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Un policía británico admite un brutal feminicidio que provocó protestas sociales

Sarah Everard, 33 años, desapareció cuando volvía a su casa. Su cuerpo sin vida fue encontrado una semana después en un bosque.
Sarah Everard.
Sarah Everard.Metropolitan Police/Associated Press
/ Source: The Associated Press

Un policía británico se declaró culpable este martes del secuestro y violación de Sarah Everard, cuya muerte en marzo desencadenó una ola de indignación en Reino Unido.

Wayne Couzens, de 48 años, también reconoció ser el responsable de la muerte de la mujer ante un tribunal de la capital británica, pese a que no se le pidió que se declarara culpable del cargo de asesinato.

Everard, una ejecutiva de márketing de 33 años, desapareció el 3 de marzo cuando volvía a su vivienda tras estar en casa de un amigo en el distrito de Clapham, al sur de Londres. Su cuerpo fue encontrado una semana después en un bosque.

[El feminicidio de Sarah Everard en el Reino Unido pone el foco sobre la violencia de género]

Couzens se incorporó a la Policía Metropolitana en 2018 y había prestado servicio en el comando de protección parlamentaria y diplomática, una unidad armada encargada de custodiar las embajadas y el Parlamento.

Los informes médicos sobre el agente, que compareció por videoconferencia desde la prisión de Belmarsh, están aún pendientes.

El 9 de julio tendrá lugar una nueva vista ante el juez, Adrian Fulford.

Sarah Everard, vista con vida por última vez el 3 de marzo, en imágenes de circuito cerrado reveladas por la Policía Metropolitana. Metropolitan Police

Las autoridades iniciaron una investigación a gran escala policial cuando se denunció la desaparición de Everard. Su cadáver fue finalmente hallado una semana después en un bosque del condado de Kent, a más de 50 millas al sureste de Londres.

Su desaparición y asesinato provocaron una gran indignación en todo el país. Miles de personas salieron a las calles a manifestarse y cientos de mujeres compartieron sus experiencias traumáticas, como amenazas o agresiones, o simplemente manifestaron el miedo cotidiano que sienten a la violencia cuando caminan solas.

El clamor fue mayúsculo durante una vigilia no autorizada por las restricciones del coronavirus el 14 de marzo en Clapham.

Varias mujeres fueron detenidas por la Policía Metropolitana ante los gritos de enfado de los asistentes a la concentración, una actuación que fue ampliamente condenada.

La policía ha expresado su conmoción por el asesinato de Everard.