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Tras la crisis por el COVID-19, los restaurantes latinos celebran el Cinco de Mayo con más clientes

“Hemos sobrevivido a la Gran Depresión, a la Segunda Guerra Mundial y a muchos conflictos”, asegura Leo Durán, dueño de un establecimiento fundado en 1927 en Texas. “Pero la pandemia resultó ser algo totalmente nuevo para todos”.

Por Cora Cervantes - NBC News

LOS ANGELES - A Stephanie Sánchez, de 32 años, le entusiasma poder darles la bienvenida a los comensales de su restaurante de comida mexicana La Chupería, en el marco de las celebraciones por el Cinco de Mayo.

“Llegan muchas personas por primera vez que no han podido salir a la calle desde hace un año”, cuenta Sánchez. “Queremos hacerles sentir como si estuvieran en casa; que se sientan seguros. Me gusta decirles que no se preocupen si las mesas se sienten pegajosas, que no es nada malo. Desinfectamos constantemente las mesas para que todos se sientan a salvo”.

En todo el país, los propietarios de restaurantes latinos y sus empleados esperan con optimismo que la vacunación masiva a nivel nacional, junto a la relajación de restricciones impuestas por el COVID-19, atraiga a más clientela y genere ganancias a los comercios golpeados por la pandemia.

Los pequeños negocios de propiedad de latinos han sido los más afectados por la crisis sanitaria, sin embargo, un análisis de la Universidad de Stanford asegura que recibieron préstamos a través del Programa de Protección de Cheques de Pago (PPP, en inglés) a una tasa inferior a la mitad que los propietarios de negocios que son blancos. Encima, el estudio señala que a muchos negocios les afectó directamente el impacto económico producido por la pandemia, al tiempo que las enfermedades y los fallecimientos relacionados con el COVID-19 les afectó de forma desproporcionada, incluido a los más jóvenes.  

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Ulysses Leal de 33 años, copropietario de La Chupería y gerente del restaurante que fundó su padre, dice que navegar las restricciones impuestas fue difícil para su negocio y sus empleados. “Tuvimos que ser creativos. Cambiamos nuestra carta del menú para agregar más productos para las órdenes para llevar. Toda la familia cooperó. Yo colaboraba en la cocina como nunca lo había hecho. Tristemente, tuvimos que despedir a la mayoría de nuestros trabajadores”, recuerda Leal.

No podíamos mantener a todo el personal, pero hicimos nuestro mayor esfuerzo para que al menos tengan trabajo de forma temporal. Mantenemos una buena relación con ellos y ahora la gran mayoría está de regreso”.

En El Paso, Texas, el L&J Café, fundado en 1927, cerró sus puertas al inicio de la pandemia por espacio de dos meses y redujo su personal de 115 a solo tres empleados.

“Pensamos que teníamos todo bajo control, a excepción de la pandemia”, recuerda su propietario Leo Durán, de 68 años. “Nuestros abuelos fundaron el negocio en 1929, así que no les afectó la pandemia de 1918, que ocurrió nueve años antes. “Hemos sobrevivido a la Gran Depresión, a la Segunda Guerra Mundial, a muchos conflictos; con Corea, Vietnam, a la depresión económica de 2008… pero la pandemia resultó ser algo totalmente nuevo para todos”.

El Paso fue una las zonas más golpeadas. En noviembre, efectivos de la Guardia Nacional se movilizaron a esa región para ayudar a las morgues con los fallecidos mientras todo el estado de Texas luchaba con el aumento de contagios y muertes.

“Ha sido desafiante poder recuperar el aliento. Todos nos ocupamos de distintas labores. Nuestros meseros hacen más de lo que hacían antes”, asegura Durán. “Estamos agradecidos por entregar un gran nivel de servicio al cliente. Creo que todos estamos contentos de estar nuevamente ‘en la jugada’, pero con toda franqueza, nos ha costado”.

  

Recuperar la inversión y darle equilibrio a la seguridad del empleado

De acuerdo con la Asociación Nacional de Restaurantes de EE.UU., más de 110,000 establecimientos en ese sector han cerrado sus puertas, ya sea de forma temporal o permanente, y cerca de 2.5 millones de personas han perdido sus empleos en ese rubro. Los ingresos por ventas en la industria restaurantera cayeron 240,000 millones en 2020 frente a un nivel esperado de 899,000 millones de dólares.  

Las medidas de seguridad implementadas, incluida las restricciones de servicio en el interior de los establecimientos, obligó a muchos negocios de comida a preparar alimentos para llevar. Los cambios en las medidas para servir alimentos para llevar originaron el cierre permanente de restaurantes a fines de 2020.  

“Los dueños de los restaurantes nos han dicho que depender del servicio para llevar y del servicio a domicilio significaba recortar el personal hasta en un 90%”, aseveró Lilly Rocha, presidente de la Asociación de Restaurantes Latinos.

Restaunte La Chuperia en Los Ángeles se prepara para las celebraciones de Cinco de Mayo en medio de la relajación de las restricciones por el COVID-19.Cora Cervantes

También había que lidiar con las medidas de seguridad para los empleados o los que regresaban a trabajar.

“Hemos trabajado arduamente para la implementación de la campaña de vacunación se haga en sectores donde hay empleados esenciales como los de la industria restaurantera”, indicó Christian Castro, con la Federación Laboral del Condado Los Angeles, que representa a una gran parte de los trabajadores de ese sector.     

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La federación ha administrado cerca de 8,000 dosis de la vacuna a empleados y a sus familias en el Condado Los Angeles, como en zonas donde vive un buen número de trabajadores de la industria, como Pico Unión, en conjunto con instituciones como Cal State Los Angeles.

Castro dice haber recibido información de parte del sindicato acerca de trabajadores indocumentados que temían entregar su información personal al momento de vacunarse porque podían ser deportados.

“Tratamos de informales que esta vacuna es para todos”, dijo.

En La Chupería, en Los Angeles, la clave para abrir el negocio, y celebrar, especialmente en este Cinco de Mayo, ha sido estar al tanto de los cambios en las guías de operación y en la vacunación.

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“Revisamos correos electrónicos a diario que vienen del Ayuntamiento para poder mantener a todos seguros, y que nuestros empleados reciban sus vacunas”, señaló Leal. “El año pasado enfrentamos una gran incertidumbre económica, pero estamos listos y entusiasmados por abrir nuestras puertas este Cinco de Mayo”.

Queremos que la gente nos acompañe

La galardona chef Christina Martínez y su esposo, Ben Miller, propietarios de South Billy Barbacoa y de The People’s Kitchen en Filadelfia, estuvieron en cuarentena dentro de su local cuando la pandemia hizo estragos en la vecina South Filadelfia.

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“Muchos restaurantes se vinieron abajo, pero nosotros pudimos sostenernos”, señaló Miller.

Para Martínez, que es de México, el Cinco de Mayo es un día de festividades. “Queremos que la gente nos acompañe. Solo necesitamos tomar las medidas adecuadas para mantener distancia social, llevar mascarillas, y que nuestros empleados no bajen la guardia”.

“Tenemos que trabajar más fuerte, pero hemos aprendido mucho de esta pandemia”, die Martínez. “Los negocios latinos han conservado energía y espero que las circunstancias cambien”.