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Agente: La Patrulla Fronteriza trata de encubrir uso excesivo de la fuerza

James F. Tomsheck: La Patrulla Fronteriza trata de encubrir uso excesivo de la fuerza

Por Carlos Rajo

Cada cuatro o cinco veces al año occure un incidente en el que un agente de la Patrulla Fronteriza termina matando a una persona con la cual tuvo contacto en la frontera con México.

Siempre queda la duda sobre las circunstancias de cómo murió la persona y de si la llamada “migra” actuó con excesiva fuerza. Y aunque se den protestas de los familiares, y grupos de derechos humanos y pro inmigrantes, muy pocas veces se saben los detalles completos del caso.

Lo único cierto es que nunca se castiga o disciplina a los agentes de la Patrulla Fronteriza.

Vaya sorpresa entonces al enterarnos de las declaraciones del que hasta hace meses era el jefe de la Oficina de Asuntos Internos de la Patrulla Fronteriza (la que está supuesta a investigar las violaciones a la ley de los agentes). En sus declaraciones el hombre acusa a la Patrulla de cambiar los hechos, o circunstancias, de las muertes de inmigrantes para que aparecieran como “buenos disparos” -es decir, que el agente no había tenido la culpa.

“En casi cada caso hubo un esfuerzo del liderazgo de la Patrulla Fronteriza para crear un argumento que justificara el tiroteo en lugar de hacer una genuina (y) apropiada revisión de la información y los datos que se tenían a la mano”, señaló el denunciante, de nombre James F. Tomsheck, en una entrevista exclusiva con el Centro para el Reportaje Investigativo, (The Center for Investigative Reporting o CIR).

Tomsheck es un ex agente del Servicio Secreto donde trabajó por 23 años. Más tarde estuvo por ocho años en la Oficina de Asuntos Internos de la Patrulla Fronteriza de donde recientemente fue removido del cargo. Tomschek trabaja todavía para la Patrulla Fronteriza pero ha dado testimonios ante Comités del Senado y la Cámara baja donde se investigaba supuesta corrupción en la Patrulla Fronteriza. Hace un par de años, además, había puesto ya una denuncia interna sobre problemas en la Patrulla. Recientemente puso otra denuncia, en este caso, alegando que se le ha penalizado por sus declaraciones y accionar intentado que se castigara la corrupción.

Su declaración ante el CIR la hizo, explicó Tomsheck, debido al silencio de la Patrulla Fronteriza y para “limpiar mi nombre”.

Según Tomsheck, parte del problema de la Patrulla Fronteriza en lo que tiene que ver con no aceptar responsabilidad por acciones como el uso excesivo de fuerza, es que la Patrulla sufre de lo que él llama “narcisismo institucional”. Esto significaría el creerse que se forma parte de una agencia mayor -Custom and Border Protection, por su nombre en inglés- en donde existe una cultura de impunidad. Una actitud, sigue Tomsheck, en la que la agencia y los agentes se sienten por arriba “de las restricciones constitucionales” que existen el país. Una actitud, además, por la que se cubre a los agentes de su mala conducta y de la corrupción.

“La Patrulla Fronteriza se define asimisma como una fuerza paramilitar de seguridad en la frontera y no como una organización para hacer que se aplique la ley”, aseguró Tomsheck.

Lo de la supuesta corrupción en la Patrulla Fronteriza tiene que ver, según la denuncia de Tomscheck, con acciones como el robar propiedad del gobierno, filtrar información confidencial y aceptar sobornos o hacerse el loco -‘mirar para el otro lado’- cuando los coyotes o narcos pasan gente o drogas por la frontera.

Tanto la oficina de la Patrulla Fronteriza como del Departamento de Seguridad Interna -de donde depende la Patrulla- se negaron a comentar sobre las declaraciones de Tomscheck.

Quien sí comentó en defensa de los agentes fue el sindicato de los agentes de la Patrulla Fronteriza el que representa a los 17 mil agentes que hoy integran el cuerpo. Que no es cierto, aseguró el sindicato por medio de su vocero Shawn Moran, que la agencia se vea asimisma como una fuerza paramilitar o que los agentes sean corruptos. Que, además, nunca se ha demostrado que los agentes utilizen la fuerza de manera injustificada.

“Los agentes quieren hacer sus labores. Quieren que se les pague de una manera justa. Y al final del día quieren regresar seguros a sus casas”, explicó Moran citado también por el CIR. Nos han metido el anti terrorismo en nuestras gargantas”.

A juicio de otros investigadores, en este caso gente que no tiene ahora nada que ver con la Patrulla Fronteriza, parte del problema de las acusaciones de excesiva fuerza y de que nadie sea castigado por su supuesta responsabilidad en las muertes, tiene que ver con que la Patrulla misma se investiga.

“El punto es que la Patrulla Fronteriza no se debería investigar ella misma. Ellos mismos se protejen. Tiene que haber una revisión independiente y sin prejucios. Si fue un mal tiro, fue un mal tiro”, señaló Mark Lowery, investigador hoy retirado y que hasta 2012 estuvo a cargo de la oficina en Dallas de la Oficina de Asuntos Internos de la Patrulla Fronteriza.

Como decíamos, las denuncias contra la Patrulla Fronteriza proceden normalmente de los familiares afectados y/o de los grupos defensores de los derechos humanos y pro inmigrantes. No es de todos los días que alguien mismo de “ahí adentro”, en particular de la Oficina que tiene a su cargo investigar las violaciones a la ley de la Patrulla Fronteriza, sea quien denuncie. Que cada quien saque sus conclusiones.