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El Gobierno recomendará una dosis de refuerzo para todas las personas completamente vacunadas

Varios estudios apuntan que los niveles de anticuerpos caen con el paso del tiempo, pero se regeneran con un recordatorio a los 8 meses. "La variante delta lo cambió todo", afirma una fuente conocedora de la decisión, en referencia a la alta transmisibilidad de esta cepa que ha provocado un aumento de contagios.

El Gobierno del presidente Joe Biden tiene previsto anunciar que la mayoría de los estadounidenses que están totalmente vacunados contra el COVID-19 necesitarán una dosis de refuerzo para mantener los niveles de anticuerpos a los 8 meses y combatir la altamente transmisible variante delta, que está provocando un aumento de los casos, según cuatro personas familiarizadas con la decisión.

Los expertos en salud y ciencia de la Administración concuerdan en que la gente necesitará un recordatorio de la vacuna ocho meses después de haber logrado la inmunización completa, de acuerdo con las fuentes, que hablaron bajo condición de anonimato con el diario The Washington Post

Un carnet de vacunación contra el COVID-19Wilfredo Lee / AP

No se descarta que la medida sea anunciada esta misma semana.

La administración de las vacunas de refuerzo no se produciría hasta mediados o finales de septiembre, después de que la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) autorice la solicitud de la farmacéutica Pfizer-BioNTech para dosis adicionales, precisaron estas fuentes.

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La conclusión de que serán necesarios refuerzos de la vacuna fue alcanzada tras intensas discusiones celebradas el pasado fin de semana, en las que participaron funcionarios de alto nivel que examinaron los últimos datos sobre la eficacia de las vacunas de Estados Unidos y otros países. 

Se trata de un cambio radical en relación a las declaraciones públicas hechas por altos funcionarios en los últimos meses, quienes habían asegurado que era demasiado pronto para concluir que los estadounidenses necesitarían dosis de refuerzo. En julio, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) y la FDA emitieron una inusual declaración en la que reiteraban que los ciudadanos completamente vacunados no necesitaban una tercera dosis. 

 El mensaje, sin embargo, ha ido cambiando en los últimos días. A medida que los datos de Estados Unidos y otros países mostraban que disminuye la inmunidad con el paso del tiempo, los responsables en Salud modularon sus pensamientos y dieron a entender que tal vez sí sería necesario un recordatorio. 

La semana pasada, el principal asesor médico de la Casa Blanca, Anthony S. Fauci, señaló que era "probable" que todo el mundo necesite una dosis de refuerzo contra el coronavirus en algún momento.

El lunes por la noche, la Casa Blanca declinó hacer comentarios, de acuerdo con The Washington Post.

 El debate sobre las dosis de refuerzos se ha intensificado a medida que se ha ido desarrollando la pandemia, sobre todo por la capacidad de transmisibilidad de la variante delta. Los datos sugieren que las vacunas pierden algo de potencia antivírica con el paso del tiempo, pero las autoridades se han mostrado reacias a resaltar este hecho porque todavía están tratando de persuadir a amplias franjas de ciudadanos para que se vacunen, la principal estrategia para superar la pandemia. 

La farmacéutica Pfizer, de su lado, dijo el lunes sus estudios respaldan una dosis de refuerzo a los nueve meses de estar totalmente vacunados para regenerar la creación de anticuerpos.

Paralelamente, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha criticado a los países más prósperos por impulsar sus planes de administrar una tercera dosis a su población, alegando que es más ético y más eficaz facilitar esas vacunas para inmunizar a ciudadanos de Estados más desfavorecidos.

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Pero las autoridades estadounidenses están cada vez más preocupadas por la aparición de datos, algunos de los cuales aún no han sido revisados, que muestran una disminución de la eficacia con el paso de los meses ante el aumento de casos causados por la variante delta. Al menos un millón de estadounidenses se han adelantado y han recibido vacunas adicionales por su cuenta, saltándose las leyes sanitarias.

"Creo que [la variante] delta lo cambió todo", aseguró una de las personas familiarizadas con la decisión del Gobierno.

 Israel acaba de publicar datos que prueban que, en el caso de las personas vacunadas en enero que tienen 65 años o más, la vacuna de Pfizer tuvo una eficacia inferior al 55% contra la enfermedad grave y la hospitalización. La disminución de la eficacia, que ha aparecido en los datos israelíes durante varias semanas, ha llevado a ese país a empezar a administrar ya una vacuna de refuerzo a los ciudadanos de 50 años o más.

Un funcionario afirmó que la información recabada por Israel es “muy relevante y potencialmente importante”.

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Algunos miembros del Gobierno también están examinando los datos publicados la semana pasada por la Clínica Mayo, que descubrió que la eficacia de la vacuna de Pfizer había caído al 42% en julio. La vacuna seguía siendo muy eficaz contra las formas graves de COVID-19 que podían dar lugar a una hospitalización.

hoy Día

Apenas el 50% de los estadounidenses están totalmente vacunados contra el coronavirus, aunque el ritmo de vacunación se ha acelerado en las últimas semanas. Aún así, millones de personas siguen oponiéndose firmemente a la inmunización.

Los grupos de votantes del expresidente Donald Trump reticentes a las vacunas confirmaron los temores de los funcionarios, pero estos decidieron seguir adelante con las dosis de refuerzo por el impacto de la variante delta y la disminución de la eficacia de las vacunas que reflejan los estudios.

Con información de The Washington Post