Clinton y Sanders se reparten sondeos de primarias

Hillary Clinton aventaja a Bernie Sanders en Iowa y Carolina del Sur, en New Hampshire este último ganaría: NBC/Marista

Hillary Clinton y su principal rival en la primaria presidencial, el senador por Vermont Bernie Sanders, están enfrascados en una intensa batalla electoral en la que obtienen diferentes resultados en los tres primeros estados donde habrá votaciones, según una encuesta de NBC News, Wall Street Journal y la casa encuestadora Marista.

En Iowa, estado que tendrá los llamados “caucus” (asambleas partidarias) el próximo lunes, Clinton aventaja a Sanders por 3 puntos porcentuales -48% a 45%-, diferencia tan menor que según los expertos en encuestas es un empate técnico, es decir no es nada definitivo.

En New Hampshire, estado que tendrá votación primaria una semana después de Iowa, Sanders aventaja a Clinton por 19 puntos porcentuales -57% a 38%. 

En Carolina del Sur, estado que sigue en la lista luego de New Hampshire, es Clinton quien va adelante con una ventaja sustancial sobre Sanders: 64% a 27%.

Tanto los resultados de New Hampshire como los de Carolina del Sur no sorprenden. Sanders ha estado casi siempre adelante en New Hampshire en parte por la cercanía con Vermont lo cual ha hecho que lo conozca mucha gente. Y en Carolina del Sur Clinton también siempre ha estado arriba en las encuestas gracias al apoyo del voto afro americano.

Lo que sí es en cierto sentido una sorpresa es Iowa. Clinton ha venido perdiendo terreno ante Sanders y cada día se escucha más del enorme entusiasmo que la candidatura del senador ha generado, particularmente entre la gente joven y los más liberales o progresistas en el partido demócrata. 

La encuesta confirma este resurgimiento de Sanders y los problemas de Clinton en Iowa. Tan incierta la situación hoy que basados en el resultado del sondeo es posible decir que cualquiera puede ser el resultado final el próximo lunes.

Una victoria de Sanders en Iowa, sumada a la que ya literalmente tiene asegurada en New Hampshire -de nuevo, siempre según la encuesta-, generaría tal “momentum” de atención de la prensa y la opinión pública que pudiera cambiar la situación toda de la primaria demócrata. 

Es cierto, Clinton tiene hoy una ventaja casi imposible de alcanzar en Carolina del Sur -casi 40 puntos porcentuales-, pero ese “momentum” de Sanders con victorias bajo el brazo en los dos primeros estados sería muy difícil de ignorar para los votantes de Carolina del Sur y los demás estados.

“Si Sanders gana Iowa y luego New Hampshire, ésta contienda sera ciertamente un maratón”, explicó Lee Miringoff, director del Instituto de Opinión Pública de la Universidad Marista. La referencia aquí a lo de “maratón” es que la batalla en la primaria demócrata se extendería por varios meses. 

Si sucede lo contrario, es decir si Clinton gana Iowa, las cosas tomarían un cauce más normal. Aun cuando pierda en New Hampshire, Clinton tiene ventaja en los estados que vienen luego en el calendario de votaciones. Después de Carolina del Sur viene Nevada -donde la ventaja la tiene Clinton con los votantes latinos.

La atención ahora entonces está en Iowa, donde ambos candidatos tienen diferentes puntos fuertes y débiles. Clinton tiene la ventaja de tener una poderosa organización, con voluntarios y empleados pagados a lo largo de todo el estado. Cuenta además con la experiencia de 2008 donde sorpresivamente perdió ante Barack Obama. 

El punto débil de Clinton es que su candidatura no ha generado el entusiasmo y pasión que tiene la de Sanders y siguen las dudas de mucha gente sobre su personalidad -que es distante, que no es confiable- o sobre sus vínculos con el mundo financiero de Wall Street.

La campaña de Sanders en cambio, tiene todo ese entusiasmo de que se habla. Ahí en Iowa en particular, donde hay muchas universidades, el senador ha generado mucha pasión con miles de jóvenes estudiantes a los que no les preocupa, o ven como realizables, muchas de las propuestas que para otros son idealistas o demasiado radicales. 

Uno de los supuestos puntos débiles de Sanders es que no tiene la organización que tiene Clinton en todo el estado. En Iowa, debido a la característica de la votación en esos ‘caucus’, se necesita conseguir que la gente vaya al centro de votación -bajo el frío y/o la nieve- y que una vez ahí exprese su apoyo a su candidato en esas asambleas partidarias. Pero que además, la persona siga ahi en la reunion escuchando argumentos en pro y en contra hasta que se decida que candidato ganó y como se reparten los delegados. En suma, un proceso en en el cual la organización previa es fundamental. 

Además, el tener por ejemplo muchos estudiantes en un determinado lugar -en las casillas cerca de las universidades para el caso- no es suficiente para ganar en lugares alejados de los centros urbanos (Clinton en particular, tiene mucho apoyo en Iowa en las zonas rurales). 

En Iowa hay pocos latinos y pocos afro americanos, lo cual lo hace un estado diferente en términos del apoyo a Clinton. La ex secretaria de estado basa mucha de su estrategia para ganar la nominación en el apoyo de estas minorías. De ahí el deseo de Clinton de obtener un resultado decente en Iowa, bien ganado o sólo perdiendo por un estrecho margen, tragarse luego el sapo amargo de la derrota en New Hampshire y pasar rápidamente a los estados donde supuestamente arrasará. 

En los tres estados de la encuesta de NBC News/WSJ/Marista, el tercer candidato demócrata, el ex gobernador de Maryland, Martin O’Malley, obtiene entre el 2% y el 3% de las preferencias.