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Preocupan los brotes de COVID-19 en campamentos de verano, ¿ocurrirá lo mismo en las escuelas?

En estados como Texas, Illinois, Florida, Missouri y Kansas se han registrado casos de coronavirus en los campamentos para niños. Ante el inminente regreso a clases, muchos se preguntan si las escuelas serán más seguras. Esto es lo que opinan algunos expertos.

Por Heather Hollingsworth, Kantele Franko y Lindsey Tanner – The Associated Press

Los brotes de COVID-19 en los campamentos de verano para niños y adolescentes en Estados Unidos han aumentado en estados como Texas, Illinois, Florida, Missouri y Kansas durante las últimas semanas, disparando las alarmas de que esto pudiera ser un adelanto del próximo año escolar.

En algunos casos, estos brotes se han extendido del campamento a la comunidad en general.

Se producen en un momento en el que el número de casos de coronavirus en el país ha empezado a aumentar, después de haberse mantenido estables por un tiempo. En las últimas dos semanas se pasó de un promedio de 12,000 nuevos casos al día a 19,500, según datos de la Universidad Johns Hopkins.

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Este aumento según los expertos se debe a la baja tasa de vacunación en muchos lugares y al esparcimiento de la variante delta, que es altamente contagiosa.

Gwen Ford, una profesora de ciencias de 43 años de Adrian, Missouri, se mostró cautelosamente optimista cuando observó la caída de los contagios en primavera e inscribió a su hija de 12 años en el campamento West Central Christian Service.

Consejeros y guías del campamento de verano de Glorieta, Nuevo México, se preparan para la reapertura en esta fotografía de archivo del 21 de mayo de 2021.AP

Pero un día después de que la niña llegó a casa –después de haber pasado una semana jugando con sus amigos en la piscina y durmiendo en las literas del dormitorio– Ford recibió un correo electrónico: había surgido un brote de COVID-19 en el campamento de su hija.

“Fue muy estresante. Justo cuando ya nos sentíamos más cómodos esto sucedió", dijo Ford, quien agregó que su hija dio negativo al virus.

Ford dijo que sí planea vacunar a su hija, aunque no tuvo tiempo de hacerlo después de que el Gobierno autorizara la vacuna de Pfizer para niños mayores de 12 años en mayo.

El doctor William Schaffner, un especialista en enfermedades infecciosas de la Universidad de Vanderbilt, dijo a The Associated Press que no le sorprenden estos brotes a medida que los campamentos de verano reabren sus puertas. Y puso en duda que hubieran pensado “en todas las implicaciones de acampar durante la pandemia”.

Idealmente, aseguró, se requeriría que todos los adultos y los menores en el campamento (con la edad suficientes) presentasen prueba de haberse vacunado contra el coronavirus. Además de tomar otras medidas como servir los alimentos en grupos, poner menos niños en las cabañas y requerir el uso de mascarillas en interiores, en especial para las personas no vacunadas.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, en inglés) actualizaron su guía para el reingreso escolar la semana pasada, en la que indican que los estudiantes y maestros vacunados no necesitan usar mascarillas en interiores ni deben mantener una distancia de al menos tres pies.

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Los brotes en los campamentos de verano "ciertamente podrían ser un precursor" de lo que suceda cuando los jóvenes regresen a las aulas en el otoño, afirmó la doctora Michelle Prickett, especialista en cuidados intensivos y pulmonares del Northwestern Memorial Hospital en Chicago. El resultado dependerá de las tasas de vacunación y qué variantes de virus prevalecen, detalló.

"Solo tenemos que estar atentos", enfatizó Prickett.

Schaffner cree que las escuelas no enfrentarán brotes similares porque tienden a ser más estructuradas y disciplinadas que los campamentos y porque la mayoría ya ha hecho ajustes durante el último año y medio para lidiar con la pandemia. Pero destacó que la mejor manera de reducir el riesgo es vacunando a la mayoría de las personas.

“Hay muchas partes del país que simplemente no han comprendido esto”, afirmó.

Actualmente la aplicación de vacunas para niños menores de 12 años no ha sido autorizada por los CDC, pues todavía se están realizando los estudios para determinar su seguridad y eficacia en este grupo poblacional.

Ford, la maestra cuya hija se salvó de haberse contagiado en el campamento de verano de Missouri, asegura que está muy preocupada por lo que pueda ocurrir en el regreso a clases.

“Con el aumento en los casos, me preocupa que no podamos volver a la normalidad, y tengamos que pedirle a la gente que vuelva a usar mascarillas y todo eso. Y tengo la sensación de que habría una gran discusión”, aseguró.