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Robert Durst, el millonario que escapó de la Justicia por más de una década, hasta se delató a sí mismo por error

En su huída, llegó a disfrazarse de mujer y usar máscaras de látex para ocultar su identidad. Pero su vanidad fue su ruina: participó de un documental sobre su vida y confesó tres homicidios sin querer. Ahora fue condenado por el asesinato de su mejor amiga hace 20 años.
/ Source: Telemundo

Por Brian Melley - The Associated Press 

Un jurado de Los Ángeles condenó este viernes a Robert Durst por el asesinato de su mejor amiga hace 20 años, un caso que resurgió después de que el millonario neoyorquino participara en un documental y murmurara lo que parece ser una confesión por accidente. 

El documental, emitido en 2015, mostró pruebas que lo implicaban en la muerte de su amiga, Susan Berman—un crimen que está conectado con la desaparición de la esposa de Durst en 1982.

Durst, de 78 años, no estuvo en el tribunal para el veredicto del jurado, que deliberó por alrededor de siete horas a lo largo de tres días. El millonario, heredero de una firma de bienes raíces de Nueva York, estaba aislado en una cárcel por haber estado en contacto con alguien con coronavirus.

Dust enfrenta una posible pena de cadena perpetua sin libertad condicional cuando se emita su sentencia, el 18 de octubre. 

El millonario fue declarado culpable del asesinato en primer grado de Susan Berman, quien recibió un disparo de contacto directo en la nuca en su casa de Los Ángeles en diciembre de 2000. El crimen ocurrió cuando la mujer había decidido contarle a la policía cómo había ayudado a encubrir el asesinato de la esposa de Dust.

Berman, quien era hija de un mafioso de Las Vegas, fue la confidente de Durst durante mucho tiempo y dijo a sus amigos que le proporcionó una coartada falsa tras la desaparición de su esposa.

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Robert Durst durante el juicio en su contra en la sala del tribunal en Inglewood, California, el miércoles 8 de septiembre de 2021.AP

Los fiscales describieron a Durst como un narcisista rico que no creía que las leyes se aplicaran a él y se deshacía despiadadamente de las personas que se interponían en su camino

La investigación conectó las pruebas del asesinato de Berman con la presunta muerte de su mujer, Kathie Durst, y con el homicidio en 2001 de un inquilino de una albergue en Texas donde Robert Durst se alojó mientras huía de las autoridades de Nueva York.

Durst fue detenido en 2015 mientras se escondía en un hotel de Nueva Orleans en la víspera de la emisión del último episodio de The Jinx: The Life and Deaths of Robert Durst (La Maldición: la vida y las muertes de Robert Durst, en español). 

En el documental, Durst fue confrontado con pruebas incriminatorias y tuvo una reacción que para los fiscales fue una confesión. 

Durst salió de la cámara y fue hacia el baño, donde murmuró para sí mismo con un micrófono que quedó abierto: "Los maté a todos, por supuesto".

En el juicio en su contra por el asesinato en Texas, Durst había testificado en su propia defensa y fue absuelto. Intentó lo mismo en el de su mejor amiga, pero fue totalmente contraproducente, ya que se vio obligado a admitir que había mentido bajo juramento, hizo confesiones condenatorias y quedó sin credibilidad a la hora de enfrentar al fiscal.

La condena supone una victoria para las autoridades que han tratado de poner a Durst tras las rejas por asesinato en tres estados distintos.

 

 

Durst nunca fue acusado de la desaparición de su esposa, que nunca fue encontrada, y fue absuelto en el caso del inquilino asesinado en Galveston, Texas, pese a que admitió que desmembró el cuerpo de la víctima y lo arrojó al mar.

La historia de Durst, un vástago distanciado de un empresario inmobiliario de Nueva York, ha alimentado los tabloides neoyorquinos desde que su esposa desapareció. Proporcionó giros argumentales tan numerosos que Hollywood no pudo resistirse a rodar un largometraje sobre su vida que finalmente dio lugar al documental y al descubrimiento de nuevas pruebas en el asesinato de su amiga Berman.

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Durst huyó de la ley en múltiples ocasiones, disfrazándose de mujer muda en Texas y alojándose bajo un alias en un hotel de Nueva Orleans con una máscara de látex hasta los hombros. Se saltó una fianza en Texas y fue detenido tras robar un sándwich de pollo en Pennsylvania, a pesar de tener 37,000 dólares en efectivo -junto con dos pistolas- en su coche de alquiler.

El fiscal adjunto Habib A. Balian sostiene una máscara de látex de goma, que llevaba Robert Durst cuando la policía lo arrestó, el miércoles 8 de septiembre de 2021 en Inglewood, California. AP

Más tarde bromeó diciendo que era "el peor fugitivo que el mundo ha conocido".

Durst logró evadir a los investigadores cuando su esposa desapareció. Pero sus problemas resurgieron a finales de 2000 cuando las autoridades de Nueva York reabrieron el caso. 

Su abogado le dijo que se preparara para ser acusado y huyó de su vida de lujo a Galveston, Texas, donde alquiló un apartamento barato como "Dorothy Ciner", una mujer que fingía no saber hablar. Acabó abandonando el disfraz después de algunos percances, como entrar en un baño de hombres y prender fuego su peluca en un bar mientras encendía un cigarrillo.

Justo antes de Navidad, declaró que viajó a Los Ángeles para visitar a Berman con planes de ver algunos de los lugares turísticos.

Durst, que durante mucho tiempo negó haber estado en Los Ángeles en el momento de la muerte de Berman, declaró en el juicio que la encontró muerta en el suelo de un dormitorio cuando llegó.

Berman, una escritora que había sido amiga de Durst desde que eran estudiantes en la Universidad de California en Los Ángeles, tenía graves problemas financieros en ese momento. Durst le había dado 50,000 dólares, y los fiscales sugirieron que intentaba sacarle más dinero diciéndole que iba a hablar con la policía.

 

 

Nueve meses después del asesinato, Durst mató a su vecino de Galveston, Morris Black, en lo que dijo que fue un accidente o acto en defensa propia. Durst dijo que encontró a Black, del que se había hecho amigo, en su apartamento sosteniendo su pistola de calibre 22.

Durst fue absuelto tras testificar que el hombre de 71 años fue asesinado en un forcejeo por el arma.

Tras el juicio, en el que admitió haber desmembrado el cuerpo, Durst se encontró con que era un paria, dijo. A pesar de contar con una fortuna estimada en 100 millones de dólares, fue rechazado por múltiples asociaciones de condominios y dijo que el Museo de Arte del Condado de Los Ángeles no aceptaría su dinero a menos que lo donara anónimamente.

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Pensó entonces que el largometraje de 2010 basado en su vida, All Good Things, pintaba un retrato simpático, a pesar de implicarlo en tres asesinatos. Sólo se opuso a que se le representara matando a su perro, algo que nunca haría.

Se puso en contacto con el cineasta y accedió a realizar largas entrevistas para un documental. Animó a sus amigos a hacer lo mismo y dio a los cineastas acceso a cajas de sus archivos. 

En esta foto de archivo del 10 de marzo de 2020, el heredero inmobiliario Robert Durst observa al jurado durante su juicio por asesinato en Los Ángeles.AP

Llegó a arrepentirse profundamente de su decisión tras la emisión del documental de HBO en 2015, calificándola de "error muy, muy, muy grande".

Los productores descubrieron una prueba crucial que lo relacionaba con una nota anónima enviada a la policía sobre el cuerpo sin vida de Berman. También lo confrontaron con una carta que había enviado un año antes: era la misma letra. Fue en ese momento que Durst decidió ir al baño y murmuró, entre otras cosas, “estás atrapado”.