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La ola de ómicron puede haber alcanzado ya su máximo pero habrá más muertes y hospitalizaciones en las próximas semanas

Modelos científicos proyectan que EE.UU. rebasó el pico de contagios por la nueva variante del COVID-19 y ahora empezarán a caer, pero aún habrá muchos que enfermen de gravedad. "Cuantas más personas se vacunen, menos muertos y crisis económica", dicen expertos.

La variante ómicron del coronavirus provocó un estallido de casos que empezó a golpear con dureza en Estados Unidos después de Acción de Gracias y que ahora roza un millón de nuevos contagios diarios, pero expertos estiman que la ola puede haber llegado a su punto máximo y pronto comenzará a aliviarse, aunque auguran aún más hospitalizaciones y muertes en las próximas semanas.

Esa es la tendencia que parece indicar los datos de algunas regiones del país, como el noroeste, donde se registró la mayor cantidad de casos por ómicron, mientras que en otros estados la ola de infecciones recién está comenzando.

Especialistas que advierten en este sentido que es difícil determinar el curso de los contagios. “Este virus siempre nos deja desconcertados”,  dijo a GBH News la Dra. Shira Doron, epidemióloga del Tufts Medical Center a The New York Times. Los estados con tasas más bajas de vacunación resultan además más afectados al tener un mayor porcentaje de la población vulnerable ante el virus.

Pero hay buenas razones para considerar que un descenso de casos repentino es el escenario más probable. Por un lado, fue la trayectoria de la variante en Sudáfrica, donde fue detectada por primera vez. Además distintos modelos de expertos muestran esta proyección.

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Una enfermera atiende a un paciente en la UCI de COVID-19d el Centro Médico Dartmouth-Hitchcock, en Lebanon, Nueva Hampshire, el lunes 3 de enero de 2022.Steven Senne / AP

Modelos de análisis indican que el máximo de contagios ya se alcanzó entre la primera y segunda semana de enero y que ahora comienza el descenso, tal como habían anticipado los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por las siglas en inglés) el viernes pasado. 

El punto máximo fue el 6 de enero, según investigadores del Instituto de Métricas y Evaluación de la Salud de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington. “Llegamos a un máximo de 6.2 millones de infecciones”, detalló el profesor de epidemiología y métricas de salud Ali Mokdad al diario USA Today

Científicos del Consorcio de Modelado del COVID-19 de la Universidad de Texas, en Austin, ubican el pico de contagios tan sólo unos días de diferencia, entre el 9 y 13 de enero. Y coinciden en todo caso en que se llegó a ese punto antes de lo que se esperaba. 

Una luz de esperanza

“Ómicron entró y se propagó tan rápido que infectó a todos los que podían estar infectados. Además, eran las vacaciones, por lo que la gente viajaba, lo que aumentó la propagación”, explicó Mokdad.

Hasta el lunes, los casos reportados de COVID-19 habían aumentado un 53% con respecto a la semana anterior, con un promedio de más de 750,000 nuevas infecciones por día, según datos de la Universidad Johns Hopkins. Los hospitales recibían además a un promedio de 27,000 personas con el virus cada día. 

La directora de los CDC, Rochelle Walensky, había anticipado que ómicron sería como un golpe seco de una picadora de hielo, que impactaría profundamente y luego se iría tan rápido como llegó. 

Nueva York es un ejemplo de ello: los casos parecen estar bajando en la ciudad que se convirtió en epicentro del impacto de ómicron. “Esto es para mí una luz de esperanza en un momento en que lo necesitamos desesperadamente”, dijo la gobernadora, Kathy Hochul, al anunciar la disminución de contagios el martes en una conferencia de prensa

También han aminorado los contagios en otras grandes ciudades, como Boston,  Philadelphia, y Washington D.C., y a lo largo de la región desde el Atlántico Medio a Nueva Inglaterra, según reportan funcionarios de la salud. Sin embargo, la saturación de los hospitales ha llevado a las autoridades a declarar la emergencia sanitaria en Washington D.C., y en Maryland, Delaware, Kansas, Virginia y Nueva Jersey.

El impacto tardío en los hospitales

Sin embargo, las proyecciones indican que el sistema sanitario no tendrá un respiro pronto. Muchos pacientes enferman de gravedad recién a las dos semanas de contagiarse, dado que los síntomas más severos pueden tardar en desarrollarse, por lo que un equipo de la Universidad de Washington estima que se alcanzará el 25 de enero el máximo de hospitalizaciones por el virus con 273,000 pacientes contagiados. 

El sistema sanitario en gran parte del país está cerca de la saturación, agravada por la falta de trabajadores (que también se contagian y deben guardar cuarentena), por lo que el Gobierno federal anunció este viernes el envío de ayuda militar a seis estados.

La variante ómicron provoca síntomas más leves y la vacunación previene muchas muertes, de forma que sólo siete de cada 1,000 personas contagiadas deben ser hospitalizadas, según la estimación del grupo de expertos. Con la variante delta, la tasa de hospitalización en noviembre fue de 33 de cada 1,000 casos. 

Pero expertos han remarcado que ómicron es más contagiosa por lo que aumentan la cantidad de pacientes. “Un porcentaje menor de personas se enferma gravemente, pero hay tantas más personas infectadas que, no obstante, se termina convirtiendo en un gran número”, indicó Jeffrey Shaman, modelador de enfermedades infecciosas y epidemiólogo de la Escuela de Salud Pública Mailman de Columbia a USA Today.

El doctor Anthony Fauci, principal asesor de la Casa Blanca para la pandemia, anticipó a principios de enero que se esperaba una saturación en los hospitales del país dado el gran número de casos, algo que ya comenzó a ocurrir en los últimos días.

Más de una docena de estados en todo el país han informado de una cifra récord de hospitalizaciones de niños debido al virus, y algunos centros han llegado a pedir a los médicos infectados con COVID-19 que trabajen si tienen síntomas leves.

La situación puede ser crítica para pacientes con COVID-19 y con otras enfermedades. “Lo que hemos encontrado en oleadas anteriores de COVID, durante estos períodos cuando los hospitales están en su capacidad o por encima de ella, a los pacientes no les va tan bien, y es más probable que mueran”, dijo Lauren Ancel Meyers, directora del consorcio de la Universidad de Texas. 

Cuantas más personas estén al día con la vacuna, habrá menos muertes, hospitalizaciones y trastornos económicos"

Tom Frieden exdirector de los CDC

El modelo científico de la Universidad de Washington preside que habrá 1,930 muertes por día el 24 de enero.

Este número es significativamente más bajo que el alcanzado el invierno pasado, cuando ​3,400 personas morían por día en promedio por COVID-19 en el país. En ese momento, recién comenzaba la campaña de vacunación, lo que da indicios de la diferencia que puede hacer la inmunidad otorgada por las inyecciones contra el virus. 

“Sabemos que cuantas más personas estén al día con sus vacunas, habrá menos muertes, menos hospitalizaciones y menos trastornos económicos”, dijo Tom Frieden, exdirector de los CDC y comisionado de salud de la ciudad de Nueva York al periódico The Washington Post.