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Crece el turismo de vacunas: personas adineradas de otros países viajan a Estados Unidos para inmunizarse

Florida toma medidas para detener el "abominable" abuso de personas con recursos económicos para obtener las escasas vacunas contra el coronavirus a costa de los ciudadanos locales.
/ Source: Telemundo

Por Corky Siemaszko - NBC News

Poco antes de que la vacunación contra el COVID-19 arrancara el mes pasado en Estados Unidos, una agencia de viajes india llamada Gem Tours & Travels anunció que estaba inscribiendo a clientes para un nuevo y emocionante paquete: un viaje de cuatro días de Mumbai a Nueva York con una vacuna contra el coronavirus incluida por unos 2,000 dólares.

"Turismo de vacunas", lo llamó Nimesh Shah, especialista en desarrollo de negocios de la empresa.

"Solo aceptamos inscripciones de indios con un visado estadounidense válido de 10 años", dijo Shah a la web informativa ThePrint, "no estamos aceptando nada de dinero, solo estamos recogiendo datos por el momento. Estamos orgullosos de haber acuñado el término turismo de vacunas".

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Competidores como Zenith Holidays, con sede en Calcuta, pronto empezaron a registrar clientes para viajes similares.

Pronab Sarkar, presidente de la Asociación India de Operadores Turísticos, condenó a las empresas por vender estos paquetes. Pero Zenith Holidays, que generalmente no ofrece viajes a Estados Unidos, sigue teniendo en su sitio web una pestaña de Turismo de vacunas en la que los clientes pueden rellenar un formulario de inscripción y, en cuestión de minutos, recibir un correo que promete más información 

Captura de pantalla de la página de Zenith Holidays.  NBC News

No está claro cuántos indios se han apuntado a este viaje a Estados Unidos para vacunarse, porque ni Shah ni nadie de Zenith Holidays respondieron a correos electrónicos enviados por NBC News.

Pero la mera idea de que alguien con dinero pero sin acceso inmediato a la escasa vacuna contra el COVID-19 pueda volar a otro país para vacunarse suscita tanta indignación como cuestiones éticas.

En Florida, informes de canadienses, brasileños y venezolanos ricos, así como de personas de otros estados que viajaron allí para vacunarse, hicieron que el cirujano general del estado firmara la semana pasada un aviso de salud pública en el que se exige a los proveedores de vacunas que se aseguren de que todas las personas que se vacunan viven en el estado.

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La abogada argentina Ana Rosenfeld, que estaba visitando a su familia en Miami el mes pasado, se vacunó en un pueblo cercano a Tampa, a unas 270 millas de distancia.

"Siempre quise vacunarme", dijo Rosenfeld, de 66 años, a la publicación argentina Teleshow, "si hubiera tenido la posibilidad de hacerlo en Argentina, lo habría hecho".

Pero los estadounidenses adinerados que viven fuera de Florida también han podido vacunarse en el estado. Richard Parsons, expresidente y director general de Time Warner, describió en la televisión nacional cómo voló desde Nueva York a Florida para vacunarse.

"Es ordenado y sensato", dijo Parsons, de 72 años, a la cadena CNBC, "no sé cómo Florida se adelantó a todos los demás, pero uno se conecta a Internet, pide una cita y la consigue".

Ni Rosenfeld, ni Parsons tuvieron supuestamente que mover hilos ni pedir favores. Pudieron vacunarse porque la orden ejecutiva que el gobernador de Florida, Ron DeSantis, firmó justo antes de Navidad daba prioridad a las vacunas a las personas de 65 años o más, pero no especificaba que tuvieran que vivir en el estado.

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Esto cambió el jueves cuando Scott Rivkees, cirujano general de Florida, firmó un aviso de salud pública que exige a los proveedores de vacunas que se aseguren de que cada persona que se vacune sea residente en el estado.

"El turismo de vacunas no está permitido", dijo Jared Moskowitz, director de gestión de emergencias de Florida, en un comunicado tras conocer que los canadienses volaban a su estado para vacunarse. "Es aborrecible, la gente no debería volar aquí para vacunarse", agregó.

Pero ya casi 40,000 personas, cuyo domicilio figuraba como "fuera del estado", se han vacunado en Florida, según datos estatales.

El Departamento de Salud de Florida está investigando ahora las acusaciones de que el Sistema de Salud MorseLife, un costoso centro de atención a la tercera edad en West Palm Beach, administró las vacunas COVID-19 destinadas a los residentes y al personal a los miembros del Palm Beach Country Club y a ricos donantes vinculados a los promotores inmobiliarios neoyorquinos Bill y David Mack.

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"Ir bajo esa rúbrica cuando no eres un residente y no eres un miembro del personal, eso definitivamente es ir fuera de la orientación y el programa", dijo DeSantis.

Los requisitos de residencia son difíciles de aplicar porque muchos residentes de Florida son turistas que viven parte del año en el norte, aseguró la doctora Marissa J. Levine, profesora de salud pública de la Universidad del Sur de la Florida que antes se desempeñó como comisionada de Salud del estado de Virginia durante cuatro años.

Además, el lento despliegue de las vacunas contra el COVID-19 también ha revelado el poco trabajo que hicieron tanto la Administración de Donald Trump, como los Gobiernos locales, para preparar lo que Levine llamó "un marco ético" para distribuir las vacunas.

"En este momento, es un recurso escaso y la demanda está superando la oferta", dijo. "Si no se tiene ese tipo de marco, la gente con poder y dinero hará todo lo posible para cortar la línea. Está claro que no está bien que la gente con poder y dinero reciba la vacuna antes que los demás", agregó.

Y, sin embargo, lo están intentando.

Joseph Varon, del United Memorial Medical Center de Houston, dijo que la gente del extranjero empezó a pedirle ayuda para vacunarse el mes pasado y no ha dejado de hacerlo.

"Recibo mensajes de texto cada cinco minutos de gente de todo el mundo, '¡eh! ¿puedes ponernos la vacuna?". dijo Varon. En algunos casos, lo están consiguiendo.

Gabriel Rodríguez Weber, médico en Ciudad de México, dijo a la emisora KPRC 2 Investigates en Houston que "sin duda, muchos lo están haciendo".

"Todos los que tienen medios económicos o que tienen un contacto", precisó, cuando se le preguntó acerca de los 10 ciudadanos mexicanos de los que tenía conocimiento que volaron a Houston, San Diego, Miami y la ciudad de Nueva York para vacunarse contra el coronavirus.

Más de una docena de ejecutivos de empresas argentinos han podido vacunarse en Florida, informó el diario The Sun-Sentinel, citando un relato del periódico bonaerense Clarín.

"Es gratis y no es necesario ser residente, solo tener 65 años y no haber recibido ninguna otra vacuna en los últimos 14 días", aseguró el periódico.

En cuanto a los canadienses, el periódico National Post de este país informó que los residentes de edad avanzada estaban volando a Florida para vacunarse porque DeSantis había dado prioridad a las personas de 65 años o más.

Therese Gagnon, una maestra de escuela jubilada y residente de Quebec que pasa el invierno en Florida, aseguró que nadie le preguntó si era residente a tiempo completo cuando se presentó en un centro de vacunación en Fort Lauderdale.

"No hace falta ninguna prueba, solo una prueba de edad, lo que está muy bien, ya que vivimos aquí parte del año y podríamos contagiar a nuestros vecinos y amigos", señaló al periódico. "El gobernador tomó una decisión muy acertada", añadió.