Este niño desapareció hace 25 años tras ser elegido líder budista. Ahora tiene un trabajo y una vida normal

Hace 25 años, un niño de seis años fue reconocido como la reencarnación del Panchen Lama, la segunda figura de mayor rango en el budismo tibetano. Pero el menor desapareció rápidamente y no se supo más. Hasta esta semana.
28th Birthday Of The 11th Panchen Lama
Dos mujeres colocan una bufanda ceremonial sobre un retrato que muestra la última imagen conocida de Gedhun Choekyi Nyima, en Mcleodganj, cerca de Dharamsala (India), el 25 de abril de 2017.Shyam Sharma/Hindustan Times via Getty Images

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Hace 25 años, un niño de seis años fue reconocido como la reencarnación del Panchen Lama, la segunda figura de mayor rango en el budismo tibetano. Pero el menor desapareció rápidamente y no se supo más. Hasta esta semana. China confirmó el martes que el joven se ha graduado de la Universidad, que tiene un trabajo y que ni él ni su familia quieren ser molestados en su "vida normal actual".

Gedhun Choekyi Nyima, que ahora tiene supuestamente 31 años, fue identificado por el Dalai Lama, el líder espiritual tibetano, como el undécimo Panchen Lama en 1995, seis años después de la muerte de su predecesor. Beijing lo rechazó y rápidamente presentó a su propio candidato, Gyancain Norbu, quien, según el gobierno chino, es el "verdadero" Panchen Lama.

China evitó que el joven se convirtierá en otra figura opositora al imponer a su propio candidato, Gyancain Norbu, que ha ocupado un papel cada vez más importante en la vida política de Beijing.

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Tradicionalmente, el Panchen Lama ha servido como maestro y ayudante del Dalai Lama, el máximo líder del budismo tibetano que ahora tiene 84 años y que Beijing lo acusa de buscar la independencia del Tíbet. El Dalai Lama lo niega y dice que aboga por una mayor autonomía para la región.

El gobierno tibetano en el exilio declaró esta semana que "el secuestro del Panchen Lama por parte de China y la negación forzada de su identidad religiosa y el derecho a ejercer en su monasterio no es solo una violación de la libertad religiosa sino también una grave violación de los derechos humanos".

Monjes budistas tibetanos exiliados con carteles durante una marcha de protesta en mayo de 2017 exigiendo la liberación de su líder religioso Gedhun Choekyi Nyima, el undécimo Panchen Lama, que fue detenido por las autoridades chinas este día en 1995 en el Tíbet, en Dharmsala (India).AP Photo/Ashwini Bhatia

 

Mike Pompeo, secretario de Estado de Estados Unidos, también denunció la "persecución de China" a Gedhun Choekyi Nyima y pidió a Beijing que "haga público el paradero del Panchen Lama" y respete la libertad religiosa de los tibetanos.

El objetivo más importante del Panchen Lama desde la perspectiva de Beijing es el papel que desempeña tradicionalmente en la identificación de la reencarnación del Dalai Lama, venerado como un dios vivo por los budistas tibetanos. Tenzin Gyatso, ahora de 84 años, es actual encargado de esa tarea.

Beijing ha dejado claro durante años que tiene la intención de controlar ese proceso, poniendo bajo su control a las dos principales figuras del budismo tibetano. "La reencarnación de los Budas vivos, incluido el Dalai Lama, debe cumplir con las leyes y reglamentos chinos y seguir los rituales religiosos y las convenciones históricas", afirmó un representante del estado oficialmente ateo el año pasado cuando el Dalai Lama fue hospitalizado con una infección en el pecho. Una ley aprobada en 2007 establece que la reencarnación de un Buda vivo está "sujeta a una solicitud de aprobación".

El actual Dalai Lama ha dicho que su sucesor podría ser encontrado fuera del Tíbet, y también sugirió que no se reencarne en absoluto, lo que lo convierte en la última persona en tener ese título.

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En 2011, el Dalai Lama denunció el intento del gobierno chino de entrometerse, diciendo que "la persona que reencarna tiene la autoridad legítima exclusiva sobre dónde y cómo renace y cómo se debe reconocer esa reencarnación. Es una realidad que nadie más puede forzar a la persona en cuestión o manipularla", declaró el Dalai Lama.

Independientemente de lo que decida el Dalai Lama, muchos observadores esperan que se presente un sucesor por parte de Beijing y probablemente por la comunidad tibetana en el exilio empeorando la división sobre quién dará forma al futuro del budismo tibetano.

La disputa entre Beijing y el Dalai Lama, que huyó al exilio en 1959, determinará el futuro del budismo tibetano, que aún domina el pueblo de la región del Himalaya que China afirma que ha sido su territorio durante siglos, pero que muchos tibetanos creen que fue en gran medida independiente.

Con información de CNN y Time.

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