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Reformar, desmantelar, quitarle fondos o abolir la policía. Qué significan las peticiones para acabar con la brutalidad policial

Algunos consideran que, si se invirtiera más en atención médica, vivienda y acceso a buenos empleos, educación y comunidades, habría menos delincuencia y menos necesidad de destinar dinero a la policía.

Por Ben Kesslen — NBC News

Cuando la alcaldesa del Washington, D.C., Muriel Bowser, mandó a pintar este viernes la frase "Black Lives Matter" en la calle que conduce a la Casa Blanca, Dominique Hazzard asegura que “cayó mal”.

Hazzard, una residente negra de Washington y organizadora del Black Youth Project 100, dice que le gustaría ver que las políticas de la alcaldesa se concentren en mejorar materialmente la vida de los habitantes negros de Washington, y no en pintar carteles sobre la carretera. Este sábado, el proyecto que organiza Hazzard pintó la demanda “Quítenle los fondos a la Policía” junto al mensaje de Bowser.

"Es importante mantenernos enfocados en los problemas locales de nuestra ciudad y las vidas que se han perdido en la cárcel o a manos de la policía aquí en D.C.", dice la activista.

El letrero "Black Lives Matter" fue mandado a pintar por la alcaldesa del Distrito de Columbia, Muriel Bowser.AP

Ella ha pedido que se le retiren los fondos al departamento de policía de su ciudad, una demanda que ha crecido en todo el país a medida que continúan las protestas contra la brutalidad policial a raíz del asesinato de George Floyd y de los casos de innumerables personas negras asesinadas por oficiales del orden.

[George Floyd falleció asfixiado por presión sostenida en su cuello y espalda según una autopsia encargada por su familia

Al calor de las manifestaciones, han surgido varias otras propuestas sobre cómo abordar la violencia policial en Estados Unidos, que van desde la reforma hasta el retiro de fondos, desde el desmantelamiento hasta la abolición.

Explicamos en qué consisten las demandas y qué significarían.

Los que proponen reformas

La reforma policial a menudo ha sido el llamado principal a raíz de las protestas contra la brutalidad de la policía. La reforma es un proceso a largo plazo que generalmente ha implicado poner más fondos en función de la policía, pero que ahora tiende a abogar por la policía comunitaria, un estilo que alienta a que esta autoridad sea asignada a una comunidad específica, de manera que le permita conocer a los residentes y la dinámica del área donde trabajan.

El candidato presidencial demócrata y exvicepresidente Joe Biden ha pedido, en su plan para el tema de la justicia penal, que se asignen $300 millones de dólares a la policía comunitaria, afirmando que es el modelo que hará que esta funcione mejor.

La reforma policial también se enfoca en limitar el uso de la fuerza por parte de los oficiales y responsabilizar a la policía por sus acciones equivocadas.

Este lunes, los demócratas de la Cámara de Representantes presentaron un proyecto de ley para la reforma policial conocido como el “Acta para una Práctica Policial Justa”, que prohibiría los estrangulamientos, incluyendo el que le costó la vida a George Floyd, así como las órdenes de no golpear en la puerta en casos relacionados con drogas, que se usó en el caso que condujo al fatal tiroteo donde murió Breonna Taylor.

La legislación también requeriría que los departamentos de policía locales envíen datos sobre su uso de la fuerza al gobierno federal y creen un programa de subvenciones que permita a los fiscales generales estatales crear un proceso independiente para investigar la mala conducta o el uso excesivo de la fuerza, de acuerdo con el resumen de cinco páginas del proyecto de ley.

También se han propuesto reformas bajo el proyecto "8 Can't Wait", una iniciativa lanzada a raíz de las recientes protestas del grupo Campaign Zero que aboga por los cambios dentro de la policía. Esta campaña ha pedido que se prohíban los estrangulamientos, se abogue por tácticas para reducir tensiones, se exijan advertencias antes de disparar, se prohíba disparar a vehículos en movimiento, entre otros elementos.

Los que proponen el retiro de fondos

Pero muchos dicen que la reforma no funcionará y argumentan que departamentos de policía como el de Minneapolis ya han sido reformados y la violencia policial continúa.

En cambio, activistas, organizadores, académicos y residentes de la ciudad están promoviendo una medida más fuerte, al exigir que se le retire el financiamiento, a partir de los que se conoce como un modelo de desinversión/inversión.

[Siga las últimas noticias sobre el caso George Floyd]

Aquellos que piden que la policía sea castigada económicamente consideran que los presupuestos de los departamentos están inflados y son malversados, mientras otros servicios cruciales de la ciudad tienen que esperar las sobras.

En el caso de Washington, "esto consistiría en tomar el dinero y usarlo en cosas que realmente harían a nuestras comunidades más seguras", dice Hazzard. Para ella y otros, eso podría tomar muchas formas, como invertir en programas de prevención de violencia, vivienda pública, atención médica y atención de salud mental, y mejores sistemas de apoyo en las escuelas, en lugar de oficiales armados.

"Hay muchos policías en mi vecindario, estacionados en la calle todos los días durante todo el día”, asegura. "Me pregunto: ¿eso está haciendo que mi vecindario sea más seguro?"

Ella piensa que no. "No deberíamos estar aquí rogando por un hospital o un supermercado, mientras el presupuesto de la policía aumenta cada año".

Un ejemplo del modelo de desinversión/inversión en la lucha por quitarle los fondos a la policía es la campaña "No Cop Academy", en Chicago. En esa ciudad, el exalcalde Rahm Emanuel cerró docenas de escuelas citando problemas de presupuesto, para luego proponer una nueva academia de entrenamiento de policías y bomberos por un costo de $95 millones.

La campaña "No Cop Academy" se creó para luchar para que el alcalde gastara ese dinero en la comunidad.

"Chicago ya gasta $1,500 millones en la policía cada año, eso es $4 millones cada día", dice el grupo en su sitio web. "Gastamos un 300% más en la Policía de Chicago que en los Departamentos de Salud Pública, la familia y los servicios de apoyo, el transporte y la planificación y el desarrollo (dedicado a gestionar viviendas asequibles) ".

Alondra Cano, concejal municipal, habla durante la reunión "The Path Forward" en el Parque Powderhorn, el domingo 7 de junio de 2020, en Minneapolis. El tema de la reunión era retirar el financiamiento al Departamento de Policía de Minneapolis. AP

Naomi Murakawa, profesora asociada de estudios afroamericanos en Princeton, asegura que si bien las demandas para reducir el presupuesto de la policía han ocurrido durante décadas, ahora estamos ante un momento diferente.

"Lo que solemos ver es que la brutalidad policial y las crisis policiales se convierten en momentos para que la policía obtenga más dinero", dijo Murakawa. En la década de 1960, el presidente Lyndon Johnson creó una comisión para examinar la vigilancia policial después del movimiento de derechos civiles, que resultó en miles de millones de dólares federales destinados a los departamentos de policía locales, comenta.

"Cada vez que la gente se levanta contra la policía para exigir un cambio, la policía se beneficia esencialmente de ello", según Murakawa. Ahora, dice, el llamado para quitar fondos a la policía revela un "cambio de conciencia".

"La gente dice que lo estamos haciendo de manera diferente esta vez", dijo.

Los que proponen el desmantelamiento

El domingo por la noche, la mayoría en el Ayuntamiento de Minneapolis acordó desmantelar el departamento de policía de la ciudad.

En una entrevista con NBC News, el concejal Jeremiah Ellison dijo que el consejo trabajaría para disolver el departamento en su "iteración actual".

"El plan tiene que comenzar por alguna parte", dijo.

Pero la decisión de desmantelar el departamento de policía no significa que la ciudad simplemente formará uno nuevo, como hizo la ciudad de Camden, Nueva Jersey, cuando desmanteló su departamento.

Después de disolver su fuerza en 2012, Camden creó lo que los líderes de la ciudad describieron como un tipo diferente de fuerza policial, centrada en la policía comunitaria. Pero la ciudad todavía tiene un departamento de policía.

A veces, los departamentos se disuelven cuando los municipios se declaran en bancarrota o cuando una ciudad decide que no quiere pagar su propia policía y contrata a la fuerza de una localidad vecina.

"No creo que ninguno de esos esfuerzos para disolver, incluido el de Camden, se emprendiera con la intención de reemplazar las funciones a través de un paradigma completamente diferente de satisfacer las necesidades de la comunidad", dice Andrea Ritchie, investigadora de Interrupting Criminalization en la Universidad de Barnard y autora del libro 'Ya no son invisibles: violencia policial contra mujeres negras y de color'.

Sin embargo, en Minneapolis parece que un cambio de paradigma podría ser el objetivo. El alcalde Jacob Frey fue abucheado por los manifestantes después de que se negó a comprometerse a reducir el financiamiento de la policía, y muchos activistas en la ciudad han dejado claro que un departamento de policía progresista y con menos personal no es su objetivo.

"El Departamento de Policía de Minneapolis ha demostrado estar más allá de la reforma", escribió en Twitter la representante demócrata Ilhan Omar, quien representa a esa ciudad en el Congreso. "Es hora de disolverlos y reimaginar la seguridad pública en Minneapolis".

Los que piden la abolición

También están los que piden que la policía sea abolida, un marco a menudo incomprendido dentro del que reimaginar la forma en que la sociedad responde a los problemas criminales. Para algunos, disminuir los fondos de la policía solo significa reducir su presupuesto, pero para otros significa dar un paso hacia la abolición.

Abolir la policía, dice Ritchie, va más allá de recortar un presupuesto. Para la investigadora, ni la institución de la policía ni las cárceles son reformables.

"Incluso si recortamos el presupuesto, si les pedimos que hagan más con menos dinero, todavía estamos invirtiendo en la vigilancia como una acción, institución y método para satisfacer las necesidades y reducir el conflicto", dijo.

En cambio, aquellos que piden la abolición de la policía quieren ver el fin de la vigilancia policial a largo plazo sin dejar de atender las necesidades de la comunidad.

"Se trata de determinar qué ayuda a una comunidad a prosperar", dice Ritchie, citando el trabajo de los eruditos negros y abolicionistas Angela Davis y Ruth Wilson Gilmore. "La abolición es un proceso de construcción, un proceso de creación, un proceso de reinvención".

Los abolicionistas dicen que sus objetivos no son solo cerrar un departamento de policía, sino cambiar la estructura y las condiciones bajo las cuales viven las personas que actualmente son criminalizadas, lo que hace a la policía más obsoleta. Si las personas tuvieran atención médica, vivienda y acceso a buenos empleos, educación y comunidades, habría menos delincuencia y menos necesidad de policías, afirman.

Este pensamiento incluye la construcción de procesos comunitarios para hacer frente al daño cuando se ha causado, opina Ritchie.

"La gente dice: ‘¿Y qué hay de la violencia sexual y la violencia doméstica?’", dijo Ritchie. "Las personas que abogan por que se les retire el financiamiento a la policía o que esta sea abolida son en su mayoría mujeres negras, niñas, trans y personas no conformes con el género, muchas de nosotras somos sobrevivientes de todas esas formas de violencia".

“No estamos proponiendo abandonar nuestras comunidades a la violencia. Estamos nombrando a la policía como una forma de violencia que todos experimentamos".

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