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Un accidente mortal de avión descubre a un brutal asesino en serie de mujeres en Florida

Una persecución que duró años acabó abruptamente cuando el sospechoso trataba de escapar de un sicario. Pero la policía sospecha que puede haber otros crímenes aún desconocidos.
/ Source: Telemundo

En tan solo 14 meses, entre los años 2000 y 2001, tres mujeres perdieron la vida brutalmente a manos de un misterioso asesino en el sur de Florida. Sus casos ocuparon titulares de los medios de información durante días, tal vez semanas, y luego pasaron a un segundo plano. Pero "la justicia nunca caduca", dijo esta semana, más de dos décadas después, el sheriff del condado de Broward, Gregory Tony, en una conferencia de prensa. Aunque, como en este caso, sea por accidente.

La primera víctima, Kimberly Dietz-Livesey, fue encontrada el 22 de junio de 2000 en Cooper City. Su cuerpo, muy golpeado, estaba metido en una maleta en una carretera. El 9 de agosto de 2000, se halló el cadáver de Sia Demas en las mismas condiciones en otra carretera cerca de Dania Beach.

Un año después, el 30 de agosto de 2001, apareció el cuerpo de Jessica Good en la bahía de Biscayne, en Miami. Había sido apuñalada hasta la muerte. 

Se recabaron muestras de ADN y huellas dactilares, pero en principio no arrojaron ningún resultado cuando se chequearon en las bases de datos criminales

Esta imagen proporcionada por la oficina del sheriff del condado de Broward, Florida, muestra a Roberto Wagner Fernandes, un brasileño que murió en un accidente de avión en Sudamérica en 2005. AP

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"Generalmente pasan meses, quizá incluso años, hasta que se resuelven los casos fríos", explicó el sheriff. En esta ocasión, el gran avance se produjo en 2011, cuando los investigadores detectaron coincidencias entre las evidencias de los tres crímenes que les hicieron pensar que eran obra de una misma persona. 

En su momento, la policía había intentado interrogar a un sospechoso, pero el hombre, identificado como Roberto Fernandes, huyó a Brasil en 2001, poco después de que se encontrara el tercer cadáver. Estados Unidos no tiene convenio de extradición con ese país, de forma que esa investigación quedó a un punto muerto.

Las víctimas, Kimberly Dietz-Livesey, Sia Demas y Jessica Good, fueron asesinadas entre junio de 2000 y agosto de 2001.Sheriff Office Broward County

En Brasil, Fernandes llegó a la conclusión de que le buscaba un asesino a suelo para acabar con su vida debido a su presunta implicación en la muerte de su exesposa en 1996.  Así en 2005 decidió escapar en avioneta a Paraguay, pero murió al estrellarse en un viaje de camino hacia ese país. 

Los investigadores de Florida le habían seguido el rastro y descubrieron que las huellas dactilares del crimen de su exesposa coincidían con las de los tres asesinatos cometidos en Estados Unidos. Pero Fernandes ya estaba muerto, así que ¿cómo probar que él era el responsable?

El piloto había sido enterrado en Brasil, por lo que debieron convencer a un juez de ese país para que ordenara la exhumación del cuerpo, tras concluir que no había fingido el accidente en la avioneta.

Así se pudieron obtener sus muestras de ADN, según indica un reporte oficial.

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"Creo que hay otros casos. No hay límite en cuanto a dónde podría haber viajado", lamentó el detective Zach Scott, en una conferencia de prensa, en alusión a otros posibles asesinatos cometidos por Fernandes.

Con información de Daily News y News4Jax