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Castigan con 4 años de cárcel al científico mexicano que espiaba para Rusia en Miami

“Estoy profundamente arrepentido por mis acciones y pido perdón a Estados Unidos”, afirmó Héctor Alejandro Cabrera Fuentes, que tenía una esposa en Florida y otra en México.

Héctor Alejandro Cabrera Fuentes, un reconocido científico mexicano radicado en Miami, Florida, ha sido sentenciado en Estados Unidos a cuatro años en prisión por espiar para Rusia.

“Estoy profundamente arrepentido por mis acciones y pido perdón a EE.UU.”, dijo Cabrera en inglés ante una corte federal en Florida.

Cabrera se declaró culpable a mediados de febrero de un cargo criminal por haber sido reclutado por agentes rusos para vigilar a un informante del Gobierno estadounidense que residía en Miami.

Héctor Alejandro Cabrera Fuentes
Héctor Alejandro Cabrera FuentesTwitter vía Milenio

Cabrera fue detenido en 2020 en el aeropuerto de Miami cuando él y su esposa mexicana iban a regresar a su casa en Ciudad de México.

El hombre, originario de El Espinal, Oaxaca, llevaba también una doble vida personal. En México estaba casado con una mexicana con la que vivía en la capital. Y en Estados Unidos, al mismo tiempo, estaba casado con una mujer rusa con la que residía en Miami.

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Documentos judiciales indican que funcionarios rusos lo reclutaron en 2019 para que les sirviera de informante.

Su inusual historia comenzó cuando su esposa rusa y sus dos hijas viajaron de Alemania a Rusia para ocuparse de un trámite. Cuando la mujer intentó regresar a Alemania no se le permitió salir, dijo un agente del FBI en la declaración jurada que acompaña la acusación .

Cabrera viajó entonces a Rusia para ver a su familia y fue supuestamente contactado por un funcionario ruso al que había conocido años por motivos profesionales. El individuo, que no ha sido identificado en los documentos, aconsejó a Cabrera que su familia no debía viajar a Europa ni solicitar una visa de EE.UU.

Fue entonces cuando Cabrera empezó a creer que el individuo trabajaba para la agencia de inteligencia rusa FSB, según el FBI.

En una reunión posterior en Moscú, ese oficial presentó antiguos correos electrónicos de la cuenta de Cabrera en los que el científico parecía estar buscando propiedades inmobiliarias en Miami.

El funcionario ruso mencionó la situación familiar de Cabrera y le dijo: “Podemos ayudarnos mutuamente”, según la acusación.

Por indicación del funcionario, Cabrera viajó a Miami y, utilizando el nombre de un asociado, alquiló un apartamento en el mismo complejo donde vivía la fuente del Gobierno estadounidense.

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No está claro si el bioquímico mexicano sabía por qué los rusos querían que alquilara el apartamento, pero a menudo los agentes de inteligencia buscan aislarse reclutando a otros para que realicen tareas. Rara vez el recluta tiene pleno conocimiento de la misión.

La persona a la que seguía Cabrera no se nombra en los documentos judiciales y sólo se describe como una “fuente confidencial” del Gobierno que había proporcionado información sobre las actividades de inteligencia rusas que afectaban a los intereses de seguridad nacional de Estados Unidos.