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La disputa por la custodia de una menor llevó a una masacre que dejó 8 muertos. El padre se declaró culpable

En el quinto aniversario del sangriento crimen que aterrorizó a una comunidad rural de Ohio en 2016, Edward 'Jake' Wagner se declaró culpable en el asesinato de su esposa y la familia de ella. El joven de solo 28 años confesó haber matado personalmente a cinco de las 8 víctimas.
Edward 'Jake' Wagner entra a la sala del tribunal para la lectura de cargos frente al juez Randy Deering en el palacio de justicia del condado de Pike en Waverly, Ohio.
Edward 'Jake' Wagner entra a la sala del tribunal para la lectura de cargos frente al juez Randy Deering en el palacio de justicia del condado de Pike en Waverly, Ohio.AP

Un hombre se declaró culpable este jueves en el asesinato de la madre de su hijo y otros siete miembros de su familia en 2016, un crimen espantoso que sembró el terror en una comunidad rural de Ohio y destapó rumores de que involucraba a traficantes de drogas y sicarios, pero que ahora las autoridades concluyeron que se debió a una disputa por la custodia de una menor.

En el quinto aniversario del sangriento crimen, Edward 'Jake' Wagner se declaró culpable de 23 cargos criminales en el condado de Pike, en el sur de Ohio, tras llegar a un acuerdo con los fiscales para evitar que le dieran la pena de muerte. Confesó haber matado personalmente a cinco de las ocho víctimas.

El joven, de solo 28 años, aceptó cooperar con la fiscalía en los casos contra sus padres y su hermano, quienes también están acusados ​​del asesinato de los ocho miembros de la familia Rhoden, entre ellos siete adultos y un adolescente. Los padres de Wagner y su hermano se han declarado inocentes.

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"Soy culpable, su señoría", repitió Wagner de manera calmada ante el juez Randy Deering una y otra vez, mientras este leía cada cargo en voz alta. Ocho de ellos son por asesinato agravado, y el resto por conspiración, robo agravado, alteración de evidencia, conducta sexual ilegal con una menor y otros.

Cuando Wagner se declaró culpable, también estaban en la sala los miembros sobrevivientes de la familia Rhoden, Gilley y Manley.

Wagner dijo ante el juez que está "profundamente arrepentido" de sus aciones. No fue sentenciado de inmediato, pero los fiscales recomendaron que se le aplique una condena de ocho cadenas perpetuas sin posibilidad de libertad condicional. Anteriormente, el joven se había declarado inocente.

Los abogados del joven dijeron que este entiende que enfrenta una vida tras las rejas. “Sabe que va a morir en la cárcel. A pesar de lo horrible que es esto para todos, él lo lamenta tanto como es posible”, dijo al juez el abogado defensor Gregory Meyers.

Hace cinco años, los cuerpos de las víctimas fueron encontrados en varias casas móviles y una caravana en un área escasamente poblada del condado de Pike, en la parte sur de Ohio. A todas les habían disparado en la cabeza.

El asesinato masivo aterrorizó a los residentes de la comunidad rural circundante y provocaron una de las investigaciones penales más extensas en la historia del estado.

Las víctimas fueron Christopher Rhoden Sr, de 40 años; su exesposa, Dana Rhoden, de 37 años; sus tres hijos, Clarence 'Frankie' Rhoden, de 20 años, Christopher Jr., de 16, y Hanna, de 19 (la madre de la hija de Jake Wagner); la prometida de Clarence Rhoden, Hannah Gilley, de 20 años; el hermano de Christopher Rhoden Sr., Kenneth Rhoden, de 44 años; y un primo, Gary Rhoden, de 38 años.

Según la fiscalía, la familia Wagner planeó los asesinatos durante meses, y estuvieron motivados por una disputa por la custodia de la hija de Jake Wagner. Wagner había intentado convencer sin éxito a Hanna Rhoden de que aceptara compartir la custodia de su hija, según la fiscalía.

Jake Wagner comenzó a salir con Hanna Rhoden cuando tenía 13 años. Ella quedó embarazada a los 15.

Según la fiscalía, los Wagner usaron armas con silenciadores caseros para matar a la familia mientras esta dormía. La mayoría de las víctimas recibieron más de un disparo en la cabeza y algunas tenían signos de hematomas.

Tres niños pequeños que estaban en el lugar del crimen, incluida la hija de Jake Wagner, resultaron ilesos. 

Con información de The Associated Press