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Colombia hace historia en el fútbol mundial

Le llaman, dicen sus amigos, “Don James”, no porque sea mayor o porque sea hombre de riqueza y poder. Es por respeto a las genialidades que muestra en la cancha, por reconocimiento a goles como los que metió el sábado que le dieron el triunfo a Colombia 2-0 ante Uruguay

Por Carlos Rajo

Le llaman, dicen sus amigos, “Don James”, no porque sea mayor o porque sea hombre de riqueza y poder. Es por respeto a las genialidades que muestra en la cancha, por reconocimiento a goles como los que metió el sábado que le dieron el triunfo a Colombia 2-0 ante Uruguay. Para los que no lo conocían es simplemente James Rodríguez, el Messi o el Neymar de los colombianos. Uno de los mejores jugadores del mundial de Brasil.

Con el triunfo ante los charrúas -sin el castigado Luis Suárez por supuesto- el equipo colombiano del entrenador argentino Jose Pékerman no sólo se mete a la siguiente fase del mundial sino que por la calidad de fútbol mostrado llega como favorito a su encuentro con Brasil. Una Colombia no sólo con la ventaja -sí, son eso, ventajas que da el talento- de un zurdo de gran clase como James, sino de un equipo que en todas las líneas parece estar bien. Un detalle: ambos goles ante Uruguay son considerados entre los mejores del mundial.

El primero de James por el genio individual y el segundo por la jugada colectiva que lo generó. Ese primer gol es de esos que entran en la historia y que quien lo haya visto le costará olvidarlo. El volante del Monaco la recibió fuera del área, la paró con el pecho y sin dejarla caer sacó el zurdazo implacable hacia la meta del buen arquero uruguayo Muslera. Este apenas la tocó pero la pelota llevaba tal fuerza que se metió rebotando hacia adentro en el travesaño.

El segundo fue una jugada colectiva que se inició en el flanco derecho, que pasó luego por el centro, que fue después a la izquierda desde donde vino el centro pasado al segundo palo del defensa Armero, donde la recibe ese otro gran talentoso colombiano Cuadrado el que de cabeza la mete al centro del área. Ahí estaba “Don James” de nuevo, quien con “la de palo” -es zurdo hasta la médula- la mete en el arco uruguayo. Pequeño detalle el de James pero eso es parte de la marca del talento, de tener ubicación, sentido de oportunidad y de saber utilizar una débil pierna derecha al menos para lo mínimo que es empujar la pelota al gol.

Da gusto ver a esta Colombia. Un arquero sólido, Ospina, quien juega en un equipo menor en Francia y de seguro pronto lo contratará alguien por mucho dinero, quien no tuvo una sola falla. Seguro en el juego aéreo, sólido en las atajadas y sin mayor problema en el juego con los pies. Una defensa en la que todos juegan en Europa, lidereada por el veterano Yepez y con dos laterales, el citado Armero y Zuñiga que van siempre arriba. En el medio campo con James es suficiente -los otros dos son los que hacen el trabajo de sudar y pelear- y adelante con Cuadrado con una capacidad individual que es un dolor de cabeza para cualquier defensa.

En fin, una selección colombiana que ya para muchos es mejor que esa gran selección de Valderrama, Rincón y demás. La mejor Colombia en décadas, y aun con el gran ausente Falcao.De Uruguay no hay mucho que decir. La misma garra charrúa de siempre, la misma entrega, esfuerzo físico y el dar todo por la famosa “celeste” uruguaya. Pero en términos de fútbol relativamente poco. Más allá de unos quince o veinte minutos al final del partido donde tuvieron varias oportunidades que fueron frustradas por el buen arqueo colombiano, Uruguay no ofreció mucho.

Llama la atención que otra de sus grandes estrellas -además de Suárez- el delantero del Paris Saint German, Cavani, tuvo un partido y un mundial mediocre. Contra Uruguay se le vio solo, quizá lamentando la ausencia de Suárez. Uruguay se va del mundial como fue su debut ante Costa Rica: mostrando poco. En este caso, según los uruguayos, con orgullo en circunstancias en las “que todo el mundo quería sacarnos”, tal el dicho de un jugador al final del partido. 

La narrativa de los uruguayos es que el castigo sobre Suárez era parte sino de una conspiración de un deseo de los que mandan en el fútbol internacional, en las televisoras y demás supuestos intereses comerciales de que se fuera a casa ese pequeño del fútbol sudamericano que no trae las ganancias y atención de los países grandes. La verdad es que se termina una generación de futbolistas uruguayos que como ha sido común en su historia, consiguió mucho mas de lo que en el papel debería de haber ganado.

Lo de Colombia comienza y termina con James. El señor o don James es un zurdo de esos clásicos que han habido en la historia del fútbol. Con gran dominio de balón, con talento y ubicación para saber qué hacer con la pelota, en fin, con esa magia a lo Messi -James no tiene la explosividad en velocidad del argentino- para desequilibrar en un espacio pequeño y para sacar el latigazo con su zurda que hace goles. 

Pero a diferencia de Brasil que es sólo Neymar y nadie más, Colombia es James, Cuadrado, y varios otros -incluso hay una buena banca de suplentes. De seguro será un gran partido el Colombia-Brasil, y por lo mostrado el sábado, Colombia debería de ganar. Sera cuestión de ver si toman la oportunidad histórica y no se amarran como los chilenos. De si prevalece en el equipo la formalidad y seriedad de la Colombia cachaca o bogotana o priva esa alegría y el baile conque encabezados por Armero los “cafeteros” celebran cada gol.