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Fort Hood admite que los soldados desconfían en sus líderes para reportar abuso sexual

Uno de los máximos líderes de Fort Hood, el mayor general John Richardson, reconoce fallas en la cultura de la base militar y las atribuye a las consecuencias de dos décadas combatiendo en el Medio Oriente. El asesinato de Vanessa Guillén ha puesto la lupa sobre las muertes violentas, el acoso sexual, los suicidios y las desapariciones en esta enorme instalación militar de Texas.
/ Source: Telemundo

FORT HOOD, Texas.– “Justicia para Vanessa y para cada soldado victimizado para los que todavía no ha habido justicia. ¡Cambien el Ejército decididamente ahora! D.E.P.”.

Entre cientos de velas y mensajes como este, brotan unas flores de plástico de un par de botas militares. Son como las que se ponía cada día Vanessa Guillén. Esta entrada a la base militar de Fort Hood sigue recordando que en abril desapareció la soldado latina, en junio se confirmó que murió asesinada y ahora en diciembre aún hay más preguntas sin resolver que respuestas.

El mayor general John B. Richardson, que supervisa Fort Hood desde septiembre, admite problemas en la base militar más extensa del país.

A la izquierda, el mayor general John Richarson durante la entrevista con Noticias Telemundo. A la derecha, un mural dedicado a la soldado asesinada Vanessa Guillén.Telemundo y Getty Images

“Los soldados no se sentían cómodos dirigiéndose a sus superiores para reportar un acoso o abuso sexual, porque no confiaban en que sus superiores fueran a tomar alguna medida o responsabilizar a otros líderes”, dijo el alto rango.

Es una de las conclusiones de una revisión independiente, realizada por cuatro veteranos y un exagente del FBI, que el Pentágono hará público este martes 8 de diciembre. Richardson compartió por anticipado algunas conclusiones en una entrevista con Noticias Telemundo Investiga.

Al menos 26 soldados de Fort Hood murieron en los primeros ocho meses del año, según estadísticas militares. El Ejército reconoce que Fort Hood tiene una de las tasas más altas de asesinato y agresión sexual de todo el país. Pese a múltiples preguntas sobre el asunto, Richardson evitó dar respuestas sobre las decenas de muertes violentas, suicidios y desapariciones de los últimos años, pero vincula la criminalidad y el acoso sexual a “un déficit de confianza entre los soldados y los líderes”.

Objetos en memoria de Vanessa Guillén a las puertas de Fort Hood.Damià Bonmatí

La desconfianza de los soldados –indica– es consecuencia de “20 años de guerra” en el Medio Oriente, tras los ataques terroristas del 9/11 en Nueva York y Washington D.C. En su opinión, los altos rangos olvidaron el cuidado de sus subordinados porque tenían prioridades más urgentes.

[Identifican al soldado vinculado al caso de Vanessa Guillén que se suicidó: el Ejército insiste en que no está relacionado con su desaparición]

Un crimen que inició quejas más sonoras

La sospecha de acoso sexual sobrevuela el crimen contra Vanessa Guillén, que con sólo 20 años de edad fue asesinada, descuartizada, quemada y enterrada cerca de un río de la zona.

Su familia dice que la soldado se sinceró con su madre y sus amigas. Les reveló que era víctima de acoso sexual, pero nunca se atrevió a reportarlo. La joven creía que tan solo le iba a complicar la existencia en la base, dijo la madre, Gloria Guillén, a Noticias Telemundo.

Tras negarlo inicialmente, el Ejército ni confirma ni desmiente ahora que Guillén estuviera siendo acosada. Alega que forma parte de la investigación criminal. Pero gran parte de las medidas que ha tomado tras el crimen van encaminadas a frenar el acoso y el abuso sexual.

La etiqueta #IAmVanessaGuillen saltó de las redes al mundo tridimensional. En el memorial a las puertas de Fort Hood, hay mensajes de otras mujeres que se solidarizan con la soldado. Un proyecto de ley con su nombre busca ser aprobado en el Congreso para proteger mejor a víctimas dentro del Ejército. Y los buzones de la familia Guillén han recibido cientos de mensajes que aseguran que ese no es un problema aislado e individual que sufrió la hermana mayor de la casa.

El miedo a reportar abuso

El mayor general Richardson reconoce que los soldados pueden desconfiar de sus líderes e insiste en que tienen vías para reportar problemas tan “corrosivos” como el acoso y abuso sexual.

Cada unidad en Fort Hood ahora tiene “defensores de las víctimas”, explica, y los define como “individuos que son especialmente entrenados para proveer un cuidado inicial, que saben dónde llevar a la víctima inmediatamente”. A su vez, asegura que, como alternativa, hay vías de comunicación más anónimas dentro del Ejército. El programa, SHARP, dedicado especialmente a responder al acoso y abuso sexual, tiene una sede en la base, pero ni Fort Hood ni el Pentágono han proporcionado a Noticias Telemundo las cifras de reportes telefónicos y electrónicos que reciben.

El proyecto de ley #IAmVanessa Guillen, que ha recabado por ahora numerosos apoyos en la Cámara de Representantes, argumenta que estas vías son insuficientes, especialmente en una institución tan jerárquica. En una propuesta sin precedentes, plantea crear un organismo independiente al Ejército para reportar estos abusos. Algunos miembros del Congreso aseguraron a Noticias Telemundo que esa figura externa levanta grandes recelos en el Pentágono.

Preguntado por un posible organismo independiente, Richardson se limitó a decir que es cosa de política: “Esto lo determinan nuestros líderes civiles y vamos a ejecutar cualquier política que sea aprobada”.

Sí admite fallas en cómo reaccionaba el Ejército ante algunas desapariciones, otro problema duradero en Fort Hood. En algunos casos se declaraba a los soldados como desertores (AWOL, en su sigla militar en inglés) y se dejaba de hacer una búsqueda activa del militar.

Por eso, entre las medidas tomadas en Fort Hood, dice que ya “no se asumirá que el soldado se fue intencionalmente sino que, hasta que se demuestre lo contrario, están desaparecidos de manera no intencionada”.

Eso pasó con el soldado Gregory Wedel Morales, de 23 años y que desapareció en agosto de 2019. Sus restos fueron hallados en Killeen, Texas, a las afueras de la base, 10 meses después y mientras se buscaba a Vanessa Guillén. La familia Wedel dijo a Noticias Telemundo que no tuvieron apoyo por meses, pero que ahora el Ejército corrigió su ficha de “desertor”.

Un amigo de Gregory Wedel Morales contempla el pequeño memorial en el lugar donde se encontraron los restos del soldado en Killeen, Texas.Damià Bonmatí

El general mayor Richardson puso en marcha jornadas para mejorar la confianza dentro de las unidades y pidió que todos los líderes dispongan ahora de contactos de emergencia para los soldados.

“Hemos hecho que los soldados se sientan humanizados, que no sean una pieza más de un engranaje. Son tratados como personas”, dijo.

Puede compartir su experiencia en el Ejército contactando de manera confidencial a Noticias Telemundo Investiga a través del email ntinvestiga@nbcuni.com