IE 11 is not supported. For an optimal experience visit our site on another browser.

Estados Unidos encara un oscuro y largo invierno de contagios récord y restricciones pese a los avances de la vacuna del COVID-19

Las señales más preocupantes llegan desde el área del Medio Oeste, pero ya se están tomando o preparando medidas restrictivas de costa a costa ante una propagación del virus descontrolada y que se espera pueda ir a peor a medida que avanza el invierno.
/ Source: Telemundo

Estados Unidos lleva días sumando un récord negativo tras otro en contagios diarios de coronavirus. Y las autoridades de cada vez más ciudades y estados contemplan ya o han aprobado nuevas restricciones sociales y de movilidad para evitar que la pandemia empeore aún más, en previsión de un invierno que se anticipa largo y oscuro pese a los avances recientemente anunciados en el desarrollo de vacunas eficaces contra el COVID-19. 

La cuestión, alertan los expertos, es que si bien hay farmacéuticas que aseguran que el momento en el que su antídoto estará listo es cada vez más inminente, como lo hizo Pfizer esta semana, esto no significa que habrá dosis suficientes para todos de inmediato, porque hay que producirlo en gran escala y distribuirlo, dando prioridad a grupos de riesgo. Aún queda un largo camino.

"Si una vacuna está disponible en abril, eso no nos ayudará con el repunte en invierno, al que nos enfrentaremos en diciembre y enero", dijo Ali Mokdad, experto de la Universidad de Washington y ex funcionario de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), en declaraciones a NBC News.

"Podemos celebrar las buenas noticias sobre vacunas, pero aún debemos tener cuidado", agregó. 

El uso de la mascarilla en Estados Unidos.Felipe Gálvez, Noticias Telemundo

El país registra desde hace más de una semana cifras de contagios diarios confirmados nunca vistas antes desde el inicio de la pandemia. El último récord fue este jueves, cuando se contabilizaron más de 159,000 nuevos casos en 24 horas, según el recuento de NBC News. 

[Más de 1 millón de casos de COVID-19 en lo que va de noviembre: así evoluciona la pandemia en EE.UU.]

La tendencia al alza es prácticamente global. De los 50 estados que componen la nación, solo Georgia actualmente refleja una disminución de casos. El incremento de esfuerzos para realizar más pruebas de detección del virus a más personas no parece justificar por sí solo esta situación. 

La mayoría de los expertos coincide en señalar que con la temporada fría se tiende a pasar más tiempo en ambientes cerrados, lo que favorece la propagación del virus, en particular si están mal ventilados.

Otro factor posible es el relajamiento de las medidas de precaución por el cansancio tras meses de batalla contra el COVID-19. Varios otros países ya afectados gravemente por la pandemia anteriormente, especialmente en Europa, enfrentan situaciones similares a la de Estados Unidos a medida que se avanza hacia el invierno. 

 

 

Señales de alerta máxima desde el Medio Oeste

Las peores señales se registran actualmente en estados del Medio Oeste y de las Grandes Llanuras, reporta el diario Washington Post. En Dakota del Norte y del Sur, Montana y otros estados de estas regiones, los repuntes están provocando un aumento consistente de la presión sobre hospitales y personal sanitario.  

Allí la dinámica de empeoramiento de la pandemia mientras que las temperaturas bajan y las personas están forzadas a pasar más tiempo en lugares cerrados adelanta lo que se espera también en muchas otras zonas del país. 

Y hasta líderes políticos hasta ahora reacios a tomar medidas sanitarias recomendadas por los expertos en salud pública pero que pueden perjudicar la economía, como las órdenes de quedarse en casa, asumen ahora la necesidad de aplicar restricciones ante la gravedad de la situación, agrega el Post. 

 

 

Así lo hizo el republicano Kim Reynolds, gobernador de Iowa, que acaba de prohibir reuniones en espacios cerrados de más de 25 personas sin mascarillas. 

La lucha contra el impacto poderoso del virus en esta fase no es una cuestión de color político. Tim Waltz, demócrata al frente del Gobierno estatal en Minnesota, lo advirtió claramente esta semana, al anunciar nuevas restricciones para bares y restaurantes. 

"Dije en marzo que sería un invierno largo y oscuro, y parece que es eso hacia lo que vamos", afirmó, "no se puede desear que [el virus] desaparezca, no se puede esperar, no se puede pensar que no es real. Esto está matando a un gran número de personas". 

 

Las tres ciudades más grandes del país se preparan para una dura batalla

También en las tres ciudades más grandes del país (Nueva York, Los Ángeles y Chicago) y sus áreas metropolitanas, ya duramente golpeadas por la pandemia en la pasada primavera, se están aplicando nuevas medidas. 

En el estado de Nueva York, a partir de este viernes bares, restaurantes y gimnasios deberán cerrar a las 10 de la noche, y las reuniones privadas están limitadas a 10 personas. 

En el condado de Los Ángeles,se estudia cómo limitar la movilidad y las reuniones sociales tras determinarse que es una de las zonas que más influyen en el rebrote de California, donde ya se superó el hito de más de un millón de casos confirmados registrados. En la zona, también se espera un aumento de las muertes, según las autoridades locales. 

Y en Chicago, la alcaldesa, Lori Lightfoot, anunció que a partir del lunes solo se podrá salir de casa para actividades esenciales como trabajar, ir a la escuela o acudir a una cita médica. También alertó de que podría ser necesario volver a cerrar los negocios. 

Otra zona gravemente afectada en esta fase de la pandemia es Texas

 

 

Mientras que se acostumbra a la perspectiva de que una vuelta a la normalidad aún queda lejos, el país se prepara a la primera ocasión de gran riesgo colectivo en esta fase indicada por los expertos: la festividad del día de Acción de Gracias, una situación en la que suelen celebrarse muchas reuniones familiares y entre amigos donde posiblemente las personas podrían no respetar las medidas necesarias y durante la cual se prevén millones de desplazamientos.

Según los CDC, la forma más segura de celebrar Acción de Gracias este año es quedándose cada uno en su propia casa, dado que incluso las personas asintomáticas pueden ser transmisoras del COVID-19 sin saberlo. 

 

Con información de NBC News, Washington Post, USA Today, La Times y WCCO