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Las 33 preguntas más comunes sobre el coronavirus y todas las respuestas para utilizar en sus comidas familiares

Es posible que sus seres queridos tengan dudas o hablen del COVID-19, e incluso que difundan información falsa que puede costar vidas. Aquí tiene todo lo que debe saber, explicado con sencillez y datos comprobados.
/ Source: Telemundo

Por Denise Chow, Erik Ortiz y Kelsie Sandoval – NBC News

Es difícil mantenerse al día con las últimas noticias y avances sobre la pandemia del coronavirus y toda la desinformación que rodea al COVID-19. Si surgen preguntas sobre el coronavirus en sus celebraciones familiares, ya sea en una pequeña reunión o en un evento virtual, asegúrese de tener buenos argumentos científicos a la mano.

Desde los síntomas del COVID-19 hasta preguntas sobre la inmunidad y el progreso de las vacunas, aquí presentamos 33 datos importantes sobre el coronavirus.

1.- El COVID-19 es más grave y mortal que la gripe

Aunque el coronavirus y la gripe son enfermedades respiratorias contagiosas, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en ingles) aseguran que el COVID-19 parece ser más contagioso y, actualmente, no hay una vacuna aprobada. Cada temporada, se estima que entre 22,000 y 61,000 personas en Estados Unidos mueren a causa de la gripe, según datos federales; pero el coronavirus ha ocasionado el fallecimiento de más de 250,000 personas desde finales de febrero.

Hay tres vacunas del COVID-19 que ya han demostrado una alta eficacia en las pruebas preliminares. REUTERS / .

2.- Sobrevivientes del COVID-19 sufren síntomas de larga duración

Decenas de miles de personas en Estados Unidos experimentan síntomas del COVID-19 meses después de haber sido diagnósticados. Estos pacientes no están lo suficientemente enfermos como para ser hospitalizados, pero aún sufren síntomas de larga duración como fatiga, dolores corporales y dificultad para respirar.

3.- El COVID-19 no fue diseñado por bioingeniería

Las teorías de conspiración en internet afirman que el COVID-19 se fabricó en un laboratorio en Wuhan, China, como un arma biológica y fue liberado de manera accidental o deliberada. Los virólogos que analizan las enfermedades infecciosas dicen que las que tienen potencial pandémico son raras, pero los estudios “concluyen abrumadoramente que este coronavirus se originó en la vida silvestre”, según un comunicado de científicos de todo el mundo en la revista médica The Lancet.

4.- Se ha producido un exceso de casi 300,000 muertes

El exceso de fallecimientos se refiere a la diferencia entre el número observado de muertes y el número esperado durante un período de tiempo determinado. En el último recuento, los CDC reportaron un exceso de casi 300,000 muertes en Estados Unidos desde fines de enero hasta el 3 de octubre, y el 66% se atribuyó al COVID-19. Se sospecha que las muertes restantes podrían estar relacionadas con la pandemia, bien sea porque fueron reportadas de manera incorrecta o porque eran personas que tenían miedo de ir al hospital durante la emergencia sanitaria.

La compañía Regeneron Pharmaceuticals desarrolló un tratamiento experimental con anticuerpos que se suministra a personas con diagnóstico positivo de COVID-19.AP

5.- Lavarse las manos y usar desinfectante puede ayudar

Lavarse las manos durante 20 segundos es una manera sencilla de ayudar a prevenir la infección por COVID-19. Frotarse las manos con agua y jabón elimina los gérmenes y detiene la transmisión, según los CDC. Si no hay agua y jabón disponibles, recomiendan un desinfectante para manos con al menos un 60% de alcohol.

6.- La hidroxicloroquina no tiene beneficios clínicos

A pesar de la afirmación del presidente, Donald Trump, de que la hidroxicloroquina es la cura para el COVID-19, un estudio publicado en el New England Journal of Medicine informa que no previene la infección por ese virus. En un ensayo clínico en desarrollo, investigadores de la Universidad de Oxford anunciaron que ese fármaco no demostró ningún beneficio para los pacientes hospitalizados con el COVID-19. Los CDC también reportaron que no hay datos que prueben que el medicamento ofrezca beneficios a los pacientes con coronavirus.

7.- No todos los que tienen COVID-19 presentarán síntomas

No se entiende por qué, pero algunas personas que han sido infectadas con el coronavirus no desarrollan síntomas. Se desconoce el número de casos asintomáticos porque muchas personas sin síntomas no se someten a pruebas, pero los CDC han dicho que las infecciones asintomáticas “pueden ser comunes y que el número total de infecciones probablemente sea mayor que el número de casos reportados”.

8.- Los eventos de superpropagación son responsables de un aumento en las velocidades de transmisión

Se cree que los eventos de superpropagación que originan grandes grupos de infecciones desempeñan un papel importante en la transmisión del virus, aunque todavía se sigue investigando ese fenómeno. Un estudio publicado en abril en la plataforma de acceso abierto Wellcome Open Research encontró que aproximadamente el 10% de las personas infectadas pueden ser responsables de alrededor del 80% de la propagación del virus.

9.- Usar una mascarilla no disminuye la inhalación de oxígeno

Según la OMS, el uso de una mascarilla médica, como las que usan los doctores en los hospitales, durante períodos prolongados de tiempo no causa deficiencia de oxígeno ni intoxicación por dióxido de carbono. La OMS recomienda encontrar una mascarilla que sea lo suficientemente ajustada para permitir que una persona respire normalmente, y advierte que los cubrebocas desechables no deben reutilizarse.

10.- El aumento de pruebas no necesariamente explica el aumento de casos

En junio, Trump atribuyó el aumento de los casos de COVID-19 a la realización de más pruebas, pero un análisis de NBC News de las pruebas estatales y los datos de casos mostró que los recuentos de casos de COVID-19 también aumentaron en los estados donde se hacían pocas pruebas. Los expertos dijeron que la falta de distanciamiento social contribuyó al aumento.

11.- La mayoría de las personas que contraen COVID-19 se recuperan

Los estudios han demostrado que quienes presentan síntomas leves del coronavirus, alrededor del 80% de las personas infectadas, pueden recuperarse en una o dos semanas, según la Universidad Johns Hopkins. Pero los científicos dicen que también se necesita una mejor comprensión del virus para determinar cuántos de los que tienen síntomas leves volverán a la normalidad y cuántos tendrán problemas médicos persistentes, como afecciones cardiacas y dolores en las articulaciones.

12.- Todavía no hay una vacuna disponible

Los investigadores se han apresurado a desarrollar una vacuna para el COVID-19 desde el comienzo de la pandemia. Liderando la carrera están Pfizer y BioNTech, cuyos resultados de fase 3 muestran que su vacuna es efectiva en un 95% para prevenir el COVID-19; y Moderna, cuyos primeros resultados mostraron que su vacuna es 94.5% efectiva. Pfizer solicitó una autorización de uso de emergencia el 20 de noviembre y Moderna pronto pedirá una.

13.- Una prueba negativa no es justificación para romper la cuarentena

Si ha estado en contacto con alguna persona que tuvo COVID-19, los CDC recomiendan ponerse en cuarentena durante 14 días. Una prueba negativa no es justificación para romper la cuarentena porque los síntomas se pueden presentar de dos a catorce días después de la exposición.

14.- La inmunidad colectiva no es una forma segura de acabar con la pandemia

La mayoría de los expertos en enfermedades infecciosas han enfatizado que lograr la inmunidad colectiva natural, en la que se permitiría que el coronavirus se propague hasta que un gran porcentaje de la población se vuelva inmune al virus, sería catastrófico. Los epidemiólogos han calificado a la inmunidad de natural como una estrategia “defectuosa” y han dicho que provocaría un aumento de las muertes.

15.- Los hospitales no tienen una motivación financiera para clasificar las muertes como relacionadas con el COVID-19

Como resultado de la Ley CARES, que fue promulgada en marzo, Medicare paga más a los hospitales si tratan a un paciente que tiene COVID-19. Eso se debe, en parte, a que esos pacientes pueden requerir cuidados respiratorios más sofisticados, incluido el uso de ventiladores. Pero los expertos médicos dicen que las políticas estrictas para reportar la información de los pacientes dificultan la falsificación de datos para obtener ganancias monetarias y aseguran que, en todo caso, es más probable que los casos de COVID-19 estén subestimados.

16.- Los niños pueden infectarse con el COVID-19

Más de un millón de niños, incluidos bebés y adolescentes, han sido diagnosticados con COVID-19 en Estados Unidos, según un informe de la Academia Estadounidense de Pediatría y la Asociación de Hospitales de Niños. Los CDC han dicho que la mayoría de los niños con COVID-19 experimentan síntomas leves o ningún síntoma, aunque algunos pueden enfermarse de manera grave. Una afección poco común conocida como síndrome inflamatorio multisistémico en niños, se ha asociado con el COVID-19, pero aún no se sabe qué lo causa ni por qué.

Bobby Dean, de 9 años, hospitalizado en Nueva York.AP

17.- Los adultos mayores y las personas con ciertas enfermedades subyacentes se consideran de alto riesgo

Aunque cualquier persona puede enfermarse de COVID-19, los adultos mayores de 60 años y las personas con ciertas afecciones médicas subyacentes, como problemas cardíacos y pulmonares, obesidad, diabetes o cáncer, tienen un mayor riesgo de enfermarse gravemente a causa de la enfermedad. Según los CDC, 8 de cada 10 muertes por coronavirus reportadas en Estados Unidos se han presentado en adultos de 65 años o más.

18.- Las mascarillas ayudan a prevenir la propagación del COVID-19

Usar un cubrebocas puede evitar que alguien que tiene COVID-19 transmita el virus a otras personas y puede salvar vidas, según los CDC. Un artículo publicado el 23 de octubre en la revista Nature Medicine informó que Estados Unidos podría registrar más de medio millón de muertes por el COVID-19 para fines de febrero de 2021, pero estimó que el uso universal de mascarillas en el país podría prevenir casi 130,000 de esos fallecimientos.

19.- La forma más común de propagación del virus es a través del contacto cercano

El coronavirus se propaga principalmente entre personas que han estado en contacto cercano, lo que los CDC definen como una distancia de seis pies aproximadamente (1,80 metros). El virus se propaga a través de gotitas respiratorias y aerosoles que se expulsan cuando las personas respiran, hablan, cantan, tosen o estornudan. Es posible que las personas puedan estar expuestas al virus a través de gotitas o partículas que permanecen en el aire durante minutos u horas pero, según los CDC, la propagación por el aire probablemente no sea la forma más común de transmisión.

20.- Los antibióticos no son efectivos para tratar el COVID-19

La FDA enfatiza que los antibióticos se usan para tratar infecciones bacterianas, no virus. Algunos pacientes con síntomas graves de COVID-19 pueden desarrollar una infección bacteriana, como la neumonía, que luego puede requerir que un médico prescriba el uso de antibióticos.

Un trabajador sanitario, este miércoles en una tienda colocada para hacer pruebas de coronavirus en Brooklyn, Nueva York. AP

21.- No hay evidencia de que las personas puedan contraer el COVID-19 al comer o manipular alimentos

La OMS ha dicho que no hay evidencia de que las personas puedan contraer el virus al comer alimentos frescos o cocidos, incluidos los productos animales. Tampoco se cree que el coronavirus pueda sobrevivir en la superficie de los envases de alimentos, aunque la OMS y los CDC recomiendan lavarse las manos con frecuencia como medida de seguridad.

22.- La red móvil 5G no propaga el COVID-19

Las teorías de conspiración que rodean la tecnología inalámbrica 5G y que sostienen que las torres que transmiten esa señal pueden propagar el COVID-19 han surgido en foros de Internet, pero la Organización Mundial de la Salud enfatiza que no hay evidencia sobre era relación. El COVID-19 también se ha registrado en países que carecen de tecnología 5G.

23.- La vitamina D no protege contra el COVID-19

Una investigación publicada por el Royal College of Physicians reportó altas tasas de deficiencia de vitamina D en personas con el COVID-19, y otras investigaciones informan que los suplementos de vitamina D podrían ofrecer protección contra las infecciones respiratorias pero, según el Instituto Nacional de Salud, no hay datos suficientes para recomendar el uso de vitamina D con el fin de prevenir el coronavirus.

24.- No se sabe cuánto tiempo podría durar la inmunidad al virus

Los estudios han demostrado que las personas que se recuperan del COVID-19 desarrollan anticuerpos que podrían protegerlas de futuras infecciones. Pero aún no se comprende cuán protectores son los anticuerpos ni cuánto duran. La creciente evidencia sugiere que los anticuerpos contra el coronavirus disminuyen con el tiempo, pero los expertos han dicho que la disminución de los niveles de anticuerpos no se traduce necesariamente en una falta de inmunidad.

25.- El primer brote de COVID se originó en Wuhan, China

Los primeros casos de COVID-19 fueron reportados por funcionarios gubernamentales en Wuhan, China, en diciembre. Algunos de los casos iniciales se vincularon a un mercado de animales vivos, y poco después, se informó sobre la aparición casos en Japón, Corea del Sur y Tailandia, según la Organización Mundial de la Salud.

26.- Los escáneres térmicos y los termómetros digitales no pueden detectar el COVID-19

A las personas que ingresan a empresas, hospitales y áreas públicas se les puede solicitar que se tomen la temperatura, generalmente de la frente, con tecnología de escaneo térmico. Pero esos dispositivos solo estiman la temperatura corporal central e indican si alguien puede tener fiebre; no pueden confirmar si la persona está enferma con el coronavirus que puede ser asintomático en algunos casos.

Getty Images

27.- Una persona infectada puede transmitir el virus antes de que se desarrollen los síntomas

Según la OMS, las personas con COVID-19 parecen ser más infecciosas dos días antes de desarrollar los síntomas y al principio de la enfermedad. Se cree que incluso quienes no desarrollan síntomas pueden transmitir el virus, pero aún no se conoce el alcance de la transmisión asintomática.

28.- El clima frío no mata el virus

No hay evidencia que sugiera que el clima frío o caliente mate al COVID-19, según la Organización Mundial de la Salud. Es demasiado pronto para determinar si la transmisión del virus es más contagiosa en climas cálidos o fríos.

29.- La pérdida del gusto o del olfato son posibles síntomas

La pérdida del gusto o del olfato son algunos de los muchos síntomas del COVID-19 que se han reportado hasta ahora. Un estudio publicado en el European Respiratory Journal dijo que las células de la nariz tienen una cantidad abundante de receptores ACE2, que es a lo que se une el coronavirus para infectar una célula. Esta puede ser la razón por la que las personas pierden el sentido del olfato. Otro metanálisis publicado en Mayo Clinic Proceedings informó que entre el 6% y el 63% de más de 8,000 personas habían perdido el sentido del gusto.

30.- La gente asintomática puede transmitir el virus

Los expertos en enfermedades infecciosas han dicho que las personas asintomáticas pueden transmitir el coronavirus, aunque aún no se conoce el verdadero alcance de la transmisión asintomática. Un estudio, publicado en septiembre en la revista Thorax, una revista médica revisada por pares que se especializa en la investigación de la medicina respiratoria, encontró que las personas asintomáticas pueden portar el virus en la nariz y la garganta de la misma manera que las personas que tienen síntomas.

La Organización Mundial de la Salud ha estimado que “alrededor del 40% de la transmisión puede deberse a una propagación asintomática”.

31.- Se ha encontrado COVID-19 en animales, pero la propagación hacia los humanos es limitada

Los científicos continúan estudiando cómo se transmite la enfermedad entre animales y humanos. Las mascotas, incluidos los gatos y los perros, han dado positivo en la prueba de COVID-19 pero aunque algunos coronavirus que infectan a los animales pueden transmitirse a los humanos, ese fenómeno es poco común, según los CDC. No hay “evidencia de que los animales jueguen un papel significativo en la propagación del virus que causa el COVID-19”, afirman los CDC.

 

32.- Inyectarse o beber lejía o desinfectantes no previene la infección

Consumir o inyectar desinfectantes como lejía o alcohol isopropílico es peligroso, dañino para el cuerpo y no protege contra el COVID-19, según los CDC. Los fabricantes de Clorox y Lysol han emitido advertencias para que no se usen sus productos con el fin de tratar enfermedades en el organismo, puesto que pueden causar daños masivos en los órganos.

33.- El virus puede sobrevivir en superficies, desde unas pocas horas hasta varios días

El riesgo de contraer el coronavirus al tocar una superficie es bajo y la transmisión por el aire es mucho más preocupante, dicen los expertos médicos. Sin embargo, los estudios han demostrado que el COVID-19 puede vivir en varios materiales durante un cierto período de tiempo como cuatro horas en cobre, unas 24 horas en cartón y hasta dos o tres días en acero inoxidable. Los CDC dicen que la limpieza normal con agua y jabón en las superficies que se tocan con frecuencia puede ayudar a reducir el riesgo de propagación.