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Pfizer pide a las autoridades federales que autoricen su píldora contra el COVID-19

La farmacéutica anunció además un acuerdo para que su pastilla se fabrique a bajo precio en los países más pobres del mundo, aunque excluye a varios de los más afectados por la pandemia.
/ Source: The Associated Press

La pastilla antiviral contra el COVID-19 de Pfizer está un paso más cerca de estar disponible en los hogares: la farmacéutica pidió a las autoridades sanitarias de Estados Unidos que se autorice el tratamiento y firmó además un acuerdo para que la píldora se fabrique y venda a bajo precio en los países más pobres del mundo. 

En ensayos clínicos se demostró que el tratamiento reduce el riesgo de hospitalización y muerte en un 89% en personas con alto riesgo de enfermar gravemente de coronavirus, informó la compañía este mes, aunque los datos completos aún no se han hecho públicos.

Los expertos dicen que una pastilla antiviral como la de Pfizer tendría un gran impacto en la lucha contra la pandemia al hacer que el tratamiento esté disponible en el hogar, sin que se necesite una inyección o una medicación vía intravenosa.

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El tratamiento antiviral experimental de Pfizer, Paxlovid, se toma durante cinco días.Pfizer

El tratamiento de Pfizer consiste en tres píldoras que se toman dos veces al día durante cinco días. Debe empezar entre los tres y cinco días de que se presenten los primeros síntomas. 

Pfizer se convirtió este martes en la segunda empresa en pedirle a la Federación de Medicamentos y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés) autorización de emergencia de una pastilla contra el coronavirus. La primera fue Merck, que solicitó junto a su socio Ridgeback Biotherapeutic en octubre que se apruebe su medicamento antiviral. Un comité asesor de la FDA revisará esa solicitud el 30 de noviembre.

Una ayuda a los países más pobres, aunque no a todos

La farmacéutica también dio a conocer que firmó un acuerdo con un grupo respaldado por la ONU para permitir que otros fabricantes elaboren su píldora experimental, una medida que podría poner el tratamiento a disposición de más de la mitad de la población mundial.

La compañía dijo en un comunicado que concedería una licencia para la píldora antiviral a la organización Medicines Patent Pool, con sede en Ginebra, lo que permitiría a las empresas de medicamentos genéricos producir la píldora para su uso en 95 países, que representan alrededor del 53% de la población mundial.


Sin embargo, el acuerdo firmado por Pfizer excluye a algunos países grandes que han sufrido brotes devastadores de coronavirus. Por ejemplo, aunque una empresa farmacéutica brasileña podría obtener una licencia para fabricar la píldora para su exportación a otros países, el medicamento no podría fabricarse de forma genérica para su uso en Brasil.

Aun así, funcionarios de salud dijeron que el hecho de que el acuerdo se haya alcanzado incluso antes de que la píldora de Pfizer haya sido autorizada en cualquier lugar, podría ayudar a acabar con la pandemia más rápidamente.

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“Es bastante significativo que podamos dar acceso a un medicamento que parece ser eficaz, y que acaba de ser desarrollado, a más de 4,000 millones de personas”, dijo Esteban Burrone, jefe de política del Medicines Patent Pool.

Burrone estimó que otros fabricantes de medicamentos podrán empezar a producir la píldora en unos meses, pero reconoció que el acuerdo no complacería a todo el mundo.

“Intentamos alcanzar un equilibrio muy delicado entre los intereses de la (empresa), la sostenibilidad que requieren los productores de genéricos y, lo que es más importante, las necesidades de salud pública en los países de ingresos bajos y medios”, aseguró.

Según los términos del acuerdo, Pfizer no recibirá regalías por las ventas en los países de bajos ingresos y renunciará a las regalías por las ventas en todos los países cubiertos por el acuerdo mientras el COVID-19 siga siendo una emergencia de salud pública.

El Reino Unido autorizó la píldora COVID-19 de Merck a principios de este mes, y está pendiente de aprobación en otros países. En un acuerdo similar con Medicines Patent Pool, anunciado en octubre, Merck aceptó que otros fabricantes de medicamentos pusieran su píldora COVID-19, molnupiravir, a disposición de 105 países más pobres.

La ONG Médicos Sin Fronteras se mostró “descorazonada” por el hecho de que el acuerdo con Pfizer no ponga el medicamento a disposición de todo el mundo y señaló que el acuerdo anunciado el martes también excluye a países como China, Argentina y Tailandia.

“El mundo sabe a estas alturas que el acceso a las herramientas médicas del COVID-19 debe estar garantizado para todos, en todas partes, si realmente queremos controlar esta pandemia”, dijo Yuanqiong Hu, asesor principal de política legal de Médicos Sin Fronteras.

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La decisión de Pfizer y Merck de compartir las patentes de sus medicamentos COVID-19 contrasta con la negativa de Pfizer y otros fabricantes de vacunas a divulgar sus recetas para garantizar una producción más amplia.

Menos del 1% de las vacunas COVID-19 de Pfizer se han destinado a los países más pobres.