IE 11 is not supported. For an optimal experience visit our site on another browser.

Las muertes en los asilos para personas mayores en Nueva York se subestimaron: hay muchas más

La fiscal general Letitia James publicó un informe en el que acusa que el recuento de muertes en las residencias para ancianos se subestimó hasta en un 50%. "Las familias como la mía sabían que estas cifras no eran correctas", dijo una mujer cuya madre falleció por COVID-19 en uno de estos centros en abril.
/ Source: Telemundo

Muchas personas mayores murieron en asilos del estado de Nueva York a causa del coronavirus, miles más de las que mostraron anteriormente las cifras oficiales.

La fiscal general Letitia James publicó el jueves un informe en el que acusa que el recuento de muertes en las residencias para personas mayores se subestimó en hasta 50%. Es decir que solo se contabilizó la mitad de las muertes reales.

"Aunque no podemos recuperar a las personas que perdimos en esta crisis, este informe pretende ofrecer la transparencia que el público merece", dijo James en un comunicado.

[Siga nuestra cobertura sobre la pandemia del coronavirus]

Estos datos coincidieron con las cifras reveladas el mismo día por la Administración del gobernador Andrew Cuomo.

Durante meses, el demócrata se negó a divulgar las verdaderas cifras de la pandemia. Al menos 12,743 personas mayores murieron de COVID-19 el 19 de enero, muchas más que el recuento oficial de 8,505 de ese mismo día.

Una persona de una residencia de ancianos recibe una inyección de la vacuna contra el coronavirus en el Centro de Enfermería y Rehabilitación King David, una residencia de ancianos, en el barrio de Bath Beach de Brooklyn, en Nueva York, Estados Unidos, el 6 de enero de 2021.REUTERS

Esto se debe a que Nueva York es uno de los únicos estados que solo cuenta las muertes de quienes fallecieron en las residencias y no de quienes murieron posteriormente en el hospital.

Esta revelación, pese a ser dolorosa para muchas familias, es un respiro. "Para mí es importante que se cuente a mi madre", aseguró Vivian Zaya, cuya madre de 78 años falleció en abril tras contraer COVID-19 en una residencia de ancianos de West Islip, Nueva York. "Las familias como la mía sabían que estas cifras no eran correctas", agregó.

Varias horas después de la publicación del informe, el comisionado del Departamento de Salud del estado, Howard Zucker, publicó una larga declaración en la que intentaba refutar el informe de James, pero que, en esencia, confirmaba su conclusión central.

[Biden anuncia la compra de 200 millones de vacunas contra el COVID-19 para inmunizar a casi todos antes del otoño]

La cifra de 12,743 muertes de personas mayores en residencias de ancianos revelada por Zucker incluía por primera vez las 3,829 muertes por COVID-19 de aquellas personas que habían sido trasladados a hospitales.

Estas cifras podrían ser incluso mayores, pero el Departamento de Salud aseguró que su auditoría seguía en curso. No desglosó las muertes presuntamente causadas por el virus, pero no confirmadas, y omitió las que se produjeron en otros tipos de centros de atención a largo plazo.

Sin embargo, Zucker, se mostró en desacuerdo con la caracterización de James del recuento oficial de su departamento como un "recuento insuficiente" y dijo que este "siempre fue claro en que los datos mostrados en su sitio web se refieren a las muertes en las instalaciones".

James examinó durante meses las discrepancias entre el número de muertes notificadas por el Departamento de Salud del estado y el número de muertes notificadas por las propias residencias.

La fiscal analizó una muestra de 62 de las aproximadamente 600 residencias de ancianos del estado e informó de 1,914 muertes de residentes por COVID-19, mientras que el Departamento de Salud solo registró 1,229 muertes en esas mismas instalaciones.

El enfoque de Nueva York para contabilizar las muertes en residencias de ancianos "enmascaró totalmente la verdadera tasa de mortalidad y el impacto", dijo a nuestra cadena hermana NBC News David Grabowski, profesor de la Universidad de Harvard y experto en política sanitaria. El experto afirmó que tales datos podrían haber ayudado a dirigir los recursos a las instalaciones con problemas y ayudar a los responsables políticos a determinar lo que salió mal.

[Las personas blancas están siendo vacunadas contra el COVID-19 más que las negras y latinas]

El senador estatal Gustavo Rivera, un demócrata que ha criticado a la Administración de Cuomo por su recuento incompleto de muertes, dijo que estaba "tristemente sorprendido" por el informe. "Por su bien, espero que este informe nos ayude a desvelar la verdad y a poner en marcha políticas para evitar estas tragedias en el futuro", dijo Rivera.

Cuomo publicó un libro en otoño en el que presumía de su liderazgo en la lucha contra el virus. El gobernador ha argumentado que su estado lo está haciendo mejor que otros utilizando la cifra incompleta de muertes en residencias de ancianos.

"No cabe duda de que nos encontramos en un entorno hiperpolítico en el que todo el mundo quiere señalar a los demás", declaró Cuomo a la cadena CBS en octubre. "En Nueva York, en realidad, somos el número 46 de 50 en términos de porcentaje de muertes en residencias de ancianos... no es un problema predominantemente neoyorquino", agregó entonces.

El informe de la fiscal James también apuntó a la controvertida política de Nueva York del 25 de marzo, que pretendía liberar espacio en los hospitales trasladando a los pacientes con COVID-19 a las residencias de ancianos.

El documento afirma que esas admisiones "pueden haber contribuido a aumentar el riesgo de infección de las personas de las residencias de ancianos y las consiguientes muertes", y señala que al menos 4,000 residentes con COVID-19 murieron después de esa orientación.

"Es imperativo que entendamos por qué los residentes de los hogares de ancianos en Nueva York sufrieron innecesariamente a un ritmo tan alarmante", escribió James.

Con información de AP y NBC News.