López Obrador anuncia medidas económicas contra la crisis por COVID-19 en México; analistas las ven insuficientes

El plan incluye créditos de vivienda, más préstamos a familias y microempresas, pagos directos a trabajadores agrícolas y pescadores, y trabajos para campesinos.

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Por Marina E. Franco

CIUDAD DE MÉXICO.- El presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, ha delineado este domingo un paquete de medidas para paliar el impacto económico de la pandemia de coronavirus.

El plan incluye créditos de vivienda por nueve meses; la extensión de préstamos a familias y microempresas de 20,000 a 56,000 pesos (unos 2,500 dólares) dentro del programa conocido como Tandas del Bienestar"; pagos directos a trabajadores agrícolas y pescadores; adelantos de cuatro meses en los pagos directos a mayores, y la ampliación del programa Sembrando Vida que da trabajo a campesinos.

Se crearán, según prometió López Obrador, dos millones de empleos, sin especificar de qué manera se hará eso.

Para grupos representantes del sector agropecuario, bancario, de empresas y más, todo lo anunciado se antoja insuficiente para que realmente pueda haber una recuperación económica.

"Reconocemos los avances en los programas sociales", pero "desafortunadamente, nos parece una respuesta incompleta ante la gran dimensión de la crisis que enfrentamos", destaca en un desplegado una coalición de doce conferencias patronales. 

La coalición indica que no se establecieron mecanismos para asegurar que sigan existiendo los empleos que ya hay,, más allá de dos millones nuevos, ni maneras de blindar contra pagos onerosos a familias que este 31 de abril deberán pagar impuestos anuales; en países como Estados Unidos se aplazaron las declaraciones tributarias.

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Aun así, AMLO, como se le conoce popularmente, prometió que para el 1 de diciembre "todos los pobres" contarán con el amparo de su Gobierno. No especificó cómo ante la crisis económica venidera. Tampoco dio detalles sobre cómo se podrán solicitar las ayudas antes detalladas.

Para costear el plan, explicó que “se bajarán los sueldos de los altos funcionarios” pero que no habrá despidos; además, dijo que planea subastar bienes confiscados a delincuentes.

“Estamos haciendo hasta lo imposible para mantener el compromiso de no aumentar la deuda pública”, declaró en un discurso en el que también trató en profundidad otros temas, como acciones culturales y la promesa de estrategias contra la violencia al alza y la corrupción en México (marzo fue el mes más sangriento desde que llegó al poder).

López Obrador tildó la pandemia de “crisis transitoria”, con referencias a otras debacles como los mortíferos sismos de 1985 y 2017, así como huracanes y lo que llamó “la peste” de “malos gobiernos” previos.

“Según los especialistas, la parte más difícil de la epidemia está por llegar”, dijo. Aunque afirmó que “a pesar de los pesares, saldremos adelante, porque son más nuestras fortalezas como nación que las debilidades o flaquezas”

Durante el discurso hubo protestas afuera del Palacio Nacional, sede del ejecutivo, de personas que trabajan en restaurantes y bares, que dijeron que las propuestas son poco claras y no aseguran que seguirán teniendo empleo.

Además del Gobierno federal, autoridades locales han puesto en marcha sistemas de ayudas en los últimos días. En Ciudad de México, por ejemplo, se están concediendo microcréditos y transferencias monetarias directas a poblaciones vulnerables, como dueños de locales callejeros y trabajadoras sexuales.

Hasta el domingo había 2,143 contagios oficialmente confirmados en México, con más de 5,000 posibles casos sospechosos bajo revisión de autoridades. Han muerto al menos 94 personas por el COVID-19 en el país.

Trabajadoras sexuales en Ciudad de México hacen fila para recibir un incentivo monetario para que se puedan quedar en casa, el 4 de abril de 2020.AP

El anuncio realizado este domingo por López Obrador llega más de un mes después de que se registraran los primeros casos en el país, y semanas después de que las autoridades sanitarias hayan urgido a la población a quedarse en casa.

La Secretaría de Hacienda ha pronosticado que el Producto Interior Bruto (PIB) se contraerá casi un 4%, aunque instituciones financieras como Bank of America o BBVA han estimado que podría ser el doble.

Además, el peso ha sufrido caídas pronunciadas ante el dólar, con un tipo de cambio récord, y calificadoras como Fitch y S&P han rebajado las previsiones crediticias del país.

Muchísimos mexicanos no tienen los medios económicos para poder comer si se quedan confinados.

En México, como en varios países latinoamericanos, hay un porcentaje muy alto de personas en trabajos informales o de cuenta propia, que no cuentan con protecciones como seguro médico.

El Gobierno aplazó medidas de tipo cuarentena por temor al impacto económico del confinamiento entre esa población mexicana.

Una quinta parte del PIB proviene del sector informal, cuyos trabajadores viven día a día y no pueden quedarse en casa. No existen cheques como los de beneficios por desempleo en Estados Unidos.

“Uno necesita los insumos, por eso tenemos que seguir saliendo”, dijo a Noticias Telemundo Toño Rodríguez, vendedor de jugos y licuados; su esposa padece diabetes, lo que puede complicar su salud si resulta enferma del COVID-19, y él lleva semanas exhortando al Gobierno a aclarar sus planes de asistencia económica.

Alrededor de la mitad de la población mexicana vive en pobreza, con serias desigualdades como escasez de agua potable con la que lavarse las manos o falta de acceso a alimentos de buena calidad.

Esto último ha fomentado otra epidemia, de diabetes y obesidad entre los mexicanos, dos factores que agravan los efectos del COVID-19.

Un locatario callejero en México espera a que haya clientes el 24 de marzo de 2020, después de ordenarse la suspensión de labores no esenciales a nivel nacional.AP / AP

Todos los países latinoamericanos serán duramente golpeados por la pandemia en términos económicos, de bienestar y de salud.

Dado que se prevé una recesión económica mundial, que pudiera ser peor que la de 2008, se estima que con la crisis por COVID-19 caerán las remesas, las exportaciones de materias primas y la manufactura de bienes como automóviles.

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La Comisión Económica para América Latina y el Caribe pidió esta semana adoptar un nuevo modelo de desarrollo con mayor integración regional y un papel reforzado del Estado, con transferencias directas a la población o condonación de pagos moratorios.

Algunas naciones de la región han comenzado a implementar estas medidas, como Argentina y Colombia, con la suspensión de desalojos y de pagos hipotecarios, o Brasil, cuyo Senado autorizó dar una renta básica a su población de 600 reales (aproximadamente 115 dólares).

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