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Condenan a cadena perpetua al acusado del tiroteo en un club gay de Colorado

"Como demasiadas otras personas en nuestra cultura, usted eligió encontrar un poder ese día detrás del gatillo de un arma", dijo el juez a Anderson Lee Aldrich, quien se declaró culpable de matar a cinco personas y herir a decenas en un ataque premeditado.

Por Colleen Slevin y Jessa Bedyan - The Associated Press

El acusado de matar a cinco personas y herir a decenas en un club nocturno de Colorado Springs, Colorado, en noviembre de 2022 fue condenado el lunes a cadena perpetua, después de que las víctimas le describieran de “monstruo” que persiguió a clientes LGBTQ+ en un ataque premeditado.

Anderson Lee Aldrich se declaró culpable de cinco cargos de asesinato y 46 de intento de asesinato, uno por cada persona que se encontraba en el local Club Q la noche del tiroteo. Además, también se declaró no culpable de dos delitos de odio, uno grave y otro leve. Las víctimas tenían entre 22 y 40 años.

“Esta cosa que está sentada en este tribunal no es un ser humano, es un monstruo”, aseguró Jessica Fierro, que sufrió la pérdida del novio de su hija esa noche, "el diablo le espera con los brazos abiertos".

People arrange a memorial on Nov. 22, 2022, for the victims of the mass shooting Club Q in Colorado Springs, Colo.
Varias personas ultimando los detalles de un acto en memoria de las víctimas del tiroteo masivo en el Club Q de Colorado Springs, Colorado, el 22 de noviembre de 2022.David Zalubowski / AP file

La declaración de culpabilidad se produjo sólo siete meses después de la balacera, evitando así y juicio largo y previsiblemente doloroso a las familias de las víctimas y a los sobrevivientes.

Las personas que presenciaron este lunes el momento en el que el juez Michael McHenry le leyó la sentencia y recordó los nombres de las víctimas no pudieron contener las lágrimas.

“Está atacando a un grupo de personas por su simple existencia”, le dijo el magistrado. “Como demasiadas otras personas en nuestra cultura, usted eligió encontrar un poder ese día detrás del gatillo de un arma, sus acciones reflejan la malicia más profunda del corazón humano, y la malicia casi siempre nace de la ignorancia y el miedo”, continuó el juez.

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Familiares y amigos de las víctimas pudieron tomar la palabra durante la audiencia para recordar a sus seres queridos, mientras que los sobrevivientes narraron cómo sus vidas cambiaron para siempre justo antes de la medianoche del 19 de noviembre del año pasado, cuando Aldrich entró en el Club Q y disparó indiscriminadamente un rifle semiautomático del tipo AR-15.

Jeff Aston afirmó que su hijo Daniel Aston, quien trabajaba como camarero en el local, estaba en la flor de la vida cuando murió en el ataque. “Era una gran luz en este mundo que ha sido apagada por un acto atroz, malvado y cobarde”, aseguró. “Nunca más le oiré reírse de mis chistes", lamentó.

Su esposa Sabrina fue una de las personas que dijo que nunca perdonará los crímenes, mientras que el compañero de Daniel Aston, Wyatt Kent, manifestó su perdón pero sin aceptar la masacre.

“Perdono a este individuo, ya que es un símbolo de un sistema roto, de odio y vitriolo empujado contra nosotros como comunidad”, declaró Kent. “Lo que me alegra es que este individuo herido nunca podrá ver la alegría y la luz que se ha forjado en nuestra comunidad como resultado” de lo ocurrido, afirmó.

El cuerpo de Aldrich temblaba ligeramente mientras hablaban las víctimas y los familiares. El acusado también bajó la vista y de vez en cuando miró a una pantalla que mostraba fotos de las víctimas.

“Intencionadamente y tras deliberación causé la muerte de cada una de las víctimas”, reconoció el acusado al juez.

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Aldrich fue acusado originalmente de más de 300 cargos estatales, entre ellos asesinato y delitos de odio. El Departamento de Justicia de Estados Unidos está estudiando la posibilidad de presentar cargos federales por delitos de odio, según un alto funcionario de las fuerzas de seguridad familiarizado con el asunto que habló con la agencia de noticias The Associated Press bajo condición de anonimato.

El ataque en el Club Q se produjo más de un año después de que Aldrich fuera detenido por amenazar a sus abuelos y prometer convertirse en “el próximo asesino en masa” del país. En junio de 2021, sus abuelos dijeron a las autoridades que les había advertido que no le impidieran almacenar armas, municiones, chalecos antibalas y una bomba casera. Aldrich fue detenido tras un enfrentamiento con agentes de élite SWAT que fue retransmitido en directo por la red social Facebook.

Sin embargo, los cargos en su contra fueron desestimados en julio de 2022 después de que su madre y sus abuelos, las víctimas del caso, se negaran a cooperar con la Fiscalía, según documentos judiciales desvelados después del tiroteo. Otros familiares dijeron a un juez que temían que Aldrich hiciera daño a sus abuelos si era puesto en libertad, describiéndolo como una persona solitaria y violenta que no tenía trabajo y que se gastó miles de dólares en la compra de impresoras 3D para fabricar armas, de acuerdo con documentos oficiales.

Aldrich salió entonces de la cárcel y las autoridades se quedaron con dos armas -una pistola fantasma y un rifle MM15- incautadas durante su detención. Pero nada le impedía comprar legalmente más armas de fuego, lo que inmediatamente después del tiroteo suscitó preguntas sobre si las autoridades deberían haber activado algún tipo de mecanismo que le prohibiera adquirirlas.

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La oficina del sheriff del condado de El Paso (Colorado) dijo que no habría podido solicitar una orden judicial que impidiera a Aldrich comprar o poseer armas porque el expediente de la detención de 2021 quedó sellado después de que se retiraran los cargos. Según la oficina del sheriff, no existían nuevas pruebas que pudieran ser usadas para demostrar que Aldrich suponía una amenaza “en un futuro próximo”.

Los investigadores revelaron posteriormente que las dos armas que Aldrich tenía durante el ataque al Club Q -el rifle y una pistola- parecían ser armas fantasma, o armas de fuego sin número de serie que son de fabricación casera y no requieren que el propietario pase una comprobación de antecedentes.