo.

Este viernes, sin embargo, se reúne la Conferencia General de Pesos y Medidas en Versalles (Francia) para aprobar  que el kilogramo pase a ser definido por una medida matemática (la constante de Planck). Esta fórmula es invariable (no cambia nunca, no se desgasta y no hay que guardarla bajo llave), y es más sencilla de aplicar que tener que calcular un kilo por comparación con el cilindro de metal.

“El sistema será intrínsecamente correcto en referencia a las leyes de la ciencia, las leyes de la naturaleza”, ha explicado el director de la Conferencia, Martin Milton. “No tendremos que partir de la base de que un objeto en particular nunca cambia”, ha añadido.

Se jubilará así, o mejor dicho, se convertirá al fin en un artefacto histórico sin peso real, el cilindro de metal (90% platino y 10% iridio) bautizado como Gran K y que ha servido como unidad de medida desde 1889. El nuevo sistema permitirá mediciones más precisas con fines médicos o tecnológicos, y evitará que los países adscritos al sistema métrico tengan que enviar sus pesos a París para compararlos con el Gran K o alguna de sus réplicas exactas.

El kilo era la última unidad de medida que se correspondía con un objeto físico; así, por ejemplo, el metro era la longitud de una barra metálica también guardada bajo llave, cuando ahora se define como la distancia que recorre la luz en una fracción de segundo (su velocidad es constante, no cambia nunca bajo ninguna circunstancia: 299.792.458 metros por segundo).

Es “un momento para celebrar, porque es el último patrón restante de 1875 que será reemplazado por una innovación”, ha añadido Milton.

La Conferencia General de Pesos y Medidas fue fundada en 1875 por 17 países y definió siete unidades de medida: además del metro para la longitud y el kilogramo para la masa, también el segundo para el tiempo, el amperio para la corriente eléctrica, el kelvin para la temperatura, el mol para la cantidad de una sustancia, y la candela para la intensidad lumínica.

Paradójicamente, Estados Unidos es uno de esos 17 países fundadores de la Conferencia, aunque la mayoría de estadounidenses utilizan ahora el sistema de medidas heredado de los ingleses, con pulgadas, pies, yardas y millas para la longitud; y onzas y libras para el peso.