López Obrador dio permiso a estos municipios mexicanos para abrir pese a la pandemia. Han preferido no hacerlo

Los llamados "municipios de la esperanza", que oficialmente no tienen contagios, han elegido no retomar sus actividades este lunes y esperar hasta el 1 de junio.

Suscríbete al Email de Noticias Telemundo

Todos los días, las últimas noticias directamente en tu correo electrónico
SUSCRÍBETE
/ Fuente: Telemundo
Por Marina E. Franco

CIUDAD DE MÉXICO.- El Gobierno de Andrés Manuel López Obrador los llamó “municipios de la esperanza”, confiado en que marcarían la pauta para empezar a reabrir las escuelas y actividades económicas a pesar de que México atraviesa ahora el pico de la pandemia del coronavirus.

Pero éstos respondieron con un contundente: todavía no, gracias.

Son unas 320 localidades en las que no se han registrado contagios y son remotas o en las que sus vecinos tampoco han tenido infecciones reportadas. El Gobierno federal había programado que este lunes anunciarían la reanudación de sus actividades, pero al menos un tercio de ellas se han negado. 

Alejandro Murat, gobernador de Oaxaca, donde están 213 de esos municipios, dijo anoche que, “después de una evaluación con cada uno de ellos”, se decidió que “no se retomarán” las clases ni actividades en espacios públicos.

“De manera gradual se estará evaluando para reactivar las actividades a partir del 1 junio”, la fecha prevista para el regreso escalonado en la mayoría de los estados, más allá de si tienen o no "municipios de la esperanza".

[Las mexicanas al frente de la lucha contra el COVID-19 se preguntan: ¿Qué pasa si muero yo?]

Otros alcaldes y gobernadores hicieron anuncios parecidos, entre ellos los del estado de Jalisco, Enrique Alfaro, y de Guerrero, Héctor Astudillo, que declararon que no existen las condiciones aún para reabrir.

Sobre todo, dijeron, porque no hay suficientes medidas para evitar que alguien de un municipio con contagios llegue a visitar una localidad que no había tenido casos y por tanto decidió reabrir. En México en total hay 2457 municipios.

"Nada más porque a alguien en un escritorio de Ciudad de México [la capital] se le ocurrió decir que había municipios que ya podrían abrir y otros que no", dijo Alfaro este fin de semana en una transmisión.

"Es un grave error esta idea", agregó, pues "no dejará de haber infectados durante mucho tiempo, esa es la realidad que tenemos que entender".

Desde que el Gobierno federal presentara su plan se había cuestionado si los “municipios de la esperanza” habían sido clasificados como lugares sin infección porque realmente no hay contagios o sencillamente porque no se está contabilizando los casos que pudiera haber.

Las calles prácticamente vacías de Guadalajara, Jalisco, una de las mayores urbes mexicanas, el 12 de mayo de 2020.EFE

La mayoría de esos 323 municipios están entre los más pobres de México, especialmente los de Oaxaca y Guerrero, y en muchos casos no cuentan con infraestructura hospitalaria en la que detectar las infecciones, según un análisis de la organización Data Cívica.

Apenas el domingo, un día antes de la reapertura planeada, el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, quien ha sido el portavoz de la respuesta oficial, dijo que dos municipios fueron retirados de la lista pues se registraron contagios.

"Tiene que quedar muy claro que esta puede ser una situación cambiante", dijo López-Gatell.

Los mexicanos están ansiosos por el paro de labores por el COVID-19: más del 70% cree que sus ingresos se van a desplomar, según encuestas

Ya se han perdido más de medio millón de empleos formales (no hay cifras sobre la economía informal, que representa hasta una cuarta parte de la actividad del país).

Los “municipios de la esperanza” forman la primera etapa del así llamado plan de “nueva normalidad” de López Obrador, presentado el 13 de mayo; a los municipios se les dijo que no era obligatorio el retorno.

Un mercado en el sur de México que ha seguido operando al considerarse actividad esencial, el 15 de mayo de 2020.AP

Como segunda etapa, a partir de hoy se prevé establecer protocolos para que ciertos sectores reanuden sus labores, como la construcción y minería.

La tercera etapa establece un semáforo de riesgos para determinar, estado por estado, cuándo podrán retomarse otras actividades.

[Iztapalapa, el epicentro del COVID-19 en México, enfrenta la crisis sanitaria bajo escasez de agua]

Hasta el lunes en México se reconocían oficialmente 5,332 fallecimientos por COVID-19 y más de 51,600 contagios.

El Gobierno sospecha además que 656 pacientes con síntomas similares al coronavirus fallecieron sin que hubiera prueba confirmatoria de la enfermedad.

El Gobierno federal había manejado hasta hace unas semanas un modelo centinela (el único en el mundo en usarlo en la pandemia) para estimar el subregistro de casos estimados vs. casos conocidos, pero dejó de utilizarlo sin aclarar cuál pudiera ser a la cifra actual.

Y ningún estado hace pruebas suficientes como para saber el alcance real de la pandemia.

Por lo pronto, las morgues en muchos estados se encuentran al límite de su capacidad, y los hospitales están rechazando a personas con COVID-19 por falta de espacio.

“Se trata de una epidemia grave”, reconoció López Obrador en su conferencia diaria. No obstante, pese a las evidencias al contrario, aseguró que pronto podrá decirse que “se logró la estrategia de domar la pandemia”.

Lea también:

AMLO dice que 90% de las llamadas por violencia doméstica son falsas, pese a las cifras de su Gobierno

“Yo contagié a mi padre”: los sobrevivientes del COVID-19 lidian con la culpa de infectar a familiares

Los cárteles mexicanos se las arreglan para seguir operando durante la pandemia