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Médicos piden con desesperación a las personas embarazadas que se vacunen contra el COVID-19  

La necesidad es urgente: si se contagian, corren el riesgo de sufrir complicaciones en el embarazo y hay una probabilidad de que el bebé nazca muerto. Pero muchas futuras madres son jóvenes y están sanas. “No creen que si se contagian, la enfermedad sea tan grave como vemos que ocurre”, dice una obstetra.

Por Elizabeth Chuck —  NBC News 

Todas las visitas prenatales de Nicole Torres comienzan de la misma manera: con su obstetra preguntando si ya ha recibido la vacuna contra el COVID-19.

Torres tiene 24 años, y está embarazada de 33 semanas de su segunda hija. Aún no se ha vacunado.

No es por falta de información. Torres sabe que las mujeres embarazadas corren un mayor riesgo de tener síntomas graves si se contagian de COVID-19, y ha hablado con su obstetra sobre los datos que demuestran que la vacuna es segura para las embarazadas y sus bebés. Ha pensado en vacunarse, pero ella y su marido han leído comentarios alarmantes sobre la vacuna en Internet que le han hecho dudar de que sea lo correcto. 

“Es todo tan nuevo”, dijo Torres, de Kissimmee, Florida. “Ponerse en riesgo de probar una vacuna con uno mismo, eso es una cosa”, señaló.

“Pero con un bebé recién nacido, ahí es donde empieza a asustar un poco”, agregó. 

Nicole Torres con su marido, Robert, y su hija de un año, Eliana. Torres dice que cree que sí se vacunará, pero probablemente no mientras esté embarazada.LeyRe Photography

En todo el país, los obstetras están librando una ardua batalla en sus esfuerzos por convencer a las mujeres embarazadas de que acepten vacunarse contra el coronavirus. Dicen que la desinformación, la falsa sensación de las pacientes de que son invencibles y la falta de conocimientos sobre las vacunas han contribuido a la reticencia de las futuras madres a vacunarse.

La necesidad de vacunar a las mujeres embarazadas es urgente: corren el riesgo de sufrir complicaciones en el embarazo a causa del coronavirus, y hay evidencias que indican que el virus podría aumentar las posibilidades de que el bebé nazca muerto. También se enfrentan a una mayor probabilidad de requerir cuidados intensivos o respiración mecánica. 

En todo el país, al menos 159 mujeres embarazadas han muerto debido al COVID-19 desde que comenzó la pandemia, según datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés).

Sin embargo, las tasas de vacunación de las mujeres embarazadas son bajas: sólo alrededor del 25.1% ha recibido al menos una dosis, según los CDC, en comparación con el 76.6% de los adultos en general en Estados Unidos que sí lo han hecho.

“Creo que la mayoría de las personas que están embarazadas son generalmente jóvenes y están generalmente sanas, por lo que realmente no esperan que si se contagian, la enfermedad sea tan grave como estamos viendo”, dijo Brenna Hughes, vicepresidente de obstetricia y calidad en el Departamento de Obstetricia y Ginecología de la Universidad de Duke. “Me sorprende la poca gente que se da cuenta de que les puede pasar hasta que les pasa”, agregó. 

Por qué las mujeres embarazadas optan por no vacunarse

A las personas se les recomienda regularmente inmunizarse durante un embarazo, y hay vacunas que tienen mayor aceptación entre las futuras madres que la del COVID-19.

De 2019 a 2020, el 61.2% de las mujeres embarazadas recibió una vacuna contra la gripe, y el 56.6% recibió la vacuna Tdap, o tos ferina, según los CDC. Ambas dosis se han sugerido para las mujeres embarazadas durante años, con abundantes datos de seguridad para respaldarlas.

Los expertos afirman que, aunque la vacuna contra el COVID-19 es nueva, su tecnología —el llamado ARN mensajero, o ARNm, que se utiliza en las inyecciones de dos dosis— no lo es. Esta tecnología ha sido aplicada en ensayos clínicos para otras infecciones, como el Zika, el virus transmitido por los mosquitos que puede causar defectos de nacimiento devastadores si una mujer embarazada lo contrae.

Esto debería tranquilizar a los pacientes, pero Hughes dijo que una preocupación persistente que ella ve sobre el terreno es los efectos a largo plazo de la vacuna del coronavirus.

La especialista les dice a sus pacientes que las reacciones adversas a cualquier vacuna tienden a aparecer en días o semanas, no en meses o años, y aunque la inyección del COVID-19 empezó a administrarse hace relativamente poco tiempo, miles de mujeres embarazadas ya la han recibido, lo que da una gran base de datos que prueba que es segura

Los CDC instaron en agosto a todas las embarazadas a vacunarse, ante la preocupación por la cantidad de futuras madres gravemente enfermas de COVID-19 en los hospitales de Estados Unidos.Charles Krupa / AP

A otras pacientes les preocupa que recibir una dosis de una vacuna para adultos afecte a sus bebés, dijo Torri Metz, profesora asociada de obstetricia y ginecología de University of Utah Health.

Metz explica que la vacuna permite a la madre fabricar anticuerpos que atravesarán la placenta hasta llegar al feto. “Eso es muy diferente a administrar una vacuna a un bebé”, señaló.

Más allá de las dudas con respecto a qué tan segura es la vacuna, algunas pacientes han expresado su preocupación por la falta de claridad de los mensajes.

Cuando comenzó la pandemia, los CDC alentaron, pero no recomendaron, que las mujeres embarazadas se vacunen. En agosto, cuando los hospitales de todo el país observaron un aumento de embarazadas gravemente enfermas de COVID-19, la principal agencia sanitaria del país emitió unas directrices más firmes en las que instaba a inmunizarse a todas las personas que esperaban un bebé.

Algunas pacientes pueden haber percibido esto como un cambio de postura, cuando en realidad, los CDC siempre han apoyado la vacuna durante el embarazo, dijo Metz.

“Antes, decían que podías recibirla. Ahora, dicen que deberías recibirla”, dijo.

La recomendación de los CDC se basó en nuevos datos que mostraban que no había un mayor riesgo de aborto espontáneo para las mujeres que recibieron al menos una dosis de la vacuna antes de las 20 semanas.

Sin embargo, para muchas, el mito de que la vacuna puede interferir con sus embarazos es más aterrador que las historias que ven en las noticias de personas embarazadas no vacunadas que han muerto por COVID-19.

“Dicen cosas como: ‘Bueno, tendré mucho cuidado’, y yo intento decirles que todo el mundo tiene mucho cuidado, y eso a veces no es suficiente, especialmente con la prevalencia del virus en estos momentos”, dijo Metz.

“Es triste ver a tanta gente enferma con COVID-19 o ingresada en la UCI cuando tenemos algo que puede evitarlo"

Jennifer Thompson, obstetra y ginecóloga

Jennifer Thompson, profesora asociada de obstetricia y ginecología en la Universidad de Vanderbilt, dijo que su institución ha estado disipando los falsos rumores sobre las vacunas a través de folletos y de eventos virtuales en las redes sociales.

Thompson es una obstetra que se especializa en embarazos de alto riesgo, por lo que atiende a pacientes con muchas condiciones médicas diferentes. Cada vez que una de ellas opta por vacunarse, siente alivio.

“Sí, la mayoría de los pacientes con coronavirus en general tienen una enfermedad más leve, pero no sabemos con sólo mirarte si vas a ser alguien que acabará en la unidad de cuidados intensivos (UCI) o no”, dijo. 

“Es triste ver a tanta gente enferma con COVID-19 o ingresada en la UCI cuando tenemos algo que puede evitarlo”, agregó. 

[Una enfermera embarazada sin vacunar rezó por un milagro tras enfermar de COVID-19. Este fue su último mensaje antes de morir]

Torres, la madre de Florida que no está segura de vacunarse antes del nacimiento de su segunda hija, siente que es aterrador pensar en la posibilidad de tener que ser hospitalizada a consecuencia de las complicaciones del coronavirus. Pero el hecho de que los médicos le sugieran repetidamente que se vacune no ha tenido el efecto deseado en ella, ni en otras futuras madres con las que ha hablado.

“No me gusta sentirme presionada”, dijo. “He conocido a otras embarazadas bastante avanzadas que dicen que han dejado de ir a sus revisiones periódicas de obstetricia porque están cansadas de oír lo de las vacunas”, contó.