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Concluye el rescate de víctimas del edificio de Surfside pero sigue faltando una mujer desaparecida sin rastro

Sus familiares saben que no es realista, pero les gusta pensar que quizá, de alguna manera, logró salir a tiempo, o no estaba allí esa noche, y que está en alguna playa tomando tequila, riéndose y disfrutando de la vida como bien sabía hacerlo.
/ Source: Telemundo

Estelle Hedaya conversaba "hasta con las paredes", tomaba clases de baile y, tras viajar por el mundo, soñaba con vivir junto a la playa.

"Había manifestado al universo que quería vivir en Miami y boom, aquí estoy viviendo mis sueños”, escribió en el blog donde relataba sus aventuras, según informa el diario The Washington Post.

Hedaya, de 54 años y nativa de Nueva York, se había mudado hacía seis años a un edificio a pocos pies del océano, desde donde planeaba nuevas expediciones con sus amigas, el mismo edificio en Surfside que hace casi un mes colapsó repentinamente en el medio de la noche acabando con la vida de casi un centenar de personas.

Hasta el momento se han recuperado 96 cadáveres entre los escombros, que ya han sido completamente retirados por los equipos de rescate, pero sigue habiendo una persona desaparecida de la que nada se sabe: Hedaya. 

Tras el derrumbe del 24 de junio, "el peor desastre no natural en la historia de Florida", según dijo la alcaldesa del condado de Miami-Dade, Daniella Levine Cava, las labores de rescate fueron intensas y continuas. Más de 200 expertos de múltiples países trabajaron las 24 horas del día, apenas descansando y comiendo, para encontrar a sobrevivientes entre los escombros.

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Pero con el pasar de las horas, y luego de los días, y luego las semanas, las probabilidades de encontrar personas vivas se desplomaban. El 7 de julio, la búsqueda de sobrevivientes cambió a una de recuperación de cuerpos. Los familiares se continuaron reuniendo en un centro que armaron las autoridades a pocas cuadras de allí para informarlos de las malas noticias.

Ahora el centro ha cerrado, pero, en el caso de Hedaya, sus familiares ni siquiera han recibido aún ese amargo alivio de poder enterrar a su ser querido y cerrar una importante etapa en el proceso del luto.

Hedaya era judía devota y su madre dijo que, al no poder observar Shiva y llevar a cabo las tradiciones sagradas para el entierro, sentía que su hija no estaba descansando porque “no está donde debe estar”, reportó el citado diario.

Ahora lo que queda del edificio de Champlain Towers South es una losa de concreto rodeada de conos naranjas, de donde salen algunos cables y una columna mutilada. Los equipos de rescate han examinado 26 millones de libras de concreto y escombros, y ahora siguen buscando entre los que se trasladaron fuera del sitio en busca de restos. Aún se desconoce la causa del derrumbe.

"Continuamos buscando con enorme cuidado y diligencia y trabajando estrechamente de la mano con los líderes religiosos como lo hemos hecho desde el comienzo de este proceso”", dijo la alcaldesa el miércoles. Pero, agregó, "en derrumbes como este es lamentablemente muy difícil recuperar todos los restos".

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Los compañeros de trabajo de Hedaya dicen que extrañan el retumbar de su fuerte acento neoyorquino por los pasillos de Continental Buying Group, una compañía de joyería donde en seis años pasó a ser la directora de operaciones.

"Lo odio, ahora está todo demasiado callado", dijo Joe Murphy, presidente de la compañía, según The Washington Post.

El personal de rescate trabaja entre los escombros en el condominio Champlain Towers South, el viernes 25 de junio de 2021, en Surfside.AP Photo/Gerald Herbert

Sus familiares saben que no es realista, le dijeron al diario, pero les gusta pensar que quizá, de alguna manera, Hedaya logró salir a tiempo, o no estaba allí esa noche, y que está en alguna playa tomando tequila, riéndose y disfrutando de la vida como bien sabía hacerlo.