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Latinos y negros sufren mayor agresividad policial por las medidas contra el coronavirus

En Nueva York, más del 80% de las denuncias policiales por incumplir el distanciamiento social se emitieron contra estas minorías.

Las medidas de distanciamiento social están destapando un viejo problema de desigualdad social. Afroamericanos y latinos sufren una vigilancia desigual y excesivamente agresiva de las autoridades, que aplican restricciones de distanciamiento social en todo el país debido a la pandemia de coronavirus. Incidentes en Nueva York, Illinois y Cincinnati se han hecho virales revelando este sesgo racial.

En Nueva York, más del 80% de las citaciones policiales relacionadas por este tema se han emitido a residentes afroamericanos o latinos, según datos del propio departamento publicados el viernes. De los 374 presuntos infractores, 193 son afroamericanos y 111 latinos, y la mayoría fueron denunciados durante reuniones sociales.

Un día antes, la Oficina del Fiscal del Distrito de Brooklyn publicó otro dato: 35 de las 40 personas detenidas por presuntamente no respetar las medidas de distanciamiento social eran afroamericanas, mientras que cuatro eran latinos y solo uno era blanco. El fisca se negó a procesar ninguno de los casos.

"Cuando vi esos números, descubrí que eran un indicador de que algo andaba mal y tenemos que arreglarlo. Y lo arreglaremos", declaró el alcalde Bill de Blasio.

"Hacer cumplir las medidas de emergencia es solo uno de los muchos desafíos que enfrentan los oficiales de policía de Nueva York durante esta crisis. Siempre que sea posible, deberían emitir citaciones en lugar de realizar detenciones",  indicó el fiscal de distrito de El Bronx, Darcel D. Clark, en un comunicado.

Escenas de actuaciones policiales agresivas en las últimas semanas han corrido como la pólvora en redes sociales. En Nueva York, un agente golpeó repetidamente a un afroamericano y se arrodilló sobre su cuello para inmovilizarle. 

En Illinois, dos ciudadanos afroamericanos que llevaban máscaras protectoras se filmaron en un supermercado Walmart siendo perseguidos por un policía que llevababa su mano apoyada en su arma y que les instó a abandonar el local. Y en Cincinnati, otro afroamericano fue retenido con una fianza de 350,000 dólares por festejar en la calle, acusado de un delito grave por incitar a la violencia.

"Hay un sesgo racial en nuestro sistema judicial, y la manera de aplicar la ley respecto a las restricciones del coronavirus hace que ese cariz destaque", opina Wendy R. Calaway, profesora asistente de justicia penal en la Universidad de Cincinnati.

Todavía no existen datos completos sobre cómo la policía está haciendo cumplir las órdenes de distanciamiento social y de confinamiento, pero las primeras cifras ya demuestran hacia qué lado se está demostrando más agresividad.

En Ohio, un condado de mayoría blanca, 14 de las 20 personas detenidas por violar las orden eran negras, mientras que seis eran blancas, según datos de la la Universidad de Cincinnati. De los acusados blancos, el 95% fueron liberados sin fianza, mientras que eso solo ocurrió en menos del 50% de los afroamericanos acusados.

En todo el país se están registrando miles de denuncias por no respetar las pautas de distanciamiento social. En Nueva Jersey se han emitido más de 3,200 citaciones, aunque el fiscal general, Gurbir Grewa, ha afirmado que la mayoría de las denuncias se han producido sin consecuencias y que todavía no tenía indicios de un sesgo racial: "Tolerancia cero" para ese comportamiento, afirmó.

Ed Chung, vicepresidente de Reforma de Justicia Criminal en el Centro para el Progreso Americano, asegura haber rastreado esta tendencia: "Decían que no se trata de criminalizar ni hacer detenciones. Queremos educar al público", explicó, “esperábamos que esa fuera la norma, pero algunos no lo han cumplido".

En Nueva York se han dejado ver las dos caras de la moneda. Por una parte imágenes de la policía entregando máscaras en parques llenos de residentes blancos y por otro tácticas más agresivas contra las minorías.

Ciudadanos de Nueva York disfrutan de Central Park respetando el distanciamiento social el pasado sábado 2.AP Photo/Ronald Blum

El ejemplo más reciente fue la detención de Donnie Wright, un hombre de 33 años, que fue golepado e inmovilizado en el suelo por la policía y que terminó siendo hospitalizado con heridas graves. El alcalde de la ciudad calificó el video del arresto de Wright como "inaceptable".

Dermot F. Shea, comisionado de policía alegó el pasado lunes que los agentes vestidos como civiles involucrados en el suceso habían sido enviados para imponer el distanciamiento social y se detuvieron para investigar una zona donde vieron personas "caminando, dando vueltas y sin máscaras".

Los defensores argumentan que el incidente de Nueva York no fue aislado. Las senadoras demócratas Kamala D. Harris (California) y Cory Booker (Nueva Jersey) instaron instaron el pasado 17 de abril al Departamento de Justicia a emitir una nueva guía federal sobre prevención de prejuicios y vigilancia selectiva durante la pandemia.

"Si las comunidades de color, especialmente las afroamericanas, se sienten en riesgo de una aplicación desproporcionada o selectiva de la ley, la consecuencia es que pueden llegar a evitar buscar ayuda o adoptar las medidas de precaución recomendadas por los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, en sus siglas en inglés)", escribieron los legisladores.

"Esto, a su vez, podría tener graves consecuencias para la salud pública, especialmente dado que la pandemia ya está infectando y matando latinos y afroamericanos en tasas alarmantes y desproporcionadamente altas", recordaron.

Kam Buckner, demócrata afroamericano 34 años de Illinois, detalló en Twitter su propia experiencia con la policía, contando que un oficial le paró en una tienda y le preguntó si había comprado los artículos que llevaba. "Hay mucha gente aquí afuera usando el coronavirus como excusa para hacer cosas malas", se lamentó en la red social.

Otro caso que ha suscitado la polémica es el de Rashaan Davis en Cincinnati. Davis, de 26 años, fue acusado de incitar a la violencia y violar la orden de confinamiento de Ohio después de publicar un video en el que varias personas festejaban en una calle a principios de abril, según los documentos de la acusación.

"Así es como lo hacemos en mi ciudad, hombre", se escucha decir a Davis en el video. "No nos importa un bledo este coronavirus. Así es como celebramos nuestro coronavirus"

Los fiscales del condado de Hamilton declinaron hacer comentarios, pero el fiscal Joseph T. Deters declaró previamente en un programa de radio de Cincinnati que los cargos eran apropiados. "Está intentando, en mi opinión como fiscal, cometer graves daños físicos a las personas", afirmó Deters.

La profesora de derecho de Calaway y la Universidad del Norte de Kentucky, Jennifer M. Kinsley, presentó un informe de amigo de la corte argumentando que Davis fue injustamente atacado porque es negro y la fianza y los cargos fueron excesivos. Los fiscales finalmente retiraron la violación de la orden de quedarse en casa y Davis fue liberado de la cárcel por una fianza más baja.

Algunos temen que la tensión entre la policía y los ciudadanos puedan aumentar debido a las restricciones y a que la llegada del verano va a atraer a más gente a salir a la calle.

La alcaldesa de Chicago, Lori Lightfoot, declaró recietemente que estaba preocupada por hacer cumplir las restricciones de coronavirus antes del verano. "No queremos estar en condiciones de detener a nadie para que cumplan con su obligación. Eso sería un fracaso para nuestra ciudad como comunidad. Pero si tenemos que hacerlo, lo haremos", concluyó.

Con información de CNN y The Washington Post.

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