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"Yo estaba orando con mi biblia y nos echaron gas pimienta". Estos inmigrantes detenidos por ICE corrieron riesgos para su salud y sufrieron represalias

ICE castigó a los inmigrantes que protestaron por las condiciones sanitarias durante la pandemia. En algunos casos empleó gas pimienta y celdas de aislamiento. Otras veces, prohibió las comunicaciones con los familiares.

Por Belisa Morillo - Noticias Telemundo Investiga

En abril de 2020, Yosvel Ferrer, un informático cubano de 40 años detenido por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, en inglés) escribió varias cartas a organizaciones no gubernamentales  y medios de comunicación pidiendo ayuda: “Estamos deprimidos, mal psicológicamente”, describía en una de las misivas que hizo llegar a Noticias Telemundo Investiga. 

En esas cartas explicaba cómo se estaba propagando la pandemia en el centro de detención de Stewart, en Lumpkin, Georgia, desde donde escribía: “Todos tuvimos los síntomas: fiebre, pérdida del olfato, paladar, dolores en todos los huesos,... veíamos cómo se desmayaban algunos. Otros eran llevados al 'pozo' (la celda de aislamiento), incluso al hospital. A los demás no nos llamaron a consulta. Solo nos proporcionaron unas aspirinas”.

Desde marzo de 2020, cuando comenzó la pandemia, 487 inmigrantes detenidos por ICE se han contagiado de COVID-19 y ocho han muerto, según cifras de la agencia federal. La cifra de muertos incluye a detenidos que dieron positivo al COVID-19 mientras estaban bajo custodia; el coronavirus no es necesariamente la causa de muerte oficial. Tres de las ocho muertes se registraron en Stewart.

Yosvel Ferrer Hurtado, inmigrante cubano que estuvo detenido en el centro de detención de Stewart en Limpkin, Georgia.Cortesía

El testimonio de Ferrer y de más de una docena de inmigrantes entrevistados por Noticias Telemundo Investiga coincide con el relato de 50 inmigrantes que estuvieron detenidos por ICE durante la pandemia en 22 centros de detención repartidos por 12 estados de todo el país y fueron entrevistados por la organización Physicians for Human Rights. Las declaraciones de los 50 inmigrantes están recogidas en el informe “Rezando por jabón y mascarillas”, publicado hoy. 

"Las prácticas de los centros de detención no cumplieron con la guía de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, en inglés) y violaron sus propias pautas y protocolos mínimos. Estos fallos pusieron a las personas detenidas en grave riesgo para su salud. Se violaron sus derechos humanos”, asegura la directora médica de la organización, Michele Heisler. 

Escasean las mascarillas, el jabón y la distancia de seguridad

Los entrevistados describen negligencia médica generalizada y falta de información sobre el virus, escasez de suministros básicos (mascarillas, jabón, pruebas) y represalias por quejarse o denunciar.  

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  • El 96% de los consultados asegura que dormían a menos de seis pies de distancia de otra litera. “Podías sentir el aliento de la otra persona en ti. Estaba demasiado cerca”, describe uno de ellos. La distancia media entre las literas no llegaba a los 3 pies, según la información proporcionada por los inmigrantes.

A preguntas de Noticias Telemundo Investiga, ICE respondió que desde marzo “han trabajado para mantener la capacidad de detención de los centros por debajo del 75%, como recomiendan los CDC.

Inmigrantes en el centro de detención de ICE de Stewart en Lumpkin, Georgia, acostados en literas con menos de 6 pies de separación entre ellos, el 15 de noviembre de 20|9.AP
  • 42 de los 50 encuestados afirman que en algún momento no tuvieron acceso a jabón para lavarse las manos. El 72% dice que el jabón era gratis, pero estaba racionado. Según Ferrer, solo le daban pequeñas cantidades de champú, pasta dental, papel higiénico y una mascarilla semanalmente:

“Si lo que te dan es nada, entonces tú tienes que comprar. La comisaría –el lugar donde los detenidos compran objetos de uso personal– subió los precios”. 

  • El reporte denuncia que a los encuestados casi nunca les proporcionaron mascarilla y, cuando se les dio una, sería la única que recibirían. Muchos tuvieron que hacer sus propios tapabocas, que usaron durante meses: “Usé la manga de una de mis camisetas”, relata uno de los entrevistados, detenido en Strafford, New Hampshire.

La situación era similar en Stewart, Georgia, como denunció en abril de 2020 a Noticias Telemundo Investiga Ricardo Sánchez, un músico y compositor mexicano de 40 años:

“No nos hacen pruebas, andamos sin mascarilla, no tenemos ningún tipo de protección (...) Estamos alrededor de 80 personas juntas cuando debemos estar no más de cinco. Y siguen trayendo gente de afuera y uno no sabe si vienen infectados o no”.

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  • 21 personas de las 50 entrevistadas experimentaron síntomas de COVID-19 mientras estuvieron detenidos. 18 de ellos avisaron a ICE y solo a tres les hicieron la prueba y fueron adecuadamente aislados, indica Heisler.

Según ICE, desde marzo “han tomado amplias medidas, como reducir el número de detenidos en custodia colocando a las personas en lugares alternativos a los programas de detención, suspender las visitas sociales e incorporar prácticas de distanciamiento social".

  • El 85% de los detenidos afirma que se enteraron de la existencia del COVID-19 por la televisión. “El personal de los centros hizo esfuerzos limitados para informar a los detenidos sobre el COVID-19, y algunos restaron importancia a la pandemia”, señala Hesiler.

Ferrer explica que la televisión fue eliminada durante un tiempo cuando un grupo de inmigrantes, entre ellos Sánchez y él mismo, iniciaron una huelga de hambre para protestar por las condiciones sanitarias de Stewart: “Nos cortaron  el canal de Telemundo durante un mes”, recuerda Ferrer.

Rociaban con gas pimienta mientras rezaban 

Después de tres días de huelga, asegura el inmigrante cubano, las autoridades del centro le impidieron comunicarse con su familia y fue enviado a una celda de aislamiento. 

Según Heisler, el miedo a ser aislados hacía que muchos comenzaran a no reportar sus síntomas “porque ellos sabían que la respuesta sería colocarlos en el confinamiento solitario, que son células pequeñas sin ventanas a condiciones muy punitivas. Es un aislamiento cruel”.

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Noticias Telemundo Investiga entrevistó a inmigrantes que denunciaron medidas punitivas más contundentes. En mayo de 2020, un grupo de detenidos del centro correccional de Catahoula, Louisiana, se negó a compartir celda con los inmigrantes que acababan de llegar al centro por temor a ser contagiados

Como protesta, el grupo comenzó a rezar en el patio: “Yo estaba hincado orando con mi biblia y ellos me empujaron. Nos echaron gas pimienta”, explicó el guatemalteco Julio Lemus-Díaz. Uno de los agentes lo inmovilizó contra el suelo presionándole la cabeza y el brazo para esposarlo.

Otros cuatro inmigrantes entrevistados por Noticias Telemundo Investiga reportaron el mismo tipo de abusos durante la represión de la protesta: cuentan que les lanzaron gases lacrimógenos y balas de goma. Al menos un inmigrante resultó herido en la espalda, según los testimonios. 

Dos médicos protestan en el exterior de un centro de detención de ICE en Pompano Beach, Florida. Mayo, 2020. Foto: Joe Raedle/Getty ImagesGetty Images

Preguntado por este incidente, ICE reconoció en un correo electrónico que el personal del centro usó gas pimienta cuando un grupo de 60 detenidos se negó a volver a las celdas. “Después de varios intentos infructuosos para desescalar la situación, “el personal usó oleoresin capsicum spray”. Cuatro detenidos, según ICE, fueron rociados con el gas pero ninguno resultó herido, aseguran. “Este uso calculado de la fuerza se llevó a cabo de acuerdo con los protocolos de la agencia”, añaden. 

Piden vacunar a los detenidos bajo custodia de ICE

Las encuestas de Physicians for Human Rights se condujeron entre abril y agosto de 2020, cuando los inmigrantes ya estaban libres. En abril de 2020, más de 56,000 personas estaban detenidas en los 220 centros de detención de ICE. Actualmente hay unos 15,000 inmigrantes en su custodia. 

El reporte acusa a ICE de contar los contagios, 487 según la agencia, a la baja. Las cifras de ICE, aseguran, no reflejan la propagación real de COVID-19 en sus centros.

["Soy guardia en una prisión de ICE. Mi miedo es llevar el COVID-19 a mi hija y esposa cada noche"]

Ante los resultados de su informe, la organización exige que los detenidos sean vacunados y que, en última instancia, el Congreso libere a todos, de acuerdo a las leyes internacionales, que contemplan que los inmigrantes y peticionarios de asilo sean detenidos solo como último recurso y de manera limitada.

Los investigadores subrayan que, aunque el grupo que participó en la encuesta es pequeño, revela situaciones significantes que violan los derechos humanos de manera drástica

“Eso era parte de una política que vino de la Administración Trump”, dice Heisler. “Yo creo que esto forma parte de un castigo para los inmigrantes. Una serie de políticas para dar miedo, para tratar de crear terror entre las personas que están buscando asilo”.

Si conoce otros casos de inmigrantes detenidos, puede compartirlos de manera confidencial en ntinvestiga@nbcuni.com o con la autora de este reportaje, belisa.morillo@nbcuni.com