Tensiones en la Casa Blanca por las consecuencias económicas de la respuesta al coronavirus

Existen tensiones entre el presidente Donald Trump, sus asesores y los expertos en salud pública sobre cuánto tiempo debería mantenerse la suspensión de actividades en Estados Unidos, debido al costo económico del aislamiento social

Por Peter Alexander y Shannon Pettypiece para NBC News

WASHINGTON — Han comenzado a surgir tensiones entre el presidente, sus asesores y los expertos en salud pública sobre cuánto tiempo debería mantenerse la suspensión de actividades en Estados Unidos, puesto que sopesan el devastador costo económico del aislamiento social frente a los beneficios de salud pública.

En los últimos días, los funcionarios gubernamentales, ansiosos por que el país vuelva a reanudar sus actividades, se preocupan cada vez más por el impacto económico que están teniendo las estrictas restricciones sobre los movimientos de las personas y las interacciones sociales.

Los funcionarios han dicho que les preocupa que la Casa Blanca haya ido demasiado lejos al permitir que los expertos en salud pública establecieran políticas y que quizá no era necesario que sus acciones fuesen tan draconianas.

Los funcionarios de salud pública ejercieron presión sobre la Casa Blanca para instar a los estadounidenses a quedarse en casa con el fin de frenar la propagación del virus y “aplanar la curva” de nuevos casos. En Italia, los funcionarios tardaron en aislar las regiones afectadas y limitar el movimiento y tránsito de las personas, lo que ocasionó uno de los peores brotes que se han registrado en todo el mundo.

Existe la esperanza de que el próximo lunes; cuando finalice el plazo del plan de “15 días para reducir la propagación”, la estrategia gubernamental que establece que las personas se queden en casa si son mayores o se sienten enfermas o si han estado en contacto con alguien infectado, podría ser la luz al final del túnel y un momento de reinicio para la economía.

Las frustraciones de Trump pasaron a ser del dominio público cuando tuiteó, en mayúsculas, que “NO PODEMOS DEJAR QUE LA CURA SEA PEOR QUE EL MISMO PROBLEMA. AL FINAL DEL PERÍODO DE 15 DÍAS, TOMAREMOS UNA DECISIÓN SOBRE CUÁL ES EL CAMINO QUE QUEREMOS SEGUIR”.

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El lunes, el presidente retuiteó a varios de sus seguidores que parecían preocupados por sus perspectivas de reelección debido al potencial impacto de esta crisis a largo plazo. “Después de 15 días, el mundo puede comenzar a sanar”, decía un retuit.

Las autoridades afirman que entre los planes que están analizando se encuentra la creación de un conjunto particular de reglas y restricciones para los estados más afectados como California, Nueva York y Washington, mientras se permite que otros estados comiencen a reanudar algunas de sus actividades habituales. Pero un exfuncionario del gobierno advirtió que eso crearía una “disonancia cognitiva” entre los estadounidenses.

Mientras Trump intenta equilibrar la salud pública y económica, el transporte aéreo ha sido un punto de tensión. En diversas reuniones, el mandatario ha expresado en repetidas ocasiones su preocupación por la visión de los aviones en tierra y los aeropuertos vacíos, según dos personas familiarizadas con esas discusiones.

El mandatario sostiene que, desde su punto de vista, esas imágenes son negativas y podrían demorar aún más el restablecimiento de la economía, mientras que otras personas defienden la reducción de los viajes aéreos.

Anthony Fauci, el principal experto en enfermedades infecciosas del gobierno, asegura que se debe realizar un análisis de costo-beneficio sobre el prolongado aislamiento de los estadounidenses y dice que están tratando de encontrar el equilibrio adecuado al implementar medidas más estrictas en áreas donde el virus se está propagando rápidamente.

“Existe una discusión y un delicado equilibrio sobre cuál es el impacto general de cerrar todo por completo durante un período de tiempo indefinido”, dijo Fauci en una entrevista con la revista Science. “Entonces, hay un compromiso. Si suspendes la economía por completo e interrumpes la infraestructura, puedes estar causando problemas de salud y consecuencias no deseadas para las personas que necesitan llegar a lugares y no pueden. Debes hacer lo mejor que puedas”.

Mientras los estados más afectados, como Nueva York y California, fueron de los primeros en ordenar que los trabajadores no esenciales se quedaran en sus casas y el cierre de bares y restaurantes, aquellas regiones con relativamente menos casos también han seguido sus ejemplos.

En Ohio, donde se han confirmado unos 350 casos, el gobernador les dijo a todos los residentes que se quedaran en casa con la excepción de quienes laboran en servicios esenciales. En Iowa, que tiene 90 casos confirmados, el gobernador ha ordenado el cierre de bares, restaurantes, teatros y gimnasios.

Cuando Kelly O'Donnell, de NBC, le preguntó a Trump el domingo si los estadounidenses deberían esperar que se extienda el período de 15 días, él le respondió: “Espero que no tengamos que hacerlo. Es posible. Tendremos que ver cómo funciona eso”.

Según un funcionario gubernamental, al presidente le advirtieron desde el principio sobre no hacerse expectativas de que el país volvería a la normalidad después de dos semanas. También le dijeron que no retroceda en las restricciones necesarias sobre el movimiento y las interacciones sociales, no solo por los funcionarios de salud pública sino también por sus aliados en el Congreso.

“La mejor decisión del presidente Trump fue suspender los viajes desde China desde el principio”, dijo la senadora Lindsay Graham, republicana por Carolina del Sur. “Espero que no socavemos esa decisión al sugerir que retrocedamos las políticas agresivas de contención dentro de los Estados Unidos".

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