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Siguen disparados los contagios de COVID-19 pero no las hospitalizaciones: expertos creen que el foco debe ponerse allí

Médicos aseguran que la cantidad de ingresos hospitalarios es menos alarmista porque indica a los médicos la gravedad del virus y la capacidad de los hospitales para enfrentar la crisis. Otros creen que llevar el conteo de casos sigue siendo muy importante.

Por Carla K. Johson - The Associated Press

El aumento explosivo de casos de coronavirus en Estados Unidos ha encendido las alarmas, pero algunos expertos creen que el enfoque debería centrarse en las hospitalizaciones por COVID-19, pues éstas no han aumentado tan rápidamente.

El Dr. Antony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas y principal asesor de la Casa Blanca en la lucha contra el coronavirus, dijo este domingo a la cadena ABC que dado que muchas infecciones causan pocos o ningún síntoma, "es mucho más relevante enfocarse en las hospitalizaciones en lugar del número total de casos".

Otro expertos argumentan que el conteo de casos aún es válido.

Natalie Balli, de 71 años, y su hermana gemela, Linda Calderon, al fondo, son vistas en sus camas en la unidad de COVID-19 en el Providence Holy Cross Medical Center en Los Ángeles.
Natalie Balli, de 71 años, y su hermana gemela, Linda Calderon, al fondo, son vistas en sus camas en la unidad de COVID-19 en el Providence Holy Cross Medical Center en Los Ángeles.Jae C. Hong / AP

Mientras la variante ómicron causa estragos en Estados Unidos, los nuevos casos diarios de COVID-19 se han triplicado con creces en las últimas semanas y se ha alcanzado una media récord de 48,000. Escuelas, hospitales y aerolíneas se han visto afectadas porque muchos de sus trabajadores infectados se han aislado.

La semana pasada, las hospitalizaciones alcanzaron una media de 14,800 al día, lo que supone un aumento del 63% respecto a la semana previa, pero sigue siendo inferior al máximo de 16,500 al día de hace un año, cuando la gran mayoría de estadounidenses no estaban vacunados.

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Las muertes se han mantenido estables durante las dos últimas semanas, con una media de 1,200 por día, muy por debajo del máximo histórico de 3,400 de enero pasado.

Expertos en salud pública sospechan que esas cifras, analizadas en conjunto, reflejan la eficacia continua de la vacuna en la prevención de enfermedades graves, incluso contra la variante ómicron, así como la posibilidad de que ésta no enferme a la mayoría de personas como las variantes anteriores.

La cifra más importante

El martes de la semana pasada los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) informaron que ómicron causó el 95% de infecciones por coronavirus en Estados Unidos.

Este es otro indicio de la rapidez asombrosa con que se ha propagado la variante desde que se detectó por primera en vez en Sudáfrica a finales de noviembre.

Wafaa El-Sadr, directora del ICAP, un centro de salud global de la Universidad de Columbia, dijo que el recuento de casos no parece ser la cifra más importante ahora.

Personas se hacen una prueba de COVID-19 en un centro de pruebas al aire libre en Los Ángeles, el 4 de enero de 2022.
Personas se hacen una prueba de COVID-19 en un centro de pruebas al aire libre en Los Ángeles, el 4 de enero de 2022.Jae C. Hong / AP

En cambio, dice ella, en Estados Unidos en esta etapa de la pandemia se debería "cambiar nuestro enfoque, especialmente en una era de vacunación, para centrarse realmente en la prevención de la enfermedad, la discapacidad y la muerte, y por lo tanto contarlas".

Los recuentos diarios de casos y sus altibajos han sido uno de los barómetros más vigilados durante el brote, y han sido una señal fiable de alerta temprana de enfermedad grave y muerte en las anteriores oleadas de coronavirus.

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Pero desde hace tiempo se las considera una medida imperfecta, en parte porque consiste en principalmente en casos de COVID-19 confirmados en laboratorio, y no en el número real de infecciones que hay, que es casi seguro es mucho mayor.

Un recuento con fuertes variaciones

El recuento diario de casos también está sujeto a fuertes variaciones. El número de nuevos casos registrados este lunes superó la cifra sin precedentes de 1 millón; una cifra que puede reflejar los casos que aún faltaban de reportar por el fin de semana festivo.

La media móvil de siete días se considera más fiable.

Ahora, el valor del recuento diario de casos se cuestiona como nunca antes.

Por un lado, el aumento vertiginoso refleja, al menos en parte, una estampida –inducida por la variante ómicron– entre muchos estadounidenses para hacerse la prueba antes de las reuniones navideñas, así como también los nuevos requisitos de pruebas en lugares de trabajo, restaurantes, teatros y otros sitios.

Además, es probable que el número real de infecciones sea mucho mayor que el recuento de casos, porque los resultados de las pruebas caseras que los estadounidenses utilizan no se suman al recuento oficial. Y también porque las largas filas de espera han disuadido a muchas personas de ir a hacerse una prueba.

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Pero, además, el número de casos parece ofrecer una imagen menos útil de la pandemia en medio de la propagación de ómicron, que está causando muchas infecciones, pero que hasta ahora no parece ser tan grave en sus efectos.

Una métrica más objetiva

El recuento de casos ha perdido relevancia, según Andrew Noymer, profesor de salud pública de la Universidad de California, en Irvine.

"Las hospitalizaciones son el punto de encuentro", dijo Noymer. "Es una medida más objetiva", aunque no perfecta. Y agregó: "Si tuviera que elegir una métrica, elegiría los datos de hospitalización".

El seguimiento de los ingresos por COVID-19 puede indicar a los médicos la gravedad del virus y la capacidad de los hospitales para hacer frente a la crisis.

Esto, a su vez, puede ayudar a los líderes sanitarios a determinar dónde deben trasladarse los equipos y otros recursos.

Aún así, los expertos en salud no están dispuestos a prescindir del recuento de casos.

"No debemos dejar de mirar el número de casos", dijo Eric Topol, jefe del Scripps Research Translational Institute, "pero es importante reconocer que estamos viendo solo una parte del número real de casos".

Una cifra que sigue siendo importante

Ali Mokdad, profesor de ciencias métricas de la salud en la Universidad de Washington, en Seattle, dijo que por cada nueva infección detectada, Estados Unidos pierde dos casos.

Pero añadió que el seguimiento del número de resultados positivos de las pruebas sigue siendo importante a medida que la variante ómicron se abre paso en el país.

Mokdad dijo que el número de casos puede señalar futuros focos de infección e indicar si una ola ha alcanzado su punto máximo.

Además, según el experto, el recuento de casos seguirá siendo importante para las personas vulnerables por razones de edad o de salud, que necesitan conocer la propagación del virus en sus comunidades para poder tomar decisiones sobre las precauciones.

"Renunciar a saber si los casos suben o bajan, es volar a ciegas. ¿Cómo podemos, como país, no conocer la curva epidémica de la infección?", se preguntó Mokdad.

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Si las pruebas han perdido su relevancia, agregó, es porque Estados Unidos nunca desarrolló una forma de controlar las infecciones de manera consistente y fiable.

"No es aceptable cubrir el fracaso cambiando las reglas", concluyó Mokdad.