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Mujeres migrantes denuncian al dueño de un restaurante por acoso sexual. Tardaron meses en hablar por miedo a deportación

“El señor rozaba mis senos muy seguido, tocaba la parte de adelante y de detrás”, relató una de las víctimas. "Yo sé que hay muchas a las que les pasa lo mismo, les gritan, las maltratan, las tocan, porque saben que tenemos necesidades y por eso venimos a luchar”, explica otra.

Varias migrantes colombianas indocumentadas acusaron al dueño de un restaurante de Miami, en Florida, de acosarlas sexualmente.

Felix Cortés, de 55 años y dueño de La Cocina de Martina, está libre bajo fianza mientras espera comparecer ante un juez, acusado de acoso sexual y agresión, según reportó la estación Telemundo 51.

Las cuatro denunciantes, que prefirieron no publicar su nombre, aseguraron que son madres solteras y que no tienen permiso de trabajo, por lo que tenían miedo de denunciar frente a las autoridades y ser devueltas a su país, según la estación NBC Miami.

“No perdía oportunidad de pararse detrás para supuestamente chequear nuestras órdenes. Verbalmente era morboso”, dijo a Noticias Telemundo una de las mujeres acosadas.

“Rozaba mis senos muy seguido, tocaba la parte de adelante y de detrás. Rozaba su miembro”, dijo otra, según Telemundo 51.

Los episodios de acoso se prolongaron varios meses e incluso años, según las denunciantes, que callaban por miedo a ser deportadas.

“Le dije a más de una, intente ir a la policía, yo no lo hago porque soy madre soltera, tengo tres hijos, lo que menos quería eran problemas”, explicó una de las mujeres.

La primera víctima que se presentó ante la policía dijo que Cortez empezó a acosarla el 4 de mayo, el primer día que empezó a trabajar allí. Cortez le hacía comentarios sexuales y obscenos a diario, según reportó el medio Local 10 citando esa denuncia.

El dueño del local también tocó los pechos, la vagina y la zona de las nalgas de la víctima sin su consentimiento, según el medio citado. La seguía hasta la despensa en la cocina, cerraba la puerta y le exigía que le practicara sexo oral, a lo que ella se negaba, añadió.

Con las esperanza de que les pudiera ayudar, las mujeres acusaron al sospechoso ante su esposa, que también trabaja en el restaurante.

“Le decíamos y ella se quedaba calladita, como que no ha pasado nada”, señaló a Telemundo 51 una de las víctimas.

"Una víctima es una víctima"

Rey Valdés, portavoz de la policía del Doral, en Miami, explicó que las mujeres inmigrantes víctimas de acoso no deben tener miedo a ser deportadas. “Para nosotros una víctima es una víctima”, advirtió, “no estamos interesados si tiene papeles o no”.

Ahora estas mujeres tienen la posibilidad de cambiar su estatus gracias a una visa humanitaria. El abogado de inmigración Héctor Benítez explicó que, en la medida en que estas mujeres fueron víctimas de acoso, pueden beneficiarse de la visa U, reservada para víctimas de crímenes que hayan sufrido abuso físico o mental.

La policía creen que pueden existir más víctimas, y las mujeres piden que denuncien a su agresor: “Yo sé que hay muchas a las que les pasa lo mismo, les gritan, las maltratan, las tocan, porque saben que tenemos necesidades y por eso venimos a luchar acá”.

Si sabe algo, llame a la línea de alto al crimen de Miami Dade. Si usted o alguien que conoce está sufriendo abuso y necesita ayuda, puede llamar en español a la Línea Directa Nacional de Violencia Doméstica en el teléfono 1-800-799-SAFE.