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Esta es la hora óptima de acostarse para evitar enfermedades cardiacas, según los investigadores

Acostarse entre las 10 y las 11 de la noche se asocia a un menor riesgo de desarrollar dolencias en el corazón, según una nueva investigación.

Por Linda Carroll - NBC News

La hora a la que se acueste puede afectar a su riesgo de padecer enfermedades cardíacas. Los investigadores afirman que existe un punto óptimo para la salud del corazón a la hora de conciliar el sueño: de 10 a 11 de la noche.

Un análisis de los datos de más de 88,000 adultos a los que se hizo un seguimiento durante unos seis años reveló un riesgo un 12% mayor entre los que se acostaron entre las 11 y las 11:59 pm y un 25% más de riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares entre las personas que se durmieron a medianoche o más tarde.

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Quedarse dormido antes de las 10 de la noche se asoció con un aumento del 24%, según un informe publicado el lunes en la revista European Heart Journal-Digital Health.

“El cuerpo tiene un reloj interno de 24 horas, llamado ritmo circadiano, que ayuda a regular el funcionamiento físico y mental”, explicó en un comunicado uno de los coautores del estudio, David Plans, neurocientífico y psicólogo experimental que es profesor titular de neurociencia organizativa en la Universidad de Exeter, en el Reino Unido.

“Aunque no podemos concluir la causalidad a partir de nuestro estudio, los resultados sugieren que los horarios de acostarse temprano o tarde pueden ser más propensos a alterar el reloj corporal, con consecuencias adversas para la salud cardiovascular”, señaló.

Para explorar cómo las diferentes horas de acostarse podrían afectar a la salud del corazón, Plans y sus colegas recurrieron al Biobanco del Reino Unido, que mantiene información sobre más de 500,000 voluntarios de entre 37 y 73 años que fueron reclutados entre 2006 y 2010 y proporcionaron información sobre sus datos demográficos, estilos de vida y salud. También se evaluó su salud física.

Los investigadores se centraron en 88,926 adultos, con una edad media de 61 años, que llevaban acelerómetros (dispositivos que registran cuando una persona se mueve) en sus muñecas durante siete días. Con los datos del acelerómetro, los investigadores determinaron las horas de inicio del sueño y de vigilia.

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Durante un periodo medio de seguimiento de 5.7 años, 3,172 de los voluntarios (el 3.6%) sufrieron episodios cardiovasculares, como accidentes cerebrovasculares, infartos de miocardio o insuficiencia cardíaca. Los incidentes fueron mayores entre las personas que tuvieron sus horas de sueño a partir de medianoche o más tarde y menores entre los que se dormían de 10 a 10:59 pm.

Incluso cuando se tuvieron en cuenta diversos factores -como la edad, el sexo, la duración del sueño, la irregularidad del sueño, el hecho de ser un madrugador o un noctámbulo, el hábito de fumar, el índice de masa corporal, la diabetes, la presión arterial, los niveles de colesterol y la situación socioeconómica-, dormirse regularmente a medianoche o más tarde seguía estando relacionado con el mayor riesgo de sufrir enfermedades cardíacas.

El aumento del riesgo era más pronunciado en las mujeres que se dormían más tarde. Los hombres sólo presentaban un mayor riesgo cardíaco cuando se dormían más temprano, antes de las 10 de la noche.

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El nuevo estudio “refuerza realmente lo que sabemos desde el punto de vista de la prevención del riesgo cardiovascular: el sueño es un factor de riesgo”, indicó la doctora Françoise Marvel, profesora asistente y codirectora del Laboratorio de Salud Digital de Johns Hopkins, en la Facultad de Medicina de Johns Hopkins, en Baltimore.

“Pero hay que reconocer una enorme e importante laguna: no hay evidencia que sugiera en este momento que mejorar el sueño reducirá efectivamente los problemas cardiovasculares, como un ataque cardíaco o cerebrovascular", explicó.

Estudios anteriores han sugerido que la duración del sueño es importante. El nuevo no examinó las horas tras despertarse junto con el inicio del sueño, pero las directrices de prevención primaria de la Asociación Americana del Corazón sugieren que las personas que duermen menos de seis horas están en riesgo de hipertensión, que es un importante factor de riesgo cardiovascular.

El estudio es especialmente “intrigante” en lo que respecta a los hallazgos sobre las mujeres, apuntó la doctora Roxana Mehran, cardióloga intervencionista y profesora de medicina, cardiología y ciencia y política de la salud de la población en la Escuela de Medicina Icahn de Mount Sinai en Nueva York.

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“Así que tenemos que averiguar qué es más o menos importante para prevenir las enfermedades del corazón en las mujeres”, afirmó Mehran.

Sin embargo, los hallazgos deben tomarse como un grano de sal. La nueva investigación muestra una asociación, pero no prueba que dormirse más tarde o más temprano que la hora de las 10 a las 11 de la noche provoque enfermedades cardíacas. Otros factores pueden ser los verdaderos culpables, como el estrés, la ansiedad y la depresión, dijo.