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¿Puede un negocio negarse a servirle a alguien que no use mascarilla?

En Texas, una mujer fue arrestada por no salir de un banco que le exigía cubrirse la cara. La detenida acusó a la policía de violar sus derechos humanos. Lo cierto es que los negocios privados sí tienen discrecionalidad para exigir el uso de mascarillas, aunque no sea obligatorio por mandato estatal.
/ Source: Telemundo

Una mujer fue arrestada el jueves 11 de marzo, luego de que se negara a usar una mascarilla o salir de un banco que exigía su uso en Galveston, Texas. Fue detenida por invasión de propiedad privada y resistirse al arresto. El incidente, que quedó grabado en video, se produjo un día después de que el gobernador de Texas, Gregg Abbot, eliminó las restricciones por la pandemia del COVID-19, entre ellas el uso obligatorio de mascarillas. 

La mujer detenida, Terry White, de 65 años, alegó que estaba en un sitio público y acusó al policía de “violar sus derechos humanos”. El oficial que la arrestó le aclaró que estaba dentro de un negocio privado y que la agencia bancaria tenía potestad para exigir el uso de la mascarilla.  "Las empresas tienen derecho a rechazar el servicio (...) Esa es su elección".

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¿Es verdad que un negocio privado, tal como un banco, puede negarse a servirle a una persona que no lleva mascarilla, aunque su uso no sea obligatorio por mandato estatal?

Sí, es verdad, los negocios privados tienen discrecionalidad para exigir el uso de mascarillas. Comencemos por el estado de Texas: la orden ejecutiva que firmó Abbott el 2 de marzo elimina el mandato estatal del uso de mascarillas, pero es clara al señalar que eso “no impide a las empresas y otros establecimientos exigir a los empleados o clientes tomar medidas de higiene adicionales, incluido el uso de cobertores para la cara”.

La orden de Abbott también permite a la Policía actuar para que la ley se cumpla y expulsar a las personas que se niegan a usar una mascarilla en un negocio que así lo requiera, según la interpretación de la Biblioteca de Derecho del Estado de Texas. 

Tanto en Texas como a nivel nacional, autoridades y expertos de salud siguen recomendado usar mascarillas para prevenir los contagios de COVID-19. “Los médicos recomiendan encarecidamente que todos continúen usando mascarillas, mantengan la distancia social, se laven las manos con frecuencia y, para aquellos que son elegibles, se vacunen lo antes posible”, dijo la presidente de la Asociación Médica de Texas, Diana L. Fite.

A nivel nacional, los negocios y empresas privadas sí están facultados para exigir el uso de mascarillas a sus clientes y rechazar quienes deciden no usarla, siempre y cuando no incumplan la Ley ADA, que protege a las personas con discapacidad contra la discriminación, según lo explica la revista de derecho The National Law Review. 

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Los negocios pueden rechazar a las personas que no quieren usar mascarillas, siempre y cuando no tengan una razón de salud legítima para no hacerlo, por ejemplo, alguien con una afección respiratoria que le impide cubrirse la cara.

No obstante, si un cliente tiene una razón legítima para no usar la mascarilla, pero el negocio lo considera como una amenaza directa para sus empleados y otros clientes, tal como las personas que presentan síntomas de COVID-19 como tos, fiebre y dificultad para respirar, puede ser rechazada, aunque las empresas deben documentar sus acciones y justificaciones, en caso de que la persona decida cuestionar su decisión en el futuro, según lo explica The National Law Review. 

Para las personas discapacitadas que tienen razones de salud legítimas para no usar la mascarilla, las tiendas no están obligadas a cambiar su política, pero deben intentar atenderlos de una manera alternativa, sin poner en riesgo a los otros clientes, tales como servicios en línea, atención telefónica o entrega de los productos en la acera o a domicilio. 

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Lo que no pueden hacer las empresas y negocios privados es negarse a atender a una persona basados en criterios discriminatorios como raza, género, religión o preferencias sexuales, según lo establece la Ley de los Derechos Civiles de 1964 y leyes más amplias en diferentes estados, tales como la Ley de Derechos Civiles de Unruh en California, que también prohibe la discriminación basada en la situación migratoria, ciudadanía, edad y estado civil, entre otros criterios. 

Pero, más allá de estas interpretaciones legales, lo cierto es que en la actualidad 33 estados así como el Distrito de Columbia y Puerto Rico exigen que las personas lleven una mascarilla en sitios públicos. Al 16 de marzo, solo seis estados han levantado esa restricción: Texas,  Wyoming, Montana, Mississippi, Iowa y Dakota del Norte. En Alabama, la gobernadora anunció que eliminará la orden en abril.