IE 11 is not supported. For an optimal experience visit our site on another browser.

Este preso latino debe ser ejecutado pero tiene un último deseo que Texas no quiere cumplir

Los funcionarios de la prisión estatal le niegan a John Henry Ramírez una solicitud religiosa sobre la que ya se pronunció la Corte Suprema para paralizar otra ejecución.
/ Source: The Associated Press

Por The Associated Press

Un preso condenado a muerte en Texas ha demandado a los funcionarios de la prisión estatal en la que se encuentra que permitan que su pastor le imponga las manos cuando se ejecutado con la inyección letal.

Está previsto que John Henry Ramírez, de 37 años, sea ejecutado en la cámara de muerte de Texas el 8 de septiembre, pero sus abogados dijeron en una demanda federal presentada el martes en Corpus Christi que los funcionarios de la prisión estatal habían negado su solicitud.

John Henry Ramírez, un preso condenado a muerte en Texas, ha demandado a los funcionarios de la prisión estatal para permitir que su pastor le imponga las manos mientras muere por una inyección letal. Departamento de Justicia Criminal de Texas / AP

La demanda le pidió a un juez federal que le permitiera a Dana Moore, pastor de la Segunda Iglesia Bautista, una congregación de Corpus Christi de unos 200 fieles, estar presente en la cámara de muerte durante su ejecución e imponerle las manos a Ramírez mientras muere. La demanda establece que Moore ha sido el ministro de Ramírez por cinco años.

Los funcionarios del Departamento de Justicia Criminal de Texas, que opera el sistema penitenciario del estado de Texas, no hicieron comentarios, dijo un portavoz del departamento.

La demanda cita una orden de la Corte Suprema de 2019 que suspendió la ejecución de Patrick Murphy a menos que se le permitiera al asesor espiritual budista del recluso acompañar a Murphy en la cámara de ejecución de Texas. Murphy, que forma parte de la pandilla de los Siete de Texas, presos fugitivos condenados por matar a un oficial de policía de los suburbios de Dallas, no ha recibido una nueva fecha de ejecución.

[Paralizada la ejecución de una mujer condenada a muerte por matar a una madre y robar su bebé]

Ramírez fue condenado por la muerte a puñaladas en 2004 de Pablo Castro, un trabajador de un supermercado de Corpus Christi de 45 años. Las autoridades dicen que Castro fue apuñalado después de un robo que le costó solo 1.25 dólares.

Ramírez ya ha tenido dos suspensiones de ejecución, una en 2017 para poder conseguir un nuevo abogado y nuevamente en septiembre pasado debido a la pandemia del COVID-19.